jueves, 10 de julio de 2014

LA FRANJA



LA FRANJA
 

Luz María Sánchez Rovirosa

¿“No es cruel que digamos que el comportamiento de los israelíes sionistas con el pueblo original de Palestina, es similar a la persecución nazi contra los propios judíos”? Mahmud Darwis (Poeta Palestino).

-Más allá de los milenarios orígenes de Jerusalén; en la disputa entre Israel y Palestina, ha corrido un río de sangre, que no lo ha podido detener la historia-.

En el año 1900 estaban asentados en Palestina (aproximadamente) 500 mil árabes y 30 mil judíos. Si en estos tiempos, dentro del territorio palestino hay millones de israelíes y miles de árabes, no nos es muy difícil adivinar quiénes son las víctimas de este criminal conflicto, en el cual la población natural de ese pedazo de tierra, ha sido forzosa e injustamente remplazada por otra.

Esta extraña y dolorosa situación surgió a fines del siglo pasado, y fue planeada como -última finalidad- de los judíos errantes, para consolidarse como un nuevo estado europeo, cuando ya no existía en ese Continente posibilidad para ello; así que necesariamente tendrían que buscarlo fuera de Europa.

La descarriada y malsana ideología sionista, no pudo o no quiso encontrar otra “solución”, que hacer creer que Palestina era un lugar deshabitado; y aun sabiendo que cometerían una grave injusticia (porque allí vivían los árabes), para ellos simplemente resultó que Palestina era una tierra sin pueblo, que tenía que ser ocupada, por un pueblo sin tierra.

Así que el proyecto de un Estado Judío en Palestina, se convirtió en una cruel realidad, y los miles de sobrevivientes de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial, fueron canalizados hacia esas tierras, también como una solución a su exterminio por los nazis (neo-nazis) que aún quedaban y que los odiaban tanto, tergiversando su propia tragedia xenofóbica, al emularlos con creces con gente inocente, que nada tenía que ver con su terrible sufrimiento.

Corriendo el año 1947, Gran Bretaña (país que lideraba a los árabes) anunció (después de serias complicaciones políticas y sociales), que ya no estaba dispuesta a seguir gobernando Palestina, y devolvió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el errado mandato que le había sido (equivocadamente) entregado por decisión de la Liga de las Naciones.

La organización discutió la controversial renuncia durante 7 meses, para finalmente dar una solución salomónica: Palestina sería dividida en 2 estados, uno judío y uno árabe, y así fue que el 29 de noviembre de ese mismo año, se aprobó el “Plan de Partición”, que lamentablemente desencadenó hasta el día de hoy (como somos testigos), la xenofobia, el éxodo, el terror de una guerra sin fin, el genocidio y la desgracia del pueblo palestino, vilmente despojado de sus tierras, de su dignidad y de sus vidas.

En el mapa del -territorio dividido-, uno (Israel) si se convirtió en Estado; y el territorio geográfico asignado para ellos, abarcaba el 60 por ciento de las mejores tierras para habitar y para cultivo, en las que miles de judíos se asentaron, junto con una porción mucho menor de palestinos.

El 40 por ciento restante de la topografía, que (hasta nuestros días) no ha podido convertirse en Estado y el que “misteriosamente” hoy forma parte de Israel (y no lo contrario); se asentaron en menos tierras, más palestinos que judíos; quedando de esta manera los árabes, relegados de sus tierras que desde ancestrales tiempos les pertenecían y siempre habían cultivado.

Así, desde la injusta división geográfica del territorio palestino, una y otra vez las agresiones se han recrudecido, y podemos ver con repulsión y angustia en los medios de comunicación, las escenas de triunfo, de orgullo, de brutalidad y terror del -supuesto conquistador-, sobre los cadáveres de sus -supuestos conquistados-, como si fueran trofeos y no seres humanos; ante la pasividad, silencio y (al parecer) permisividad de todas las organizaciones internacionales, incluyendo las de defensa de los Derechos Humanos.

¿Qué podría ser más difícil, y qué dimensión se le puede dar a esta tragedia de odio racial, en la que los (ancestros) y/o los agresores de hoy, fueron víctimas de lo mismo alguna vez?

