miércoles, 21 de mayo de 2014

¿EL ABORTO COMO ANTICONCEPTIVO?





¿EL ABORTO COMO ANTICONCEPTIVO?

 

Luz María Sánchez Rovirosa

 

“Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí”. Kant.

 

El aborto es la interrupción del proceso fisiológico del embarazo, causando la muerte del producto de la concepción (embrión o feto), dentro o fuera del claustro materno.

La expresión aborto deriva de la voz latina “Abortus”: Ab-mal; Ortus-nacimiento, es decir, parto anticipado, privación del nacimiento antes de del tiempo natural.

Se entiende el aborto como delito, aquel cometido de manera intencional (premeditación, alevosía y ventaja), y que provoca la interrupción del embarazo, causando la muerte del embrión o feto dentro del vientre, o logrando su expulsión.

Nuestro Código Penal, considera el aborto terapéutico como único caso no punible y contempla así mismo dos condiciones para el aborto: Ética, cuando la mujer resulta embarazada como consecuencia de una violación y Eugenésica, cuando existe grave riesgo para la vida de la madre y el feto, o existe la posibilidad de afectaciones graves tanto genéticas como congénitas en el no nacido.

Ahora bien, toda la polémica respecto a este tema, nace de premisas establecidas, los argumentos a favor o en contra de la sociedad, se fundan (única y exclusivamente), en apreciaciones personales o de grupos.

¿Cuándo comienza la vida? Una discusión que nos sumerge en un mundo (pudiéramos decir) fantástico, en el que se exponen las más variadas opiniones, en las cuales vale la pena relevar la religiosa y la científica.

La opinión religiosa se sostiene en la defensa de la vida y la familia, pero no da muchas opciones, ya que no considera los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y hombres, puesto que no está de acuerdo en las opciones anticonceptivas modernas (y artificiales),  permitiendo sólo las naturales (casi siempre inseguras y muy fáciles de violar), para la planificación familiar, la explotación demográfica y como consecuencia la eliminación de la pobreza.

La científica, basa sus teorías en el momento que comienza la vida. Pero reitero: ¿Cuándo comienza la vida?  La disyuntiva es: ¿La vida comienza en el mismo instante de la fecundación, a las 12 semanas de gestación, cuando es embrión o se convierte en feto?

Difícilmente la misma ciencia puede asegurar esta incógnita, pues ningún ser humano ha podido introducirse al vientre materno nuevamente, para tener la certeza que los microorganismos o células que traen la carga genética que hacen que los seres humanos seamos únicos e irrepetibles, no tienen sensaciones una vez fecundados.

Así que me parece completamente absurdo, discutir sobre un punto que no tiene una solución, pues finalmente y desafortunadamente, es cuestión de opiniones.

Por lo tanto, la despenalización del aborto tiene tantos argumentos como los da la imaginación, y que se vuelven criterio, y por tanto los que coinciden con esta postura los van adquiriendo de manera gratuita, ya que ni siquiera les tomo tiempo pensarlo por sí mismos.

Y he aquí una de las principales causas que se miran desde la óptica del pro-aborto, y es el trillado “para que traer niños al mundo, si van a sufrir las consecuencias de nacer no deseados”; entre una sociedad ya de por sí enferma de problemas sociales, con miseria, desigualdad, la ignorancia, el desempleo, violencia e injusticia, y que en un patético grito de dolor, las mujeres claman una legislación en pro del aborto, que supuestamente les permita mejor calidad de vida, y la seguridad que no morirán a consecuencia de las condiciones clandestinas en que se les practican los abortos; aun cuando hay tantas madres que todavía mueren de parto.

¿Entonces el no traer niños no deseados a este valle de lágrimas, en el cual si nacen, se volverá delincuentes drogadictos, violadores, va a mejorar el mundo, hace tan necesario (según postura) legalizar el aborto como un derecho fundamental que toda mujer debe tener, pues es una decisión íntima que hacen sobre su cuerpo?

Hasta aquí podemos decir, que todo criterio expuesto es válido (y lo seguirá siendo), pero hay una cuestión dentro de esta cuestión; sin duda alguna la más importante, que parece que no ha sido tomada en cuenta, ni por la religión, la ciencia, los pro y contra el aborto.

