viernes, 24 de mayo de 2013

PLAN NACIONAL DE DESARROLLO: EDUCACIÓN



 
PLAN NACIONAL DE DESARROLLO: EDUCACIÓN

Luz María Sánchez Rovirosa

 

“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Benjamín Franklin

 

El presidente Enrique Peña Nieto presentó hace un par de días el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, el cual contempla las cinco metas nacionales trazadas por su gobierno en torno a un México en paz, con igualdad, educación de calidad para todos, prosperidad y mayor responsabilidad global.

De los 5 puntos contenidos en este otro (de tantos) documento (obligatorio) de este y de todos los sexenios, me detendré en la educación, ya que la política educativa se encuentra en medio de un conflicto, en el cual enfrenta demasiados reclamos sociales.

No existe todavía un proyecto integral en la educación nacional en el que participe la sociedad, el magisterio y las autoridades gubernamentales en plena armonía; por el contrario, sobrevive el conflicto y el choque de intereses y ambiciones primero que la educación.

Los cambios de “fondo” que la educación requiere, ya no pueden establecerse por simples reformas, modificaciones o ajustes de leyes o decretos. La transición educativa sólo será posible, si se involucra correcta y honestamente a los diferentes actores sociales –explícitos-, capaces de diseñar programas y reformas estructurales que lleven al desarrollo de calidad, a los procesos educativos en todos los niveles.

El objetivo deseado que debe tener en cuenta el gobierno de Enrique Peña Nieto y la Secretaría de Educación (y no es así), es que se estimule la especialización de las necesidades en las que se encuentra inmersa específicamente la problemática educativa regional, la educación especial, la multicultural y social del país; y no convertir desde dicha secretaría la actividad docente, en una invasión de profesionales y no profesionales, en áreas que no tengan que ver con la educación (con excepción del sistema administrativo y de finanzas), que carecen de espacios para desarrollarse, porque hasta el día de hoy, tal parece que la docencia en México es un ejercicio que -salva el desempleo-, y no un acto de crecimiento propio y del prójimo.

Es una realidad que la sociedad debería estar interesada en saber si en las agendas de los -legisladores y de los partidos políticos-, figuran realmente proyectos y estudios que llenen los vacíos y las interrogantes del rezago educativo (no solamente reformas que beneficien incluso financieramente al gobierno); en este fenómeno que durante años y hoy más que nunca, afecta dramáticamente el progreso de México.

Me llama mucho la atención el tema “calidad educativa”, porque es la razón principal de todo problema que afecta a la nación.

La expresión “calidad educativa” es un término que existe y que es usado con demasiada frecuencia para describir o tratar el tema; pero definitivamente no es correcto, porque es redundante. Hablar de educación, simple y sencillamente es hablar de calidad.

En lo que sí correctamente podemos y debemos hablar de calidad, es en los procesos que buscan generarla, ya que la educación es lo que lleva a todos los seres humanos a lo que construye, al crecimiento, a la superación personal y de grupo, es decir al triunfo de la sociedad y por ende del país.

En este caso concreto del déficit educativo en México, la expresión correcta en lugar de la ausencia de “educación de calidad”, sería: que existe una mala enseñanza y un mal aprendizaje.

Vale la pena analizar (porque no ha habido progreso relevante), las características más importantes de los últimos años que distinguen el rezago educativo en México, donde hoy existen lugares en el último lugar de analfabetismo;  por ello, trasladar la educación básica y normal de desarrollo nacional a desarrollo regional, se consideró por la década de los noventas una gran estrategia. No obstante, esta decisión en algunos estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, etc. no ha logrado superar los problemas de fondo como la calidad de los procesos educativos, que siguen siendo desastrosos y uno de los reclamos más apremiantes de la sociedad local, y un punto importante de reflexión en la reciente y cuestionada reforma.

Pero en mi humilde opinión, lo más grave de la educación en México, es que no posee como tal la esencia humana, es decir, no busca reconocer en el hombre su propia dignidad y la fuerza que ella contiene una vez que es descubierta. Así la educación en nuestro país sólo tiene en mente los proyectos de alfabetización y aprendizaje, es decir, -cumple- con su obligación tratando más o menos de enseñar a leer, a escribir y a trasmitir conocimientos, sin tomar en cuenta la dignidad de la persona.

Estos -proyectos- uno tras otro, que por cierto son muy convenientes para los gobiernos, hacen que las personas producto de una educación alienante, vivan su condición de miseria y explotación con gran resignación y silencio.  El pueblo pobre y sin educación es tratado convenientemente como ignorante y es convencido de ello, lo que produce y explica la inercia con que soporta la situación inhumana en la que vive.