Palestina, que en algún momento de la historia fue “La Tierra Prometida”, hoy se ha convertido en un territorio descuartizado, cercado, vejado, violado y atacado por sentimientos de odio racial profundo, que lo hacen cada día, un lugar económicamente no viable y humanamente intolerable. ¡Vale la pena reflexionarlo!

viernes, 4 de julio de 2014

MICHOACÁN, EN EL OJO DEL HURACÁN






MICHOACÁN, EN EL OJO DEL HURACÁN

Luz María Sánchez Rovirosa

“La violencia es una debilidad y eso está más que demostrado” Jean Jure.

El estado de Michoacán colinda en el noroeste con Colima y Jalisco, al norte con Guanajuato y Querétaro, al este con el estado de México, al sureste con Guerrero y al suroeste con el Océano Pacífico, donde se encuentra localizado el Puerto Lázaro Cárdenas, considerado la –joya de la corona- para todo grupo criminal que logre su control.

En diciembre de 2006, Felipe Calderón Hinojosa siendo presidente de México, declara la guerra al crimen organizado, teniendo la primicia, obviamente su estado natal Michoacán, que –gracias- a la incapacidad y errado gobierno de su antecesor Vicente Fox (quien por cierto hoy está en busca de comercializar la marihuana, ante su –probable legalización-), el crimen organizado logró ocupar importantes espacios, al grado de llegar a ser gobierno de facto en muchos de sus municipios.

Esta situación ha llegado a ser tan crítica, que en no pocas ocasiones, el pueblo ya no sabe de quién defenderse, si de los buenos de los malos o de los peores; pero la verdad es que el ciudadano común, el que se dedica al trabajo honesto, el que vela por su familia, el que no tiene el mínimo de garantías; ese ciudadano que no sabe cuándo su familia podrá ser la siguiente víctima, o en su caso, cuándo en la desesperación por la supervivencia de la misma, no pueda o ya no quiera escapar del peligro de caer en -esas redes-; ese ciudadano existe en todo el país.

Ante esta delicada situación, es relevante destacar cuál es el contexto social en el que está dándose el conflicto, porque es un hecho indudable que el tejido social está erosionándose aceleradamente, ante la ausencia de estrategias institucionales eficaces para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.

Pero lejos de encontrar o mínimo buscar una solución ante las constantes agresiones del crimen organizado, miles de personas en Michoacán, decidieron pasar a la acción, por medio del movimiento conocido como grupos de autodefensas.

Y ahora con la población armada (siendo la gran protagonista de esta historia), se convierte aun en más peligrosa, pues a pesar de la legitimidad de las demandas de seguridad y de poner un alto definitivo a los grupos del crimen organizado, no es lo más conveniente promover, que sea la ciudadanía la que se procure justicia por su propia mano.

En Michoacán a través del tiempo, emergieron uno tras otro, poderosos grupos de narcotráfico que han desafiado a los gobiernos y se han constituido como una especie de soberanía en el estado, ante el abandono de grandes proyectos de inversión pública, que dejaron las políticas neoliberales (incluyendo al PAN), es decir, un profundo hoyo, que se ha venido llenando con actividades ilícitas.

Así que actualmente y sin impedimento (aparente) alguno, la región sigue siendo un territorio productor de amapola y marihuana; así como receptor de cocaína proveniente de Sudamérica, vía el puerto Lázaro Cárdenas; además de identificársele como la capital mundial de la producción de drogas sintéticas.

La pregunta es ¿cómo ha sido posible que muchas de las regiones rurales (de las más pobres) de este estado, se hayan transformado en paraísos exclusivos para el narcotráfico pero invisibles (¿?) para el gobierno?

El narcotráfico en el México actual, tiene una historia compleja y sin identidad, ya que estos grupos delictivos son producto de un tejido político, económico, social y cultural, en el cual se han construido espacios de poder, en los cuales los narcotraficantes y políticos han convivido sutilmente, a través de muchos años.

Mientras que para unos -esta forma de vida- representó la oportunidad para colocarse en la –cúspide del poder-, para otros fue el -desafío de poder- sobrevivir y construirse un futuro mejor; ya que las políticas neoliberales de olvido y abandono, dejaron a su suerte el crecimiento económico y la movilidad social del país, plagando (en este caso) la historia de Michoacán (y de otros estados del país), de desigualdades, exclusiones, arbitrariedades e injusticias propiciadas por la misma ley.