Y es exactamente donde este serio problema, adquiere su máxima dimensión: cuando el aborto es utilizado como recurso anticonceptivo, es decir, sin ninguna justificación de ninguna clase, sino simplemente, como un medio de evitar una obligación, consecuencia de haber actuado con irresponsabilidad previa, cuando existen múltiples y eficaces medios anticonceptivos para evitarlo.

La ley, la religión, la ONU (y demás organizaciones), y la sociedad, deben tomar en cuenta en sus posturas y proyectos, antes que otra cosa, las consecuencias de esta falta de moral social de los individuos, al abrirles las puertas al desenfreno y la posibilidad de actuar con tanta irresponsabilidad. No les vaya a salir el tiro por la culata, siempre es mejor la prevención, que solucionar problemas que tantas veces, se les salen de las manos. ¡Vale la pena reflexionarlo! 

lunes, 21 de abril de 2014

LA CENSURA








 
LA CENSURA

Luz María Sánchez Rovirosa

 “Le temo más a un periódico que a cien fusiles”. Napoleón.

La mayor parte del tiempo, durante el siglo XX nuestro país fue gobernado por el sistema del presidencialismo priísta. El poder del presidente era incuestionable y tanto el poder Legislativo como el Judicial estaban completamente subordinados a él.

Durante ese tiempo México vivió y aceptó gustoso el paternalismo que ponía de manifiesto la falta de participación ciudadana. No existía ninguna ley (transparencia) que regulara el desorden que existía en el manejo de las finanzas públicas, que desencadenaron crisis económicas recurrentes, que provocaron la fuerte inflación que hizo pedazos el poder adquisitivo de los mexicanos; aumentando la terrible desigualdad social, incrementándose también de manera aterradora la corrupción, ante la total complacencia de los ciudadanos mexicanos.

De repente, en la vida de México se abrió una perspectiva. Se inició un proceso democrático; y por primera vez en siete décadas, llega al poder un presidente de otro partido. Vicente Fox Quesada, de Acción Nacional (PAN), quien ganó las elecciones gracias a la responsable participación ciudadana (por única vez) en las urnas, y su triunfo (que se suponía el triunfo de todos), fue reconocido inmediatamente y sin problema alguno por el Instituto Federal Electoral (IFE, hoy INE), que se comportó como un organismo digno, que sin duda garantizó el respeto al sufragio, es decir, a la decisión de los mexicanos, quienes poco tiempo después (demasiado rápido), sufrimos la más triste y aberrante decepción, con las nefastas consecuencias que hemos padecido y al parecer, seguiremos padeciendo.

Aun así, que diferencia tan grande fue la “fiesta nacional” de ayer, a la de hoy. Estoy hablando por supuesto, del triunfo (muy cuestionado) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) nuevamente y su candidato Enrique Peña Nieto, que ha generado una extraña, intrínseca e irracional euforia (priísta), provocada por la forma de obtenerlo. Ahora ya sentado en los Pinos, Peña Nieto sin duda, arrastró junto con él, una seria cantidad de efectos negativos para el PRI y para la sociedad en su conjunto.

Nos preocupa a los mexicanos constatar que el tricolor regresa además de, con sus excesos acostumbrados, con lo que tal vez deberíamos de llamar el “neoliberalismo ideológico”, que amén de todos los pormenores ocurridos durante este año transcurrido del retorno al “poder”, empieza desgraciadamente a tomar forma la censura, que al parecer ya está imponiendo la línea de los “ideales” que habrán de guiar (de hoy para adelante), la política de información nacional para el resto del sexenio.

Este es un tema muy delicado que, además de que aterra; llama fuertemente la atención, porque aun cuando ni siquiera se ha prohibido o (todavía no), se ha modificado vía constitucional la Libertad de Expresión. Sin embargo, ya se hayan manifestado por esta situación, importantes y respetables voces de los medios de comunicación, quienes han sido agraviado(a)s por exhibir las características, los errores y las anomalías del PRI.

De verdad me apena, porque se siente, se palpa, vivir este futuro a corto, mediano y largo plazo en México, que será para los mexicanos de buen corazón, un constante remar contra la corriente; de igual forma como hoy nadan contra la corriente, los que no están de acuerdo con las decisiones y la forma de gobernar del “nuevo” PRI.