Desafortunadamente un pueblo como el de México que vive una dinámica estructural que conduce a la dominación de las conciencias, la educación se traduce sin temor a equivocarme, en una –pedagogía- que solo responde a los intereses de las clases dominantes.

Desafortunadamente, esta –pedagogía- no sirve para la liberación de los oprimidos y de esta manera nunca habrá la intención de un buen proyecto para sacarlos del olvido. Seguimos atrapados en una educación –conveniente-, que no reconoce la dignidad de los hombres, que no entiende la alfabetización como la conquista que hace el hombre de su palabra; sino que los etiqueta como meros receptores y repetidores (cuando bien les va) de algunos conocimientos. ¡Vale la pena reflexionarlo!

sábado, 18 de mayo de 2013

EL PROBLEMA DEL LENGUAJE




 
EL PROBLEMA DEL LENGUAJE

Luz María Sánchez Rovirosa

 

“Cuando la virtud flaquea y nos dominan las pasiones, casi siempre las inferiores: la envidia, la vanidad, la avaricia, la lujuria, la pereza; las repúblicas perecen. Cuando ya no podemos dominar nuestros apetitos, estamos listos para ser dominados por el extraño. A medida que la virtud se debilita, crece el río de sangre” Octavio Paz.

En nuestro país, la vida en sociedad está sufriendo un grave deterioro que es motivo de preocupación. Son manifestaciones de ello entre otras, la violencia, las adicciones, la deshonestidad, la desintegración familiar, la corrupción, la injusticia social, y la notoria falta de respeto a la autoridad, provocada por el mal uso del lenguaje de los políticos, que convierten la realidad en mentira, agraviando al pueblo.

El lenguaje constituye un instrumento sin el cual, sería imposible la vida en las sociedades; puede considerarse como la manifestación más importante entre las personas, y éste es el rasgo que mejor define a la especie humana.

Cada persona con su respectivo idioma, debe tener al menos conocimiento de la gramática del mismo; lo que le permite construir y entender enunciados correctos para la comunicación, ya que el lenguaje es algo inherente a la naturaleza humana, en oposición a algunas tesis que lo conciben como un simple mecanismo de estímulos y respuestas.

Las funciones básicas que presenta el lenguaje, pero que se deteriora en el uso inadecuado, son las siguientes: expresiva, cuando el mensaje se centra en la persona que lo trasmite, tratando de expresar lo que desea (no lo que deben), que escuchen los oyentes. La declarativa (comunicación), es la que dirige la atención del oyente al contenido del mensaje que quieren que escuchen; y la impresa, en la cual el enunciado se centra en el oyente, en un intento de modificar su pensamiento o inducirlo a poner atención, justo en la dirección señalada. Ésta también, es la trágica labor de desinformación de algunos medios de comunicación.

Viene a colación esta pequeña información y reflexión lingüística y gramatical, porque me llama mucho la atención, como hacen uso los políticos de la palabra hablada y cómo tantas veces es mal interpretada y manipulada, por las personas tendenciosas que confunden y mienten a la población.

Por lo tanto insisto, el ejercicio de la política debe ser objeto de una investigación incansable de lo que sea útil a la mayoría, de lo que permita mejorar la condición de los más desprovistos y de los más débiles, no sólo en la actualidad, sino en la perspectiva de un desarrollo continuo, que beneficie a las generaciones futuras, con el manejo de un verdadero lenguaje que se traduzca en acciones.

Pero desafortunadamente, la anarquía del quehacer político la engendran nuestros gobernantes, primero por la ambición y muy importante, con el uso inadecuado que hacen del lenguaje (demagogia), que es un verdadero atentado a nuestro bello idioma y al el respeto de los gobernados

Un rápido y fresco ejemplo es, cómo llegó Rosario Robles a Sedesol y a titular de La Cruzada contra el Hambre. El grave problema de los gobernantes que tienen con el lenguaje, radica en la caprichosa confusión con el significado de las palabras; y así el presidente Enrique Peña Nieto en lugar de designar, impuso a Robles, que no es lo mismo. Pero en el extravagante lenguaje que ellos mismos se han fabricado para su conveniencia, todo se vale.