Ahora somos testigos (no protegidos) que el verdadero punto de inflexión de este difícil proceso, es la aceptación o no del narcotráfico como parte del paquete armado, que reconoce la lucha –de la seguridad privada- que las autodefensas han ejercido ante la indiferencia o –la complicidad- del Estado, a través de ese mecanismo mediático que de manera fugaz, se está convirtiendo en un mito en la figura del Dr. Mireles, -personaje- (convertido en víctima) de advenediza reputación y fortuito pasado, permitiendo que se mire hoy como la justicia de lo que ayer fue su alianza; para seguir sin entender (desafortunadamente), toda su misteriosa complejidad. ¡Vale la pena reflexionarlo! 

jueves, 26 de junio de 2014

LA PERCEPCIÓN






LA PERCEPCIÓN

Luz María Sánchez Rovirosa

“El alfarero se irrita con el alfarero. El recitador con el recitador. ¿Por qué el poderoso se irrita con el mendigo?”

 

¿Cuántas políticas existen? Seguramente muchas, por lo pronto la política de las leyes importantes, de las reformas y los decretos, de los mítines electorales, de los discursos solemnes, de los debates públicos, la política elegante de los países del primer mundo, de los emergentes y de los organismos internacionales. Esta es la política que sale en la televisión, la prensa, la radio y el internet. Esta es la política del privilegio y de los iluminados

También existe la política “pequeña”; la del funcionario que está en la ventanilla de un ayuntamiento, del oficial de un juzgado que ordena los papeles para la atención de las demandas, la del portero de un edificio público que limpia las escaleras, abre la puerta y reparte la correspondencia.

La política de los capturistas, quienes introducen los datos en una computadora para que llegue la atención de los programas –sociales- a miles de personas necesitadas; la política del policía y del guardia que apoyan para disminuir el caos humano y que garantizan esa seguridad que tanto deseamos al estar, entrar y salir de casa y lugares de trabajo. A esta política la conocemos como “burocracia”. Pero hasta el día de hoy, no conocía la –política de la percepción-.

La noción de lo que entendemos como percepción viene del término latino –perceptio- que describe tanto la acción, como la consecuencia de percibir y se define en el proceso cognoscitivo a través del cual, las personas son capaces de comprender su entorno y actuar en consecuencia, es decir, se trata de entender y organizar los estímulos generados por el ambiente y darles un sentido.

Pero hay que poner mucha atención, ya que muchas personas (incluso los –iluis- o -políticos iluminados-), consideran como sinónimos a la sensación y a la percepción. Grave error.

Una sensación es una experiencia que se vive a partir de un estímulo; es la respuesta clara a un hecho captado por medio de los cinco sentidos. Y una percepción es la interpretación de una sensación, es decir, aquello que es captado por los sentidos que adquiere un significado y es clasificado en el cerebro. Lo que sí es un hecho, es que la sensación, precede a la percepción.

Según la teoría de Gestalt, las personas percibimos el mundo como un todo y no de forma fragmentada; y es a través de nuestra percepción, como somos capaces de entender de qué está formado el todo y aislar aquello que nos interesa en cada momento específico.

Pero ¿por qué hablar de las –diferentes políticas- y de la percepción? Recientemente el secretario de Hacienda y Crédito Público, señaló que la economía del país no está mal, que lo que no está bien es la percepción de los mexicanos sobre la misma.

¿De qué habla Luis Videgaray Caso? El primer año de la actual administración (nuevamente priísta), resultó ser una decepción en la mayoría de los ámbitos del quehacer político, pero especialmente el económico; ya que pese al optimismo del primer momento, las expectativas del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), se colapsaron y en la percepción de los mexicanos en lugar de acelerar, tienen puesto el freno de mano.

A pesar de la insistencia de Videgaray en asegurar que la economía de México va por buen camino, la percepción de los mexicanos es que el secretario de Hacienda, ha mostrado ser un político ineficiente y poco audaz para manejar las finanzas públicas del país (que se le han salido de las manos); pero a quien se ha visto (como todos los demás políticos de alcurnia), concentrado en la negociación y operación de las reformas estructurales que a percepción de los mexicanos, sólo les traerán beneficios a los de –su clase-.

En 2012 (diciembre) el gobierno de Enrique Peña Nieto, había estimado un aumento del PIB del 3.5 por ciento para el 2013, pero resultado de la ineptitud y no de los pretextos, cerró el año pasado en 1.3 por ciento, decaimiento muy lamentable para el ya de por sí deteriorado país.     

2014, bajo la lupa de los expertos en el tema, como Banxico, INEGI, OCDE, la economía se estancaría o seguiría a la baja. No así para la percepción (miope) de Videgaray quien sigue (y a percepción de los mexicanos), seguirá insistiendo que la economía del país, va por buen camino. ¿En qué momento lo perdimos?