Desafortunadamente, el problema más grave de esta situación, no son los partidos, ni los candidatos, ni los secretarios, ni los legisladores, ni los presidentes; sino los inertes ciudadanos que una vez más en una interminable cadena de esclavitud permitimos complacientes que se adueñen  abrumadoramente de nuestras vidas y de nuestras conciencias.

En los próximos 5 años que ya se vislumbran, que ya se adivinan, que ya se sienten (a pesar de las marchas y plantones; de la consulta popular rechazada; y demás acciones que se intenten, por una minoría), es obvio que nuestra libertad de expresión se verá muy deteriorada, regresando a los tiempos del México negro de la censura presidencial. ¡Vale la pena reflexionarlo!

P.D. Estimados lectores: Por este conducto, les manifiesto que estaré ausente del día 22 del presente, hasta el día 22 de mayo, continuando con mis publicaciones, si Ustedes me lo permiten. Siempre Agradecida.

miércoles, 9 de abril de 2014

"TENER O SER"







“TENER O SER”

Luz María Sánchez Rovirosa

“De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero” Benjamín Franklin.

 

El pensamiento encausado hacia un fin constructivo, ensancha los caminos de la actividad que desarrollamos, esta práctica nos hace intuitivos a nuestras necesidades humanas a través de sus valores, entre ellos nuestra libertad de decidir y actuar.

Mediante una tranquila maduración de ideas, he sentido la necesidad de encontrar una explicación de nuestra conducta social y manifestar mi gran preocupación por México y por qué los mexicanos estamos en esta situación.

¿En que invertimos nuestro tiempo, dinero y esfuerzo cuando los tenemos? La primera idea del valor nace en el ámbito de la economía. Valer significa sobre todo para los utilitaristas, lo que tiene un precio. Después el término se transfiere a todo lo que suscita nuestro interés incluyendo el plano afectivo, estético, moral, social o religioso; así pues, tiene valor, no sólo lo que simplemente existe, sino lo que merece ser y lo que debería ser.

Hoy en día existe una verdadera confusión de valores (es la principal causa de la situación que vivimos), y en gran parte es así, porque los padres de medio tiempo se multiplican, es decir, aquellos que por necesidad, por superación personal, por gusto, por ambición etc. (con miles de respetables excepciones), dedican la mayor parte de su tiempo, a la búsqueda de valores materiales y ceden la educación de sus hijos a terceras personas, pero sobre todo al vicio de la televisión.

Recuerdo todavía, que en tiempos de mi infancia (hace muchos inviernos), que los héroes de las películas, vencían a sus enemigos o a “los malos”, sin que se derramara sangre, incluso sin que ni siquiera se les cayera el sombrero. A diferencia de hoy, en que un niño de cinco o seis años, puede ver (a través de películas, telenovelas, caricaturas y noticieros), más crímenes, más violencia y más sangre, que cualquier veterano de guerra.

¿Cómo nos va a extrañar entonces que miles y miles de niños, jóvenes y adultos, sean abusadores, violadores, asesinos, secuestradores; o víctimas de esos abusos, de la violencia consuetudinaria, de las drogas, prostitución y trata; de la injusticia y de la muerte? ¿Cómo nos puede causar asombro qué exista esa apatía generalizada en nuestra sociedad, en torno al sufrimiento ajeno?

Es muy fácil vender violencia, morbo y degradación; solo se necesita mucha ambición y aprovechar la “natural” inclinación, que en mayor o menor medida tenemos todos los seres humanos a la concupiscencia, y esto lo saben y muy bien, quienes se dedican a conseguirlo.

Desafortunadamente demasiadas veces hasta nuestras propias autoridades intervienen en estas acciones con tanta facilidad, al fomentar la corrupción humana por ambición de dinero y poder (como en el reciente caso del dirigente del PRI, en el Distrito Federal, o el “príncipe de la basura”, Cuauhtémoc Gutiérrez).

En cambio resulta demasiado difícil orientar a los mexicanos hacia el humanismo, al estudio, la buena música, la cultura, el cuidado de la naturaleza, al civismo, al respeto a los demás, porque sin duda alguna, esto requiere de tiempo, dinero y dedicación; cosa que no sucede en nuestra institución dedicada a la educación, porque no conviene a los intereses de las autoridades, de mantener al pueblo sometido por la ignorancia.