La falta de respeto verbal, obviamente se transforma en un desafío aberrante a la dignidad de las personas, y nos preguntamos ¿Cómo podríamos hacer para que los políticos tomaran la valiosa y valiente decisión de usar correctamente el lenguaje, para evitar el deterioro de la fibra moral, que ocasiona junto con la violencia, la inseguridad, la corrupción, la impunidad, la injusticia social: la destrucción del tejido social? ¡Vale la pena reflexionarlo!

lunes, 13 de mayo de 2013

LA SEGURIDAD PÚBLICA NACIONAL




 
LA SEGURIDAD PÚBLICA NACIONAL

Luz María Sánchez Rovirosa

“Tenemos justicia, cuando damos justicia a los demás” Gandhi

Cuando se pregunta a los ciudadanos qué es lo que le pedirían a los gobernantes que atendieran como prioridad para el país, la mayoría respondería: La seguridad pública. Sabemos muy bien, que aunque la delincuencia organizada no forzosamente es un fenómeno asociado a la pobreza, a los bajos salarios y al desempleo (prueba de ello es que también está enraizada en países del primer mundo), a partir de la crisis financiera y de valores, se han vuelto más frecuentes y más graves (por la forma en que se dan), los hechos de violencia al grado que la desconfianza y el temor, es el tema que más preocupa entre la población.

Sin embargo, reflexionando los hechos tan graves que últimamente han sucedido, el problema real de la criminalidad y la inseguridad, no es la delincuencia misma, sino la impunidad tan flagrante que existe alrededor de ella. Las cifras de la delincuencia organizada, del tráfico de armas, las extorciones, el cobro por derecho de piso, los secuestros, la trata de personas y la explotación sexual comercial infantil en todas sus modalidades, son aterradoras; así que el gobierno sí debería poner toda su atención a la procuración de la justicia, con el primordial fin de eliminar la impunidad, porque acabándose ésta, se terminarían o disminuirían considerablemente estos terribles desórdenes.

Se conoce que la delincuencia es un hecho que se da por naturaleza en todas las sociedades (sobre todo si son permisibles); pero en las sociedades decentes, pensantes y con valores, en las cuales se establecen sanciones para los delitos y para los hechos criminales, y de verdad se castiga a quienes los cometen (y no se dan tantas excusas), y si lo entiendo bien, de ahí parte la importante razón, para que las leyes existan y se cumplan.

Pero cuando éstas se quebrantan o el gobierno permite las acciones que las violan, que van en contra de la seguridad y la tranquilidad de un pueblo, es cuando se pone en entredicho tanto a las autoridades y gobernantes como  a las personas que tienen a su cargo toda la administración pública.

De esta manera es como empieza la desconfianza y muchas veces el repudio que, frecuentemente hoy en día conduce a la ingobernabilidad. Basta mirar lo que sucede a nuestro alrededor para creerlo y casi sentirlo o desafortunadamente sentirlo. Por esta razón hoy todavía no se puede despegar de las calles el Ejército y continúa “cerquitita” de nosotros los civiles o ¿civilizados?

Porque democracia sin gobernabilidad es una contradicción, pero sobre todo es un peligro ¿De qué nos sirven los procesos electorales a cada rato supuestamente “eficientes” y “legales”, si después cuando llegan no pueden garantizar la seguridad y una procuración de justicia conforme al imperio de la ley?

Es importante que el pueblo razone, comprenda que no es magia que las administraciones son mejores con el cambio de los políticos o de los partidos. La reflexión es, que quien llegue al poder trabaje como se debe, es decir con honestidad, con ética, en un Estado de derecho.

Aquí lo más importante y lo más difícil de todos estos procesos electorales, es garantizar el pleno respeto de los Derechos Humanos. Luego entonces la gobernabilidad implica eficacia para prevenir, disminuir y tratar de erradicar la violencia, la criminalidad y la delincuencia organizada, pero sobre todo la impunidad, para dar seguridad.

¿Qué nos pasa, que se nota por todos lados la inestabilidad en el sistema político?  Pero ante todo, este descontrol democrático ante esta ingobernabilidad, ante esta impunidad, ¿Qué puede hacer una sociedad que está sumida en un clima de violencia permitida: reclamos públicos, marchas de protesta, manifestaciones, paros, secuestros de instituciones, plantones, discursos, opiniones, oraciones?

Hay que tener dignidad y pensar muy profundamente cuando de elegir se trate. Hay que escoger con razón, no por el más guapo, por el que me regale más; porque la justicia reclama su lugar en cada uno de nosotros, en nuestras existencias, de nuestras familias, de nuestro prójimo.

