miércoles, 18 de noviembre de 2015







“ISIS”
Luz María Sánchez Rovirosa

“Perdonar a los terroristas es asunto de Dios, enviarlos ante su presencia, es cosa mía” Putin. (Rusia, es otra historia entrelazada).

En la disputa entre occidente, medio oriente y el resto del mundo (que por lo menos su servidora no termina, ni terminará de entender), sigue corriendo un río de sangre, que la historia no ha podido detener.

¿Qué es lo que se encuentra debajo de todo este entarimado de religiones de odio, recelo, envidia; de poder, de política incrustada a los credos y pensamientos radicales, que no permiten la pluralidad, la diversidad de otras opciones que no sean las propias? ¿Acaso serán las armas cada día más sofisticadas?

¿Quién es ISIS, y por qué se alimenta de este odio racial, político y religioso descomunal, que los lleva a ejercer ese terrorismo (casi) sobrenatural? ¿Por qué escogieron este momento, a este país (Francia) y a esta ciudad (París), para llevar a cabo este (y muchos) atentados, que se llevó tantas vidas inocentes entre sus desvaríos?

“El nombre de ISIS surge por sus siglas en inglés: Estado Islámico de Irak y al-Sham, también conocido como Estado Islámico de Irak y el Levante (región que incluye Israel, Líbano y Siria). Lo que ahora se conoce como Estado Islámico, empezó como "Al-Qaeda en Irak; y actualmente controla parte de Irak y Siria, en lo que ellos llaman un "califato". ISIS o Estado Islámico es a la vez un grupo terrorista y un estado de facto, que gobierna parte de ambos países”.

“El nombre completo del jefe, líder o califa del Estado Islámico es: Ibrahim ibn Awwad ibn Ibrahim ibn Ali ibn Muhammad al-Badri al-Samarrai. También se lo conoce como Abu Bakr al-Baghdadi y se hace llamar (más fácil) "Califa Ibrahim".

“No se sabe mucho de él, pero se cree que nació en Samarra, Irak, en 1971 y tiene un doctorado en Estudios Islámicos de la Universidad de Bagdad. En 2003 fue uno de los fundadores de lo que se conoció como Al-Qaeda en Irak. Incluso estuvo detenido en una "prisión civil" de las fuerzas estadounidenses en Irak en 2004”.

“Las razones por las cuales este grupo es tan agresivo incluyen primeramente y entre otras, el ataque psicológico para aterrorizar al enemigo, que es, por definición el objetivo del terrorismo. La propaganda de los videos que ISIS filma, en los cuales difunde sus masacres y decapitaciones, para (supuestamente) captar posibles reclutas de todo el mundo”.

“ISIS es un grupo que se identifica como -la línea dura- de Al-Qaeda, y en sus filas se suman musulmanes de todo el mundo, incluso del Reino Unido y Australia. Hay que recordar que El Corán (Libro Sagrado del Islam) dice en su sura (capítulo) 47: "Cuando te encuentres con los infieles, atácalos en el cuello". Y he aquí, que nos topamos con esta –barbarie- (aunque sea mandato de Dios), en la que los extremistas o fundamentalistas de cualquier religión, suelen tomar los pasajes de sus lineamientos religiosos de forma literal”.

“Así que hay que considerar que los crueles fusilamientos o las decapitaciones que hoy nos horrorizan (con razón), eran considerados en el siglo VII, un método más "humanitario" de matar a alguien. Ese es el siglo, tiempo o era, que ISIS quiere regresar”.

“Por supuesto que en este bélico impasse, no podríamos dejar de mencionar el “Oro Negro”; ya que a diferencia de Al-Qaeda, ISIS no depende de donaciones externas, ya que tan sólo el 5% de sus ingresos son -aportes filantrópicos-. El resto y lo más fuerte, viene de dos fuentes: principalmente del petróleo en el territorio que controlan en Irak y Siria; y el cobro de impuestos en el -pseudo-estado que establecieron-“.

¿Qué podría ser más difícil que ser víctima de otras víctimas? ¿Qué dimensión se le puede dar a esta tragedia de odio racial, religioso y político, en la que la historia nos platica que “érase una vez” que los agresores fueron víctimas?