Nuestra larga tarea por alcanzar el progreso, la felicidad y la libertad, está determinada por la inercia tan fuerte del ser humano del tener sobre el ser (reflexiones de Erich Fromm en su libro del mismo nombre 1976). Abundante en ejemplos, esta obra literaria merecería ser visualizada como un aporte importante al mejoramiento de nuestra calidad de vida, amenazada cada vez más por las consecuencias que se derivan de esa disyuntiva.

Analizar las patologías que produce  la obsesión por tener, es cuestión de especialistas, pero desafortunadamente es algo “demasiado” común, y más aún en la política, donde el tener determina el modo de sus existencias, sus personalidades, y sus posibilidades de realización, basadas en una competencia intrínseca, ilimitada y compulsa de tener siempre más dinero y más poder.

La incorrecta orientación de los que sólo piensan en la posesión de objetos que se compran con el dinero, ilusamente creen que también pueden “comprar” esposo (a), hijos, amigos, títulos, y posiciones sociales, con el único fin en la vida que el tener, antes que el ser. 

La clave es tan sencilla, como considerar que el dinero debe servir al hombre y no el hombre debe servir al dinero. Debe cambiarse la idea de explotación al hombre, a la naturaleza, por una relación de respeto y cooperación; sustituir al antagonismo por la solidaridad, y lo más importante, quitarnos de encima los apegos materiales que perturban nuestra paz, es decir: “Hay que poner la basura en su lugar” ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 20 de marzo de 2014

LOS SACRIFICIOS HUMANOS





 
LOS SACRIFICIOS HUMANOS

Luz María Sánchez Rovirosa

"No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación" Confucio

 

Quiero iniciar este artículo, aun cuando no es el tema del mismo, externando que lamento muchísimo la salida del Comisionado de Seguridad Dr. Manuel Mondragón y Kalb; simplemente lo mejor de lo mejor en el gabinete de Enrique Peña Nieto. Personaje impecable tanto en su persona, como en su trayectoria como funcionario público. Qué sucedió, sólo ellos lo saben; pero para su servidora reitero, es muy lamentable.

De lleno en el tema que aplica el día de hoy, los sacrificios humanos, eran un ritual común de la Cultura Azteca. Ellos creían que el sol que era una de las partes más importantes de sus creencias religiosas, se había formado por medio de un acto de sacrificio a los dioses.

Cuando los Aztecas, necesitaban que los dioses les proporcionaran los recursos necesarios para su supervivencia, creían que por los bienes recibidos, ellos tenían que alimentarlos también a cambio, o en su caso cuanto los azotaban males, pensaban que no había mejor forma de calmar la ira de los dioses que con el sacrificio humano; por lo tanto, esta acción se convirtió en una necesidad de los Aztecas, para tener felices a sus dioses.

Quizá de forma aparatosa llegamos a la actualidad, en donde la “donación” de órganos (extracción) debería ser única y exclusivamente para trasplantes que salven vidas. La “donación”, es un acto de nobleza que merece ser estimulado en el mundo. Donar órganos en vida o después de la muerte, para que otra persona lo reciba y viva, es una verdadera obra de caridad que todos deberíamos de practicar.

La donación de un órgano tanto en vida, como después de la muerte, es un acto voluntario que regula la ley de salud (de cada país), que no tiene más recompensa que la satisfacción de haber dado la oportunidad a otra persona de vivir. Este tema es (o debería ser) cuidadosamente llevado a cabo en cada país, según sus normas y leyes.

Pero infortunadamente, sucede que la ambición en el ser humano, sea del rango que sea es inagotable, y así nos encontramos con el terrible tráfico de órganos, es decir, la compra-venta de alguna parte del cuerpo, (vivo o muerto), entre una persona con posibilidades económicas y la urgencia de prolongar su vida (o de un ser querido), y otra pobre también desesperado por seguir viviendo, es decir, para satisfacer sus necesidades primordiales.

Este tipo de “donación retribuida”, es mucho más frecuente de lo que nos imaginamos, tanto en venta de órganos que pueden ser donados en vida, como los que se venden de cadáveres, que no hicieron explícito su deseo de donación.

Obviamente, la ley prohíbe el mercado de órganos, pero esto se ha convertido en otra faceta del crimen organizado, ya que las cantidades que se piden por la venta de los miembros son millonarias, y esas mismas se pagan con tal de obtenerlos.