Nunca un ser humano, que sea humano, puede llegar a acostumbrarse a la injusticia, porque incluso el más cruel criminal que con sus malas acciones riega la injusticia y el dolor por todos lados, sufre cuando es objeto de la violencia y la injusticia. “Lo que es injusto para unos, nunca puede ser justo para los otros”. ¡Vale la pena reflexionarlo!

viernes, 26 de abril de 2013

¿CULTURA INSTITUCIONAL?




 
¿CULTURA INSTITUCIONAL?

Luz María Sánchez Rovirosa

“Nadie tiene derecho a lo superfluo, mientras haya quien carezca de lo indispensable” Salvador Díaz Mirón.

Cultura es el conjunto de rasgos distintivos únicos, costumbres, manifestaciones y comportamientos místicos, religiosos, materiales, intelectuales, políticos entre otros que, familiarizados caracterizan o identifican a una sociedad en un periodo determinado.  

El término ''cultura'' comprende también modos de vida, valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias, pero sobre todo su propia historia. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y por supuesto, crea obras que trascienden.  

Ahora bien, la “cultura Institucional”, es la política de comportamiento y desarrollo laboral que se da en un gobierno, tanto para el aspecto interno, como para el externo, buscando formar un perfil que permita al capital humano desarrollarse de la manera más apropiada y adecuada a los intereses de la sociedad a la que sirven.

La ética en el capital humano de la institución es la clave de un buen gobierno, está íntimamente relacionada con el talento y la capacidad, más la disposición al servicio. Estos factores son evidentemente necesarios para que la institución cumpla con los objetivos, las propuestas y los compromisos con el bien común. Sin embargo, hoy sabemos que estos elementos por sí mismos no son suficientes, pues de nada vale que se cuente con el personal más capacitado, con tecnología de punta, si los integrantes (empezando por las cabezas) de la institución en su accionar, rompen o no cumplen con los principios éticos que norman la vida laboral de un gobierno.

Pero ¿Por qué estamos hablando de cultura institucional y de ética? Diariamente mueren en el mundo más de 30 mil niños por causas ligadas a la pobreza (desnutrición). En México donde casi la mitad de la población es pobre, entre otros aspectos, el tema básico gubernamental, es la alimentación.

Hoy estamos inmersos en el escándalo que ha propiciado La Cruzada contra el Hambre, la cual por medio de unas grabaciones (audio), se percató el Partido Acción Nacional (PAN) que en el estado de Veracruz estaban programando hacer uso de este programa (“prioridad” en el gobierno de Peña Nieto) con fines electorales.

No voy a detallar todo lo que se ha desatado al respecto. Desde el riesgo del Pacto por México, la cancelación presidencial de actos relacionados con el mismo, incluyendo la presentación de la Reforma Financiera; hasta la comparecencia de Rosario Robles, titular de Sedesol, y responsable de la Cruzada contra el Hambre, en el senado, en donde de todos es conocido, hizo manifiesto de su rancia experiencia como política manipuladora y demagoga.

Somos muchos los que estamos conscientes de lo que significa el drama de la pobreza, que agobia a demasiados compatriotas. Las cifras son cada día más espeluznantes, e incontables veces como ciudadanos, nos sentimos impotentes, sin saber que hacer frente a esta calamidad nacional, que parece no tener solución.

Pero lo cierto, es que los pobres en México carecen de voz (y de voto propio), no se les escucha y no hay interés de escucharlos, y su presencia en procesos (como éste) que los afecta mucho, es casi siempre con miras al manipuleo de sus voluntades. La pobreza en México tiene estas múltiples dimensiones, no sólo es una cuestión de carencias económicas y uso electoral, también entraña una violación constante de sus derechos humanos, y eso es muy triste.

Al anhelo de los mexicanos por alcanzar una democracia auténtica, se une el clamor de justicia social, y de respuestas concretas ante el empobrecimiento, la corrupción, el desempleo, el cierre de muchas fuentes de trabajo y el agobio de muchísimas familias para poder pagar incluso los satisfactores primordiales, como son el sustento: casa comida y educación.

Podríamos señalar una cantidad de factores muy importantes que son verdaderos condicionantes de la pobreza, y que estoy segura que la mayoría conocemos, sólo quiero hacer hincapié en la falta de solidaridad entre los mexicanos, en la inercia social que nos lleva a la quietud y el conformismo, aunque nuestras conciencias nos taladren que nuestros fines, son desgraciadamente ajenos a los intereses del bien común.

Al fin los pobres de México, son una perenne acusación a nuestra manera de hacer las cosas. Los ciudadanos de buena memoria que recordamos nuestra historia, hemos visto una y otra vez pasar ante nuestros ojos las promesas, los programas (que se olvidan muy pronto) destinados a los pobres, personas que como nosotros tienen dignidad y que tienen el mismo derecho de ser dueños de su propio destino, y que tantas (quizá demasiadas) veces (como cómplices), no lo permitimos.