La percepción de los líderes del sector privado, al igual que la de los mexicanos, han alertado al gobierno actual del efecto negativo que han producido las modificaciones que se han hecho, vía las reformas estructurales sobre la economía y el desarrollo integral del país; las cuales hasta hoy, siguen en apoyo como siempre de los mismos.

Sin embargo todos estos falsos destellos de los que tanto alardean y que nos fueron vendidos bajo la percepción de los integrantes del comité político de los grandes –iluminados-, nos han demostrado por medio de las sensaciones negativas que hemos tenido desde que inició esta administración, que la percepción de los mexicanos sobre la economía, finanzas, PIB, y demás, que han lastimado al país con más hambre, más pobreza extrema, más desempleo, más informalidad, más corrupción, más abuso y más violencia e inseguridad, sin duda alguna, es la correcta. ¡Vale la pena reflexionarlo! 

 

jueves, 19 de junio de 2014

FAUSTO





FAUSTO

Luz María Sánchez Rovirosa

 

“Múltiple voz eleva sus hojas verticales clamando por el fruto maduro de tu frente. ¡Desolada bandera! Otra vez Patria suave…Ya vienen otra vez los mercaderes.” Aurora Reyes.

 

Fausto etimológicamente proviene del vocablo latín “faustus” que significa “afortunado”. Todas las leyendas conocidas desde 1592 sobre este personaje, sin duda fueron fuente de inspiración de Johann Wolfgang Von Goethe (1749-1832), para la creación de –su Fausto-, obra maestra sin duda, de la literatura alemana y universal.

Fausto es el vaivén del ser humano en su relación con el mal (en la obra), encarnado en la figura de Mefistófeles (el Diablo), que ha tenido a través de los años una repercusión muy importante en diversas adaptaciones, no sólo en la literatura, sino también en otras artes como la música, el teatro y las artes plásticas; así como también, en el “arte” de la política.

La historia-leyenda se basa en la figura de un destacado filósofo conocido como el Doctor Fausto, a quien todas las enseñanzas que le ofrecían la naturaleza, los grandes filósofos y teólogos para conocer el misterio de la vida (otorgada por Dios), eran insuficientes para satisfacer su entendimiento inquisitivo por descubrir los misterios de la misma, por méritos propios. Al cabo de un tiempo de infructuosos esfuerzos, se introduce en el bajo mundo de la magia y en el conocimiento (en aquellos tiempos prohibido) de la brujería.

Sin embargo era tal su ambición de conocer absolutamente todo, que incluso la brujería, la magia negra y las investigaciones prohibidas, no pudieron otorgarle su anhelo. 

Así que en su desesperación, invocó a los espíritus infernales, y en respuesta a su llamado se presentó Mefistófeles, el espíritu del mal, y le ofreció a cambio de su alma, todo el conocimiento que estaba buscando.

Finalmente, cuando viejo, enfermo y ya había recorrido con Mefisto todo el bajo mundo de la perversión, de la corrupción y del mal, Fausto se percató de las graves consecuencias del pacto que había realizado y se sintió tan lleno de remordimientos, de amor y de sufrimiento, que su alma se escapó de las garras del Diablo.

Una breve narración de la magistral obra de Goethe, para introducirnos al tema de hoy: Los Faustos del tenebroso presente de México.

Empezaremos por el (hoy) ex gobernador de Michoacán Fausto Vallejo, (quien por obvias razones), desde el momento que lo señalaron los del Revolucionario Institucional para contender por la gubernatura, tenía que haber sabido que su estado de salud era muy delicado, sin embargo la ambición y la codicia de (casi) todo político lo hicieron aceptar, y (con trampas o sin ellas) llegó al poder anhelado.

Su gobierno se vio interrumpido (al poco tiempo), por la necesidad de un trasplante de hígado, por lo cual (como indica la Ley) fue asunto a la silla mayor del estado, el entonces secretario de Gobierno Jesús Reyna, quien poco después de que Fausto regresara (bastante desmejorado), renunció, no sin antes sacarle a la luz sus nexos con el narcotráfico michoacano.

Michoacán (con un gobernador disminuido en salud) se volvió en un estado sin ley, y ni tardo ni perezoso, el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo desplazó (Fausto Vallejo), imponiéndole un comisionado (personaje de ficción) pero que resuelve todo lo tenebroso, en la persona de Alfredo Castillo.