El comercio de órganos ocurre más frecuentemente en países en los que “conviven” minorías ricas, con mayorías pobres (económicamente en ambos casos), con marcadas diferencias y un alto grado de injusticia social, y en los que el Estado es laxo para regular estas mafias del terror, como en México, entre otros muchos países del mundo.

Por este motivo, el “tráfico de órganos” está considerado como una acción criminal organizada, que se dedica a proveer órganos de personas necesitadas de dinero, a personas necesitadas de un órgano; y son obtenidos incluso a través del asesinato de la persona, es decir, este aberrante negocio clandestino, es de vida y muerte, no tiene ningún respeto por ninguna persona de ningún sexo o edad; y no tiene ni fronteras, ni límites.

Sale a colación este muy delicado tema, porque al ser detenido Manuel Plancarte Solís, sobrino de Enrique “El Kike” Plancarte, (uno de los líderes) de los Caballeros Templarios, realizando la investigación “pertinente”, y por boca del mismo criminal, se enteraron que la actividad a la que se dedicaba el susodicho, es nada más, y nada menos que tráfico de niños y de órganos.

 
Ahora bien, por las mismas declaraciones, se encontró que Nazario Moreno “El Chayo” realizaba ritos (satánicos) o de iniciación, en los cuales obligaba a comer a los “nuevos” en el cartel, corazones humanos extraídos de los niños, como adoctrinamiento para poder ser miembro de los templarios. Así lo explicó (palabras más, palabras  menos), el comisionado Castillo, a importantes medios de comunicación.

Ahora bien, el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, a pregunta explícita sobre la certidumbre de este caso, quiso suavizar y señaló “que este delito en México no es tan grave,  pero no  queremos que sea más grave. (sic). ¿Por fin, es grave o no es grave?

¿De qué estamos hablando? Es realmente preocupante, que en México pudiera haber más casos, en más lugares sobre este macabro tema, que en versión estilo Castillo, nos suena a una burla más para los mexicanos, cuando jamás deberían restarle la relevancia y las consecuencias que tiene. ¡Vale la pena reflexionarlo!     





miércoles, 5 de marzo de 2014

¿EL RETORNO DE LOS BRUJOS, SINERGIA SOCIAL?






 
¿EL RETORNO DE LOS BRUJOS, SINERGIA SOCIAL?

Luz María Sánchez Rovirosa

“Piensa cuánto más dolorosas son las circunstancias de tu ira, que las acciones que la han originado”. Marco Aurelio

Entrando de lleno al tema, hoy me detendré para hablar del -retorno de los brujos-, es decir, de Zeferino Torreblanca Galindo y Cía.; ya que he quedado estupefacta con la noticia.

Resulta que se rumora con destellos de verdad, que Zeferino Torreblanca Galindo, regresa al estado de Guerrero, nuevamente cobijado bajo el manto de la política, para colarse en las ya largas filas de los apuntados para contender en lo que sea.

En el caso de Zeferino (aparentemente), viene olfateando el H. Ayuntamiento de Acapulco, pero con un prospecto interesante (¿?) para Casa Guerrero, bajo un partido en gestión llamado” Sinergia Social”.

De tiempo atrás, Zeferino Torreblanca advirtió a todos los que le repudian, que le “picaron la cresta”, por lo que se lanzará a buscar la alcaldía de Acapulco. Hoy ese sueño guajiro está germinando ante el IEEG, para que quepa la posibilidad de que se sentará otra vez en la silla municipal, y tocará con sus corruptas manos el desquebrajado erario público de este puerto. 

La herencia que legó Zeferino es una aberración. Dejó todo el estado complicado y fuera de control. Sobre el tema educación, un grave aumento de analfabetismo y una grave desviación del presupuesto (recursos financieros), con “techo y sin techo”, con yerno y sin yerno. ¿Cómo (presunto) presidente municipal de Acapulco hoy en día, lo va a esclarecer?

Y qué decir del desvío del dinero del Sector Salud ¿Acaso presentará sentado en la silla del H. Ayuntamiento los duplicados de los archivos convenientemente quemados en esa dependencia, poquitito antes de su partida? 

Día tras día, uno tras otro, flotan los actos de corrupción de una administración plagada de irregularidades financieras. ¿Cómo podrá Zeferino limpiar el chiquero que dejó, para (tratar) de ser alcalde de Acapulco?