Expectantes con el resultado de esta deteriorada Cruzada contra el Hambre, pues la situación de quienes están afectados por la pobreza, no puede esperar. Sin embargo es justo resaltar que lo que estamos viendo aproximarse, es la caída a un asistencialismo con dos vertientes. La primera, el uso electoral. Y la segunda, el elogio mal sano de los que quieren tranquilizar sus conciencias.

Que lejos va quedando la solidaridad de la Cultura Institucional. Así que consciente o inconscientemente, las autoridades creen que ayudar al prójimo desde arriba y desde afuera, no es su obligación; sólo es el ejercicio de una virtud que les ayuda a acumular méritos. ¡Vale la pena reflexionarlo! 

P.D. ¿Y ahora que salieron libres Rey David Cortés e Ismael Matadama, a quién le cargará el egregio gobernador Ángel Aguirre Rivero la responsabilidad de las dos víctimas de los sucesos en la Autopista del Sol con los normalistas de Ayotzinapa?

 
 
 

domingo, 21 de abril de 2013

GUERRERO UN ESTADO OBESO Y CON HAMBRE



 
GUERRERO UN ESTADO OBESO Y CON HAMBRE

Luz María Sánchez Rovirosa

"Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria." Mahatma Gandhi.

Todos sin excepción, en algún momento de nuestras vidas hemos sentido la sensación de tener el estómago vacío y la necesidad imperiosa de comer para satisfacer esa exigencia. Muchos de nosotros podemos solucionarlo inmediatamente, pero hay muchos, muchos, que difícilmente lo lograrán.

El hambre es según la Real Academia Española “las ganas y necesidad de comer”, pero eso es una primera acepción, una sensación como un momento pasajero; pero el hambre también se define como “la escasez de alimentos básicos para vivir, que causa miseria generalizada” Esta es el hambre que humilla, que causa dolor; es el hambre que mata.

Inicia en Guerrero (uno de los estados más pobres y hambrientos y primer lugar en obesidad) la “Cruzada Contra el Hambre” y simultáneamente el “Combate a la Obesidad con una dicotomía descomunal, y una -rimbombante estrategia- pensando en todo, menos en los pobres, para quienes como su nombre lo señala, -la cruzada cruza- y pasa por sus hambrientos caminos, dejándolos igual que antes, pero con la esperanza tan vacía como sus estómagos.

Más allá de las cifras sobre el número de pobres que en nuestro país y de los criterios (¿?) para medir la pobreza, de los proyectos de desarrollo y de los planes gubernamentales, el hecho categórico es que existen demasiados pobres en México.

Pobres son los que carecen de los mínimos materiales para comer, vestir, recibir educación, conservar la salud y a veces hasta la misma vida. Pobres son los que no tienen un empleo estable o justamente retribuido (muchos de ellos por no tener acta de nacimiento (identidad), o capacidad laboral); aquellos que se encuentran enfermos, abandonados, olvidados y en silencio; los que tienen que dejar su lugar de origen por falta de oportunidades; quienes padecen adicciones, los que padecen algún tipo de discapacidad; aquellos para quienes la calle es más segura que un hogar violento; los desnutridos, los ignorados. ¿Todos ellos están incluidos en este gran proyecto nacional? ¿A todos ellos les van a quitar el hambre?

Uno pregunta, porque leí una noticia sobre la dieta de “lujo” que recomienda la cruzada que se compone de –codorniz, conejo y setas-. Esto se llama algo así como “El plato de la salud guerrerense” (¿?), acompañado de un librito con información nutricional impreso en 18 páginas a color en tamaño media carta, y el libro “Niños y Niñas por un Guerrero sin Obesidad”, que en sus páginas recomiendan realizar tres comidas y dos refrigerios al día, cuyos precios oscilan entre los 30 y 50 pesos diarios (Eso porque si el papá gana el salario mínimo, sí le alcanza, con 6, 7 u 8 hijos)

Estos libritos por supuesto que forman parte de la Cruzada contra el Hambre (con todo y “Pepe tenedor”), y serán distribuidos entre las familias que viven en las comunidades más pobres de la entidad. ¡Hágame usted el favor!