Y para cerrar con broche de oro (antes re renunciar), nuevamente deja su encargo para realizarse un chequeo protocolario sobre su estado de salud, justo en el momento en el que aparece la foto de su hijo Rodrigo conocido como “El Gerber”, con la Tuta, líder de Los Caballeros Templarios en la entidad.

El caso del otro Fausto (Alzati), es igual de patético que el anterior. Este “engendro” de la política priísta, ha sido devuelto en dos ocasiones, como mercancía defectuosa.

Como secretario de Educación Pública, en la administración de Ernesto Zedillo (1995), sólo duró dos meses en el cargo, ya que se le obligó a renunciar, por acreditarse estudios (incluso) de doctorado en el extranjero falsos.

Después de deambular en las administraciones pasadas como lo que es, un verdadero lambiscón, consiguió algunos puestos (hasta con el PAN). Ya en el gobierno actual, ostentaba (hasta hace un par de días), el puesto de director general de Televisión Educativa, del cual “misteriosamente” fue destituido, tras escenificar un aberrante drama, al interrumpir en inauguración la lectura de un poema de Aurora Reyes (que a su ebrio parecer) ofendía al presidente por maliciosa y perversa.

El poder corrompe, tanto en el plano moral, espiritual como en el material. La ambición cada vez más “ambiciosa” por el dinero y el poder, siempre empuja más allá de cualquier límite y de la destrucción que inflige en su recorrido por conseguirlos. Sin embargo entre estos, como tantos otros Faustos de la política, hay una abismal diferencia con el Fausto de Goethe, ya que a pesar de que en su ambición, conoció y vivió todas las perversidades del mundo y provocó daños gravísimos; el arrepentimiento, la compasión y el amor, fueron los sentimientos que finalmente le permitieron engañar al Diablo, logrando para su persona el perdón y la redención. Sin prejuzgar la comparación, la dedico, sólo por lo que veo y siento. ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 5 de junio de 2014

ABC, NUNCA MÁS







ABC, NUNCA MÁS

 

Luz María Sánchez Rovirosa

“Frente a la dificultad y a la tragedia, siempre puedo elegir interpretar lo que me sucede como una desgracia, como un desafío, como una catástrofe y transformarme en víctima; o puedo mirarlo (después de subir la espiral de la aceptación), como una oportunidad de crecer y transformarme en protagonista de un verdadero cambio para ayudar a los demás”

 

Hoy 5 de junio se cumplen 5 años de la más grave tragedia infantil de México. Sucedió en Hermosillo, cuando un incendio provocado (¿?) en una bodega propiedad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de Sonora, se propagó hasta las instalaciones de la Guardería ABC, estancia infantil subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a particulares; siniestro en el cual, perdieron la vida 49 niños (entre seis meses y cuatro años) y más de sesenta pequeños quedaron con heridas y quemaduras muy delicadas.

Las primeras indagaciones (que por parte del gobierno hasta allí han llegado), arrojaron de inmediato que la guardería carecía de salidas de emergencia, no contaba con extinguidores y prácticamente no cumplía con las normas básicas y obligatorias de seguridad para este (y cualquier) tipo de instalaciones que brindan servicios a la comunidad.

Año tras año desde aquel día de horror, personas y grupos se solidarizan con los padres de los pequeños y se manifiestan por medio de marchas, pancartas, velas encendidas, globos volando al cielo, ayunos, cantos, y por supuesto muchas lágrimas de dolor, de dolor mucho tiempo en silencio.

Esta forma de marchas, de protestas, de manifestaciones, nos descubren, una rebeldía guardada, un grito adormecido, una plegaria reprimida. Pero esto no es nuevo, porque lo hemos visto a través de la historia, lo vemos en un presente continuo y lo veremos en un futuro sin aliento.

Un pueblo mudo por el temor a la censura y a la represión por decir lo que siente y lo que piensa, un pueblo que no se puede armar de valor y tomar el lugar que le corresponde; ese lugar donde predomina el silencio, ese lugar hacia donde los poderosos, los que mandan, los que deciden; nos señalan, nos humillan y nos desdeñan; y no hay algo más triste, que ver el poder, la ambición, la impunidad, la soberbia y el desinterés, por encima de la moral y la agonía.

Mientras el pueblo (no escogido) sufre y sufre mucho, cada día va perdiendo más la confianza en los gobernantes, en quienes legislan, en las leyes y en quienes las imparten; porque la confianza es un privilegio que se gana, que se fortalece con actos de honestidad, congruencia y generosidad y cuando se pierde porque la dignidad ha sido consuetudinariamente mancillada, es muy difícil recuperarla.