¿Qué explicación nos puede dar acerca del horripilante “armatroste” de fierros oxidados que dejó inconcluso en plena Costera -sin oficio ni beneficio-, del cual directamente tuvieron –buen provecho- su familia, y sus queridos amigos, recibiendo jugosas ganancias (por ventas y demás yerbas), que no cuadran con la inversión que se hizo? 

¿Y cómo deslindarse de la grave responsabilidad que tiene en el tema de la violencia, cuando sabemos –perfectamente bien-, que fue Zeferino quien abrió el abanico de la delincuencia, permitiendo más y más plazas de carteles en Guerrero y especialmente en Acapulco?

¿Cómo nos explicará como “flamante alcalde” (si es que llega), la vulgarización de las “técnicas”, con las que con todas las facilidades del mundo ciegan la vida de una persona, ante la justificada alarma y el constante reclamo de la sociedad guerrerense sobre este “terrorismo” que nos dejó como penitencia y desagradable recuerdo de su paso por aquí?

¿Cómo podría justificar que nuestro patrimonio de toda una vida de lucha y trabajo honesto, esté devaluándose en el mismísimo infierno que él construyó en esta entidad suriana?

Los días pasan y pasan demasiado rápido. Las pre-campañas y campañas rumbo al 2015 están a la vuelta, y no se trata solamente de otra elección que nos cuesta mucho esfuerzo y mucho dinero, sino de escoger a un hombre idóneo, que en primer lugar, no se vaya a embolsar el dinero que nos hace falta y que no vaya a sacrificar a la gente, a los niños y jóvenes, para crear más tarde, seres manipulables y dóciles a las imposiciones y a las dictaduras.

Por último, por hoy ¿Le habrán brotado a Zeferino por arte de magia en este tiempo que estuvo alejado de Guerrero, todas esas cualidades que se requieren para gobernar bien, o para aparentar ser mártir de las circunstancias?

¡Por los viejos brujos del monte! Para contender a la alcaldía de Acapulco, simplemente se compró un partido (al fin está de moda), y para mártir ¿Podrá comprar su conciencia? (Si la tiene). ¡Vale la pena reflexionarlo!

 

jueves, 20 de febrero de 2014

LAS DESPENSAS








 
LAS DESPENSAS

Luz María Sánchez Rovirosa

“Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo” Facundo Cabral

Pobreza es una palabra que de mil maneras se utiliza en nuestro lenguaje; pero al mismo tiempo es una palabra tan desvalida, que no tiene el impacto ni en el idioma, ni en las acciones justas para abatirla de la humanidad.

No hay necesidad que sucedan desgracias naturales como terremotos, huracanes, tsunamis, o accidentes que provoca el hombre con su falta de respeto a La Madre Tierra o campañas electorales, para hablar de pobreza en los medios de comunicación, pero sobre todo en los planes de desarrollo que todos los gobiernos (sin excepción), deberían contemplar siempre.

Los políticos en lugar de todas sus demagógicas manifestaciones electoreras, deberían sentir cada día del año con el mismo fervor, cómo la gente se muere de hambre; cómo cada día se mueren cientos, miles de niños, sin tener ni agua ni comida. La pobreza en el mundo sobrepasa por mucho, lo que la razón permite, al ver cómo invierten y se gastan cada año miles de millones en armas, que solo sirven para provocar y acrecentar el grave problema de la depredadora raza humana.

Adelgazando la geografía mundial, sin detenernos (por el momento) en la nacional que es muy delicada también, aterrizaremos en este lánguido estado de Guerrero, en donde las injusticias cada vez son más impudorosas y sin ninguna excusa (por más que traten) que le sirva al gobierno de justificación.

El Coneval asegura que el 70 por ciento de la población guerrerense, es pobre, pero en mi humilde opinión creo que se queda corto; y que es clara muestra del fracaso de los gobiernos –actual y anteriores-, revestidos del color que sea, con sus equivocadas (¿?) políticas sociales asistencialistas, y no con proyectos productivos reales, que le permitan a los ciudadanos subsistir y generar sus propios ingresos, para incluirse en el progreso del estado y del país.

Recordemos como en la historia reciente, hastiados y lastimados por un gobierno municipal del PRI (como de costumbre), la gente anhelaba (por los siglos de los siglos) un gobierno que no hablara de esperanza, sino de posibilidades; razón por la cual se le dio la espalda al tricolor (y a sus influencias), y la gente se abalanzó sobre una nueva (pero peligrosa) estrategia del Sol Azteca, al darle su banderola a un vapuleado aspirante extricolor (por su propio partido), y entonces surgió aquel hombrecillo de revoltura colorina llamado Ángel Heladio Aguirre Rivero.