Y uno se vuelve a preguntar ¿A qué destinatarios va dirigida La Cruzada contra el Hambre? Recomiendan frutas y verduras desinfectadas con agua clorada, para lugares que ni siquiera tienen agua. En la –sección de alimentos de origen animal- recomiendan pichón, codorniz, liebre o conejo, venado, cabrito, cerdo (pero eso sí “sin gordito”), y “ojo” claras de huevo.

En el –apartado de las grasas- recomienda el aceite de oliva, cuyo costo en el mercado es de 80 pesos el litro, el casillero de huevo 60 pesos (¿y hay que desperdiciar la yema?) cuando a los niños se les da precisamente por cuestión nutricional, su huevito completo.

Que esas recomendaciones las especifiquen para las personas adultas como prevención o las que ya padecen triglicéridos y colesterol. Ay de verdad no sé si reírme o ponerme a llorar.

Por otro lado, pero en el mismo camino, nos enfrentamos a dos realidades lacerantes, que “supuestamente” tendrían que caminar de la mano: “La Cruzada contra el Hambre” liderada por Rosario Robles y “El Combate a la Obesidad” ídem por la secretaria de Salud Mercedes Juan López.

Pero desafortunadamente, mientras La Cruzada contra Hambre se refuerza (por nepotismo) en empresas trasnacionales como Pepsico y Coca-Cola, soberanas de la comida y bebida chatarra, el programa sobre obesidad se enfrenta a ellas. Es realmente increíble e intolerable, que mientras las trasnacionales ayudarán (¿?) a quitarle el hambre a las personas (en este caso) de Guerrero, por el otro lado se cobrarán el favor aumentando la circulación de sus productos y por supuesto su consumo y sus ingresos.

El gobierno no ha entendido, que a los ciudadanos no puede tratarnos como un número, ni como un dato, sino como seres humanos, con rostro, nombre y apellidos (los que no tenemos el infortunio de carecer de identidad), personas que somos parte de la historia y del paisaje de este hermosos país. Números y datos (de pobres, hambrientos y obesos) de los que se habla y se promete mucho en los discursos (demagogia), pero al fin, se hace muy poco.

Los pobres, los hambrientos, los obesos, los marginados, no quieren acciones asistenciales, sino las solución del problema estructural que produce su lamentable estado.

Urge que el gobierno tome con seriedad el tema de la pobreza y sus consecuencias y lo asuma como una prioridad para México, no con fines partidistas, electorales, ni con nepotismo, protagonismo, por cubrir el protocolo del Pacto, o para que la líder del Fondo Monetario Internacional (Lagarde) le aplauda al presidente. Urge pasar de la beneficencia y la asistencia social, al cambio de estructuras injustas, por el bienestar común. ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 21 de marzo de 2013

¿RELIGIÓN Y POLÍTICA?

 
¿RELIGIÓN Y POLÍTICA?

 

Luz María Sánchez Rovirosa

 

 

El Estado mexicano es oficialmente laico. La separación entre las instituciones religiosas y la administración política de la nación, quedó consagrada en la Constitución de 1857, y fue ratificada en la Constitución vigente. Esta disposición constitucional, data de muchos, pero muchos años atrás, y el porqué de la “idea extrema” (que tenemos que respetar), pues habría que preguntárselo a Don Benito Juárez. La historia de nuestra patria hasta el día de hoy, todavía nos habla. 

Es sabido que el Estado no hace suya, ni convierte en oficial, ninguna de las religiones existentes en la sociedad, aun cuando alguna de ellas sea mayoritaria dentro de la comunidad de los ciudadanos; y por medio de la legalidad, tanto el Estado como las diferentes denominaciones religiosas, tienen bien delimitadas sus funciones atendiendo la misión de cada uno. Pero definitivamente la ley no condiciona las colaboraciones de ambos, para compartir el mismo fin que es: “el bien común”.

La sociedad necesita una religión políticamente débil, pero moralmente fuerte y vigorosa en la vida social, ya que es justamente la religión la que ha llenado la vida política con los principios éticos que la hacen viable, porque la política tendiente a la democracia, exige respeto, solidaridad y amor entre los hombres. La vida política no es una forma de organización de dominio y de poder. La vida política es una elección ética y un compromiso moral; es un imperativo cotidiano de la responsabilidad que se tiene con y para el pueblo.

Y es por eso que hoy, ante el muy visible cambio respecto a la vida social de la iglesia católica y su estructura, con la llegada del papa Francisco al Vaticano, México necesite sentar bases y reforzar relaciones tanto de Estado (política internacional), como en la procuración del bien común.