La indignación justificada y la desconfianza de las personas que han sufrido tragedias con sus seres queridos (por causa de la indiferencia, la incapacidad, la impunidad y de la injusticia gubernamental), y los grupos sociales que apoyan estas causas, avanzan sin tropezar hacia el reclamo de lo que les pertenece: la justicia. Ese reclamo que necesariamente tiene que hablar de cambiar las actuales estructuras que son inequitativas, injustas e inmorales; ese reclamo hacia la exigencia a los políticos y gobernantes, para que tengan el valor de llamarle bien al bien, mal al mal, y en consecuencia actuar.

La tragedia de Hermosillo ha provocado duelo y rabia en todos los rincones del país. La herida emocional cada día se vuelve más profunda y no hay nada que apacigüe el sufrimiento (aunque sea aceptado), ni la furia reprimida de los padres, familiares y amigos de los pequeños, que año con año recorren las calles cargando las fotografías, los recuerdos, la impotencia, la impunidad, la injusticia, y las preguntas sin respuestas.

Cansados, con la paciencia impuesta por las circunstancias, estos padres han visto desfilar a todos los involucrados en el asesinato de sus hijos, aun cuando han sido señalados de responsabilidad por la justicia; ella misma, les ha permitido caminar impunes hacia nuevos horizontes de privilegios, sin que nada, ni nadie los detenga.

La marcha del 5º aniversario de la tragedia de la guardería ABC, siempre, lastimada, dolida, impotente y llena de rabia, pero con prudencia; pero no esa prudencia te aconseja poner la otra mejilla cuando en una se ha recibido el ultraje. Que confortable resulta esto para los que mandan, para los que apabullan, para los que abusan, para los que explotan. Qué fácil es encadenar las manos y los pies de la humanidad, con la -anuencia de la prudencia-.

Más en este caso, existe la prudencia pero no las ataduras (ni existirán), y vale la pena reflexionar, que tantas lágrimas derramadas, nunca serán suficientes para devolverles a sus hijos; pero si harán que el horror que sufrieron (hasta la muerte), no les pase a los de los demás.

Una de las lecciones que nos deja la tragedia de la Guardería ABC, es que el cuidado de los inmuebles de estancias, guarderías, asilos, casas de reposo, escuelas, etc., en buen estado, no sea solo para los privilegiados, y de ello, el gobierno debe estar atento, que su funcionamiento sea el que ellos mismos exigen en su cargada burocracia de decretos, reglamentos y leyes, y leyes secundarias, y se sancione a quien se lo merece, si no lo cumplen a cabalidad.

Ojalá, que este año se corone la justicia (porque hay que recordar que justo a los 5 años prescribe el delito y quizá sea lo que el gobierno ha estado esperando), dando su merecido a todas las personas que irresponsablemente no tuvieron ni tiempo, ni interés de cuidar, dar cuidados y dar respuestas al –silencio de los inocentes-; a estos cientos de pequeños que no se merecían ser víctimas de una aberrante, impune e injusta tragedia como la de la Guardería ABC. -NUNCA MÁS- ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 28 de mayo de 2014

"PAMBA A SAMY"








“PAMBA A SAMY”

Luz María Sánchez Rovirosa

“Lo más atroz de las cosas malas de la gente, es el silencio de la gente buena”

 

Recuerdo hace muchos años, (como si la estuviera escuchando de nuevo), la historia de Samy víctima de acoso escolar (bullying), con mucha, demasiada violencia que terminó (como casi todas), fatalmente. El relato inmerso en aquellos tiempos, no dista ser diferente de lo que hoy seguimos siendo testigos sobre este tema.

Samy, un muchacho de 14 años, que lo marcó el destino (hijo de refugiados polacos, después de la Segunda Guerra Mundial), repudiado simplemente (a decir del agresor), por ser diferente, es decir, por profesar otra religión y otras costumbres, aun cuando la escuela en cuestión, era laica.

Su agresor, quizá lo escogió por azar y cualquier motivo era bueno. Lo estigmatizó para hacerlo sufrir insanamente, durante su triste estadía en la escuela.

Con una facilidad impresionante, puso a todo el salón de clase en su contra (al estilo hitleriano), y muchos (sin valor para liderar semejante situación), encontraron en esa –oportunidad- un goce interno lastimándolo.