El ejecutivo actual, ganó el gobierno de Guerrero principalmente con la fuerza (en aquellos momentos) de Marcelo Ebrard, quien le aconsejó repartir sin ton ni son, –una supuesta tarjeta de débito-, llamada “La Cumplidora”, que por supuesto cumplió con su único y exclusivo cometido, que fue comprar el voto.

Venimos a parar en estos penosos recuerdos, porque una vez más Guerrero está en el –ojo del huracán-, ya que precisamente a consecuencia de dos devastadores fenómenos de la naturaleza de nombre Ingrid y Manuel; quienes en septiembre pasado, se dieron la mano atravesando de este a oeste o viceversa la parte angosta de la república, devastando parte del sur, incluido este estado.

Y llegando al hecho, en muy recientes fechas, se sacó a la luz pública una situación muy “singular”, porque -de casualidad-, se encontraron (no muy bien) guardaditas miles de despensas que se mandaron a Guerrero exclusivamente para los damnificados del desastre, como muestra de solidaridad de otros países, estados, asociaciones y particulares.

La escena de la rapiña y el uso indebido de las ayudas externas, se repite incansablemente (aunque las autoridades digan otra cosa), y sobre todo cuando tenemos enfrentito los períodos de las campañas electorales para el 2015, y es cuando como por “pandemia”, a cualquier especie de aspirante a los atributos políticos, le sale como a los tiburones, doble y hasta triple dentadura.

El caso de las despensas guardadas, denigra a la sociedad y al mundo, cuando hay tanta hambre, tanta necesidad; muy, muy poca ayuda y muy poco respeto. Por eso las reptilianas declaraciones del contralor del estado, son ridículas, increíbles, detestables y patéticas, sobre todo, porque vienen de Antonio Arredondo –quien es doble compadre- del gobernador Ángel Aguirre Rivero.

En primera el contralor Arredondo en su verborrea, señala que los productos no fueron acaparados desde el mes de septiembre. ¿Entonces sin perdón del cielo, desde cuándo se acostumbra guardar los alimentos en vez de repartirlos a quiénes más los necesitan, o los alimentos antes de repartirse, se embodegan; para qué o para quién?

En segundo lugar el contralor Arredondo no tiene idea de lo que significa perecedero. Todo alimento es perecedero porque caduca y se daña, es decir, tienen fecha de caducidad más larga o más corta, según el embasamiento o el enlatado, que hoy en día se cuida mucho por cuestiones de calidad y seguridad (para las empresas también). Hay obviamente alimentos a los que llaman perecederos, como las carnes embutidos, huevos, verduras, frutas, etcétera, que por ser frescos se descomponen rápido y por eso deben consumirse casi de inmediato.

Ahora bien, los granos y cereales que vienen empacados en bolsas de plástico, aunque no sean perecederos inmediatos, en el clima de este estado, los gorgojos y demás bichos, se encargan de ellos, sobre todo con lo pulcramente que están almacenadas las despensas en las bodegas, nada más y nada menos que del DIF estatal.

¿Cuántas bodegas pulularán por todo el estado? El murmullo de la gente que como juglares se dedican a cantar hoy –corridos-, iban diciendo que personajes (¿?) muy cercanos al gobernador, andaban pidiendo prestadas bodegas, para almacenar los alimentos y surtirse de ellos para sus campañas, y dejando sin comer (a veces hasta morir de hambre), a miles de personas. No y no es justo. ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 12 de febrero de 2014

LA LEGIÓN Y LA CANONIZACIÓN






 
LA LEGIÓN Y LA CANONIZACIÓN

Luz María Sánchez Rovirosa

“No hay paz sin justicia y no hay justicia sin perdón”. Juan Pablo II. 

Marcial Maciel Degollado, nació en Cotija de la Paz, (Michoacán, México) el 10 de marzo de 1920. Su madre, Maura Degollado Guízar, quien era sobrina del Padre Rafael Guízar y Valencia, inculcó a sus hijos la piedad y la caridad cristianas, educándolos para apoyar las necesidades materiales y espirituales de los demás.