Por lo tanto, que el presidente Enrique Peña Nieto, haya asistido a la asunción de S.S. Francisco para estrechar lazos que ayuden a México a reposicionarse en el mundo, sobre todo en un país que tiene un número muy importante de fieles que profesan la fe católica, no tiene que ser mal visto por nadie.

Enrique Peña Nieto en sus primeros comentarios y “reflexiones”, después de su estancia (obligada) en el Vaticano, señaló que entre la política social de la que habló el papa Francisco, en la que reiteró la importancia de proteger a los más pobres, marginados y vulnerables, y la política social que su -administración pretende-, “hay coincidencias importantes”; y dijo que en México hay prioridades de atención a estos temas “para lograr un México de paz, un México incluyente, un México alejado de la pobreza y de la marginación”. Una declaración aderezada con demagogia, pero acorde al momento vivido.

Es muy importante que el presidente de nuestro país no pierda de vista que el papa Francisco tiene inspiración Jesuita, una orden religiosa en la cual la humildad funda la base de su quehacer pastoral, en lo cual, los católicos esperamos y estamos esperanzados también, que este sea verdaderamente el camino por el que este papado haga su apostolado y sus reformas a la iglesia humana.

La presencia de Peña Nieto en una ceremonia de tal alta envergadura, reitero es una cuestión política casi obligada para los jefes de estado que consideraron conveniente para sus naciones representarlas en ese recinto. De importancia también sus reuniones con los cardenales mexicanos, así como toda su actividad protocolaria como presidente de México. Correcta también la compañía de su esposa y tal vez hasta la colada de sus hijas; pero la presencia del séquito que llegó a Roma con él o sin él, como su cola de novia es inconcebible.

¿Qué diablos tenía que hacer en la ceremonia de inicio del ministerio petrino del nuevo obispo de Roma Francisco, Miguel Ángel Mancera? ¿Está siendo confundido por las circunstancias?

Un poco antes de partir rumbo a Italia, (que nada tenía que hacer allá), el jefe de de gobierno de la Ciudad de México comentó, que sería un gusto tener un encuentro con el papa Francisco, a quien felicitaría por ser el primer papa Latinoamericano (háganme el favor), y de ser posible lo invitaría a visitar la basílica de Guadalupe y a la catedral Metropolitana. ¿Haber, entonces para qué está según Mancera Peña Nieto; si el presidente anunció que invitó al papa Francisco a visitar México lo antes posible, en una cortesía que fue considerada como una invitación oficial? Increíble.

También como de adornos o por gusto como Mancera, estuvieron presentes en la de repente “importantísima” ceremonia católica, el secretario de Relaciones Exteriores José Antonio Meade (ese todavía pasa) pero Luis Videgaray, que flautas tocaba en el Vaticano, con la reforma energética y fiscal encima y los graves problemas internos del país?

Más la subsecretaria de Asuntos de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Mercedes del Carmen Guillén Vicente (achacada por los eruditos como hermana del subcomandante zapatista Marcos), que tampoco entendemos su presencia en ese lugar, por más título religioso que tenga el puesto que ostenta. En fin como ya es costumbre (a la mexicana), aunque sea en el ala del avión, la gente se cuelga y aprovecha la paseada.

El Estado laico, desde la perspectiva de la toma de decisiones, debe garantizar que el orden político tenga la libertad para elaborar normas colectivas, sin que alguna religión o convicción particular (religiosidad), domine las gestiones públicas.

Para concluir, existe una diferencia enorme entre religión y religiosidad. La religión es universal, la religiosidad es individual, y por lo tanto, diferente según la manera de ser de cada persona y de cada pueblo, y en esto, no se pueden equivocar ni la Iglesia, ni el Estado. ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 6 de marzo de 2013

"IVA" A SER LÍDER PER SECULA SECULORUM

 
 
 
“IVA” A SER LÍDER PER SECULA SECULORUM

Luz María Sánchez Rovirosa

 “Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro, las funde” Shakespeare.

En la reciente XXI Asamblea Nacional del PRI, por unanimidad y a mano alzada, los priístas, decidieron quitar los candados a los estatutos obsoletos (que ellos mismos pusieron, para atorar las mismas propuestas que hoy le hurtaron al PAN), y que impedían debatir (entre otras cosas), el incremento del IVA generalizado a alimentos y medicinas y la apertura a la inversión privada en Pemex.

Hablar del IVA (Impuesto al Valor Agregado) sólo porque se pretende gravar los alimentos y medicinas, es hacer a un lado el problema de fondo de carácter estructural en la economía mexicana.