Cuando el adolescente que presidía las agresiones les gritaba “pamba a Samy”, todos se lanzaban, no solo a golpearlo, jalonearlo y escupirlo, sino a romperle sus cuadernos, lápices y libros; a lo cual el maestro titular del grupo (secundaria), simplemente se limitaba a decirles: “que gachos” (sic).

Esto lo sufría Samy dentro de la escuela, pero de regreso a casa, en el tranvía Valle, en México D.F., justo en la antigua glorieta del Riviera (famosa por su difícil tránsito); la -fiesta seguía- y entonces a la voz de “pamba a Samy”, los que viajaban en ese medio de transporte (incluso los que no eran sus compañeros de salón), se le aventaban y le tiraban sus pertenencias a la calle por los vidrios del tren en movimiento.

Y uno se pregunta: ¿Qué ser humano puede aguantar una historia escolar diaria así? Pues bien, Samy no la aguantó.     

La violencia entre estudiantes, es un grave problema que tiene consecuencias muy costosas para la sociedad. El llamado “Bullying”, es una situación muy común en los planteles públicos o privados (mientras más grandes las escuelas, más se da), sobre todo en los niveles de educación básica y secundaria; pero las investigaciones de expertos señalan, que este grado de violencia puede continuar durante toda la vida.

México ocupa a nivel mundial, el primer lugar en casos de bullyin; se estima que en nuestro país, de cada 10 estudiantes, 7 pueden ser (al mismo tiempo) víctimas, agresores y testigos; por esta razón cuando el bullying se da desde el preescolar, es muy frecuente que continúe durante los siguientes niveles y que muchos niños y jóvenes que padecen esta situación, lleguen a cometer suicidio, se conviertan en criminales, violadores, incluso lleguen a ser asesinados por sus compañeros (como en el reciente caso de Tamaulipas).

En días pasados (“después del niño ahogado, el pozo tapado”), el gobierno estatal de Guerrero, envió tres iniciativas al Congreso (para su análisis), para sancionar el bullying. Con estas iniciativas (que ojalá los diputados las analicen rápido y concienzudamente), se busca dar protección a los derechos de los niños, y por primera vez dentro de este marco, se da inclusión a los adolescentes.

Dice el procurador (Martínez Garnelo) que se trata de impulsar tres leyes “especiales”, cuyo objetivo es adecuar los instrumentos legales, para sancionar el acoso escolar, así como brindar protección a los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes (dentro y fuera) de las escuelas.

Los niños, niñas y adolescentes, saben perfectamente lo que significa bullying, aunque (lógicamente) no saben cómo lidiar con esta situación por si mismos; tanto en el papel de víctima, de agresor o de espectador.

Pero ¿qué tanto sabemos los adultos (padres, hermanos, docentes, gobierno y sociedad), sobre este delito para ponerle un freno?

Por supuesto que como toda situación indeseable, el bullying se puede prevenir desde los hogares, y por supuesto dentro de las escuelas, capacitando a los maestros, para que se hagan responsables y sepan manejar adecuadamente esta situación, en todos los casos. ¿Pero uno se pregunta, si el examen para evaluar a los maestros (que tanto le ha costado a la educación), incluye temas de tal envergadura?

La intervención del gobierno, familiares, docentes y sociedad, es la única vía posible de prevenir el bullying. Tenemos que ser conscientes, que el acoso escolar (no atendido) puede llevar a extremos muy peligrosos, bastante ayudado por la televisión, que se ha convertido en un arma fatal, para hacer del bullying un estereotipo a seguir. ¿Por qué no utilizarla justo para lo contrario?

Estos problemas no deberían existir, nacemos iguales en derecho y dignidad. ¿Por qué es tan difícil llevar a cabo lo que nuestras leyes nos otorgan, fuera de sus textos? El bullying es un delito que hay que combatir día a día, y la solución empezará cuando los responsables nos sintamos comprometidos a evitarlo. ¡Vale la pena reflexionarlo!  

miércoles, 21 de mayo de 2014

¿EL ABORTO COMO ANTICONCEPTIVO?





¿EL ABORTO COMO ANTICONCEPTIVO?

 

Luz María Sánchez Rovirosa

 

“Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con más frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí”. Kant.

 

El aborto es la interrupción del proceso fisiológico del embarazo, causando la muerte del producto de la concepción (embrión o feto), dentro o fuera del claustro materno.

La expresión aborto deriva de la voz latina “Abortus”: Ab-mal; Ortus-nacimiento, es decir, parto anticipado, privación del nacimiento antes de del tiempo natural.