Pero ¿qué impresionante inmensidad cruzó entre su niñez y la vida elegida por Marcial Maciel? ¿Un puente agrietado y tiznado por el humo negro de las velas con las cuales miles de legionarios, es decir, la elite católica, iluminaban al “Padre”? ¿Un puente de proezas deformes y expectativas desviadas?

¿Dónde se perdieron la piedad y la caridad cristianas que tanto se afanó su madre en inculcarle? ¿De qué persecución hormonal o genética se hizo acreedor el señor Maciel durante su gestación, que lo marcaron para inclinarse de tal modo a la concupiscencia?

Ante un tema tan intrínseco y delicado, nos podemos acercar a ese principio, donde se debe poner en claro la diferencia entre pedofilia y pederastia. Ambas definiciones se suelen confundir, pero la gran diferencia radica en la acción. Esa denigrante acción que consuman cada día millones de desviadas personas, y que en este específico caso, llevó al fundador de “Los Legionarios de Cristo”, a cometer un grave crimen, que aquí en la tierra, en la iglesia humana, se quedó (y al parecer) se quedará impune por, los siglos de los siglos.

La pedofilia es la atracción sexual que una persona adulta siente hacia los niños o adolescentes, pero es sólo eso, atracción, algunos pedófilos nunca pasan a la acción; a diferencia de los pederastas que siempre culminan esa aberrante agresión, que conlleva a la práctica sexual con un menor de edad. Se concluye entonces, para entender bien, que todos los pederastas son pedófilos, pero no todos los pedófilos son pederastas, es decir, el pederasta es la persona que traspasa la fina línea de recrearse en la observación, para trasladarlo a un plano físico.

Hoy la vida de Marcial Maciel, como en la de tantas vidas en tantas órdenes de la -jerarquía católica- (y no católica), vuelve a poner el dedo en la llaga, poniendo en entredicho el compromiso de ser sacerdote; y expone ante el mundo, todo el nauseabundo poder que virtuosamente ejercía sobre miles de personas (de diferentes contextos), a las que les vulneró su vida para siempre, gozando (para variar) de los beneficios del tráfico de influencias de políticos y empresarios, así como del imprudente, grave y criminal silencio de la Iglesia Católica (Vaticano), lugar en el cual se sabía (y se sabe) perfectamente, tanto de las aberraciones de Maciel, como de miles de sacerdotes de todo el mundo, con la misma forma de actuar.

¿Quién era Marcial Maciel Degollado, un “legionario” del Regnum Christi, un violador de los cánones de la  Iglesia Católica y de las leyes del mundo y un asqueroso ladrón de inocencias y sueños infantiles por antonomasia, que increíblemente intentó en vida, ser distinguido como un santo?

Se reabre (¿?) este capítulo que no ha sido cerrado (por más que el clero se ha afanado), porque tenemos enfrente la canonización de Juan Pablo II, el próximo 27 de abril; y cuesta trabajo aceptar y entender (por más méritos celestiales), cómo se hizo acreedor de tan alta distinción de manera tan pronta, si cobijó hasta el final de su vida, la vida de aquellos que con sus desenfrenos y debilidad por la carne, destruyeron otras muchas vidas.

Indiscutiblemente, el daño es muy grande, comparable con un acto terrorista que cultiva sentimientos de desprecio hacia la humanidad; que se manifiesta en una patología de venganza y desesperación del daño sufrido en sus propias vidas, dejando siempre la incertidumbre del futuro.

Efectivamente, todo ser humano es imperfecto, es pecador y por lo tanto, nadie puede lanzar la primera piedra. Pero no todo ser humano mata, abusa, viola o destruye vidas.

Dios, que sí es nuestro Padre, ama a los pecadores, pero no el pecado. El señor Maciel ya fue juzgado por Él, por sus pecados; y como pecador, justo estará donde tiene que estar.

Aquí abajo tristemente, su crimen se quedó sin justicia, en un caso que hubiera tenido una defensa absurda. Perdonamos a los que nos ofenden, porque también ellos perdonan nuestras ofensas; y porque el perdón es ante todo una decisión personal, una opción que tiene el corazón, y que va contra el instinto espontáneo de devolver el mal por el mal. Y como ejemplo Divino, sencillamente tenemos aquel, que se invocó desde la cruz: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34). ¡Vale la pena reflexionarlo!