La pregunta obligada es ¿Por qué quiere el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto aumentar los impuestos, si esto le causará sin lugar a dudas, enfrentamientos con los diferentes grupos y partidos políticos, el deterioro de su imagen entre una sociedad que tenía mucha esperanza de tiempos mejores con el cumplimiento de las promesas de campaña, y no por el contrario, más sacrificios; pero sobre todo, en detrimento de la mayoría de los mexicanos, pero especialmente de los más necesitados?

La respuesta es muy simple, porque paradójicamente para que el gobierno pueda cumplir con sus promesas de campaña (que son muchas), entre ellas promover la creación de nuevos empleos, hacer de México una potencia mundial (¿?) y sacar al país de la pobreza y de la miseria, necesita recursos que en estos momentos no son suficientes, ni han sido suficientes durante muchos años; pero que en el pasado habían sido conseguidos por endeudamiento, frente a la cada vez menor captación y mayor evasión de impuestos.

Entonces nos inquieta otra pregunta ¿El IVA es la solución? Si este año logran los acuerdos en las cámaras y se aprueba el IVA generalizado o no en alimentos y medicinas con su aumento paulatino; y aun así, no alcanzan los recursos ¿qué pasará el año siguiente y el siguiente y así sucesivamente?

Toda esta realidad nos remite a analizar el problema del IVA en un contexto más amplio; pero sin quitar de la mira, que lo que sí es seguro, es que las familias con problemas de solvencia y las más afectadas por la pobreza, con la imposición del IVA obligatorio, estarán peor que ahora, porque este impuesto hará que toda la vida aumente nuevamente y castigará aún más los bolsillos rotos de los más necesitados, con una indiscutible reducción de sus ya escasos beneficios, por más que traten de convencernos de lo contrario.

Pasando a otro tema que también es de peso para los mexicanos, y del cual podemos referirnos como el día que la maestra se topó con el fisco.

Creo que la mayoría podemos recordar a Al Capone, el hombre que durante un largo tiempo extendió el terror por Chicago, y que finalmente fue a dar con sus huesos en la cárcel, hace aproximadamente 80 años, justo por evasión de impuestos y hoy delitos contemporáneos.

En octubre de 1931, un hombre muy famoso y muy temible, había puesto en jaque al FBI. Un hombre que controlaba el hampa en la ciudad de Chicago, una figura que había fundado el “Sindicato del Crimen, y que había liquidado a cuantos osaron interponerse en su camino, y que de repente era increíblemente condenado a once años de prisión, al ser encontrado culpable de evasión al fisco y contrabando.

Al Capone fue recluido en la peligrosa isla de Alcatraz, una cárcel de alta seguridad, ubicada frente a San Francisco, California, en la parte oeste de estados Unidos.

La agencia del gobierno estadounidense encargada del cumplimiento de las leyes tributarias, logró reunir las pruebas que permitieron atrapar al criminal. Los ingresos engranados con el juego, el contrabando y la evasión de impuestos relacionados con esas ganancias, fueron el principio del fin del imperio de Capone; un degradante final para un hombre acostumbrado a burlarse de la ley.

Así que este pequeño extracto sobre la biografía del hampón Al Capone, sirve para ilustrar curiosamente (como mera coincidencia), la reciente aprehensión de la maestra Elba Esther Gordillo Morales, otrora líder del Sindicato (más grande de Latinoamérica) de la Educación (SNTE). Sin que haya mucho que añadir, la ex líder vitalicia del magisterio, hoy “presuntamente” se encuentra recluida en la cárcel u hospital, para pasar por un pesado juicio, del cual difícilmente saldrá avante.

Para México, el drama del caso Gordillo, no es que ella esté pasando por todo esto que se tiene muy merecido, sino que deja la incertidumbre en los mexicanos, si este “golpe” político, simplemente será la cereza del pastel de Enrique Peña Nieto del 2013, o cumplirá con la misma vehemencia la obligación política y moral, con los cientos de gordillos que existen en México.

Pero lo que más preocupa es, si este hecho no inédito en el país, liberará la educación del yugo de la sumisión. Habrá que estar muy pendientes, empezando por que dejen de llamarle “educación de calidad”, ya que simple y sencillamente la educación es calidad, para entender, que son los procesos que llevan a la educación, los que deben ser de calidad. ¡Vale la pena reflexionarlo!

P.D. Murió Hugo Chávez víctima de un cáncer que le ganó la batalla. Para su familia y el pueblo venezolano condolencias porque era su líder amado por unos, pero por otros no. Hoy que Dios les abra la mente para elegir (con todo respeto) alguien mucho mejor.