Se entiende el aborto como delito, aquel cometido de manera intencional (premeditación, alevosía y ventaja), y que provoca la interrupción del embarazo, causando la muerte del embrión o feto dentro del vientre, o logrando su expulsión.

Nuestro Código Penal, considera el aborto terapéutico como único caso no punible y contempla así mismo dos condiciones para el aborto: Ética, cuando la mujer resulta embarazada como consecuencia de una violación y Eugenésica, cuando existe grave riesgo para la vida de la madre y el feto, o existe la posibilidad de afectaciones graves tanto genéticas como congénitas en el no nacido.

Ahora bien, toda la polémica respecto a este tema, nace de premisas establecidas, los argumentos a favor o en contra de la sociedad, se fundan (única y exclusivamente), en apreciaciones personales o de grupos.

¿Cuándo comienza la vida? Una discusión que nos sumerge en un mundo (pudiéramos decir) fantástico, en el que se exponen las más variadas opiniones, en las cuales vale la pena relevar la religiosa y la científica.

La opinión religiosa se sostiene en la defensa de la vida y la familia, pero no da muchas opciones, ya que no considera los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y hombres, puesto que no está de acuerdo en las opciones anticonceptivas modernas (y artificiales),  permitiendo sólo las naturales (casi siempre inseguras y muy fáciles de violar), para la planificación familiar, la explotación demográfica y como consecuencia la eliminación de la pobreza.

La científica, basa sus teorías en el momento que comienza la vida. Pero reitero: ¿Cuándo comienza la vida?  La disyuntiva es: ¿La vida comienza en el mismo instante de la fecundación, a las 12 semanas de gestación, cuando es embrión o se convierte en feto?

Difícilmente la misma ciencia puede asegurar esta incógnita, pues ningún ser humano ha podido introducirse al vientre materno nuevamente, para tener la certeza que los microorganismos o células que traen la carga genética que hacen que los seres humanos seamos únicos e irrepetibles, no tienen sensaciones una vez fecundados.

Así que me parece completamente absurdo, discutir sobre un punto que no tiene una solución, pues finalmente y desafortunadamente, es cuestión de opiniones.

Por lo tanto, la despenalización del aborto tiene tantos argumentos como los da la imaginación, y que se vuelven criterio, y por tanto los que coinciden con esta postura los van adquiriendo de manera gratuita, ya que ni siquiera les tomo tiempo pensarlo por sí mismos.

Y he aquí una de las principales causas que se miran desde la óptica del pro-aborto, y es el trillado “para que traer niños al mundo, si van a sufrir las consecuencias de nacer no deseados”; entre una sociedad ya de por sí enferma de problemas sociales, con miseria, desigualdad, la ignorancia, el desempleo, violencia e injusticia, y que en un patético grito de dolor, las mujeres claman una legislación en pro del aborto, que supuestamente les permita mejor calidad de vida, y la seguridad que no morirán a consecuencia de las condiciones clandestinas en que se les practican los abortos; aun cuando hay tantas madres que todavía mueren de parto.

¿Entonces el no traer niños no deseados a este valle de lágrimas, en el cual si nacen, se volverá delincuentes drogadictos, violadores, va a mejorar el mundo, hace tan necesario (según postura) legalizar el aborto como un derecho fundamental que toda mujer debe tener, pues es una decisión íntima que hacen sobre su cuerpo?

Hasta aquí podemos decir, que todo criterio expuesto es válido (y lo seguirá siendo), pero hay una cuestión dentro de esta cuestión; sin duda alguna la más importante, que parece que no ha sido tomada en cuenta, ni por la religión, la ciencia, los pro y contra el aborto.

Y es exactamente donde este serio problema, adquiere su máxima dimensión: cuando el aborto es utilizado como recurso anticonceptivo, es decir, sin ninguna justificación de ninguna clase, sino simplemente, como un medio de evitar una obligación, consecuencia de haber actuado con irresponsabilidad previa, cuando existen múltiples y eficaces medios anticonceptivos para evitarlo.

La ley, la religión, la ONU (y demás organizaciones), y la sociedad, deben tomar en cuenta en sus posturas y proyectos, antes que otra cosa, las consecuencias de esta falta de moral social de los individuos, al abrirles las puertas al desenfreno y la posibilidad de actuar con tanta irresponsabilidad. No les vaya a salir el tiro por la culata, siempre es mejor la prevención, que solucionar problemas que tantas veces, se les salen de las manos. ¡Vale la pena reflexionarlo!