¿Qué nos hace falta enfrentar todavía, para convertirnos en un mundo donde quepamos todos sin temor, en esta Madre Tierra hoy descuartizada, vejada y atacada impunemente? ¿Cuánto más tendremos que esperar hasta que los ojos se nos abran y no permitamos que se convierta en un lugar inviable y humanamente insoportable para vivir? ¡Vale la pena reflexionarlo!

sábado, 14 de noviembre de 2015

EL RECUENTO DE LOS DAÑOS










EL RECUENTO DE LOS DAÑOS
Luz María Sánchez Rovirosa

“La política es el arte de lo incierto, lo que nos lleva a un principio de incertidumbre política generalizada”. Edgar Morin

¿Qué es lo que origina las manifestaciones de violencia, en este caso en el estado de Guerrero? Tal vez una simple visión nos pueda revelar que es una reacción de proceso tardío hacia la indiferencia, hacia la quietud e inercia cívica de una sociedad muy descuidada de la política, que aun cuando sabe que corre peligro, en lugar de avanzar hacia una vida digna para todos, opta (como única opción) irse derechito hacia la barbarie, en la cual inmersos (activos y pasivos), ya no les importa ni el prójimo, ni mucho menos las leyes.

Sin embargo, estas manifestaciones violentas, claramente nos señalan que existe un atorado clamor, fruto de la decepción ante las enormes expectativas que surgen gobierno tras gobierno, y los pobres resultados políticos, económicos y sociales hasta ahora obtenidos.

El hartazgo de la partidocracia, de los políticos oportunistas envueltos en escándalos de corrupción, que repiten encargos administración tras administración (sin pudor alguno), y del dispendio del dinero del pueblo en excesos de todo tipo; pero sobre todo en las propuestas, proyectos y promesas que nunca se cumplen, y que por el contrario, dejan a las personas sin oportunidades de tener una vida decorosa.

Todo esto provoca desconfianza, hastío y por supuesto intensa irritación (con justificada razón); que dejan desafortunadamente, hechos en consecuencia son muy lamentables.

Sale a colación el preocupante tema, porque al respecto Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación de México, señaló que la violencia que se ha vivido y se vive actualmente en Guerrero, es el resultado de la falta de interés y acción por parte de los pasados gobiernos, cuyos protagonistas fueron: Ángel Aguirre Rivero y Rogelio Ortega Martínez (interino).

Manifestó que en Guerrero los gobiernos federal y estatal han tomado una nueva dinámica de reforzamiento de la seguridad, pues en los últimos meses la situación ha sido muy compleja (y trágica); ya que estos gobernantes no tomaron la responsabilidad de formar nuevos policías y capacitarlos, por lo cual no había controles de confianza.

El funcionario federal continuó con su “acusaciones”: “Se lo dijimos a sus secretarios de Seguridad, que tenían que formar sus propias instituciones, por lo que hoy son las consecuencias las que se están sufriendo en Guerrero; pero más que lamento, lo que tenemos que hacer es tomar acciones” (sic).

Subrayó que “hoy hay un gobierno que está siendo atento y receptivo a nuestras directrices y a las que marca la sociedad en el tema de seguridad pública, y creemos que vamos a poder trabajar mejor y reducir, como en Michoacán y en otros estados, la violencia y los índices delictivos”.

Estas –increíbles y absurdas declaraciones-, se dan después de que recientemente Guerrero vivió otra jornada muy violenta, cuando un –grupo fuertemente armado- arribó a un palenque en el municipio de Cuajinicuilapa, disparando “a boca de jarro” a la gente que allí se encontraba, muriendo 11 personas, más otras cinco que resultaron heridas. Además de que en el municipio de Chilapa, fueron –levantadas- seis personas; que luego fueron encontradas muertas.

En estas desesperadas declaraciones (sacadas de la manga), Osorio Chong, deja muy claro, que la responsabilidad, o más bien la culpabilidad de la aterradora violencia en Guerrero, desde el caso Ayotzinapa, recae en los dos ex gobernadores antes mencionados.

Pero la pregunta repiquetea fuerte: ¿Qué ha hecho la federación al respecto, además de “hablar” con el titular de seguridad, cuando la violencia desatada en este estado, ha puesto en entredicho el gobierno y al mismísimo presidente Enrique Peña Nieto ante el mundo?

¿Cómo es posible responsabilice a estos dos ex gobernadores que por su falta de interés por la seguridad del estado, esté a punto de explotar; y que al mismo tiempo gocen de completa libertad e impunidad? Si Osorio Chong se muerde, se suicida. Lamentable.


Para terminar (por hoy) y pasando al “recuento de los daños” ¿Qué le deparará a nuestro hermoso pero vapuleado Acapulco, con la “Lucha Libre” que se ha desatado entre el ex presidente municipal Luis Walton Aburto y el alcalde Evodio Velázquez Aguirre, por la mega deuda de 700 mdp; o la “pequeña” deuda de 79 mdp? ¿Quién es el Técnico (¿?) y quién el Rudo? Por favor juzgue usted. ¡Vale la pena reflexionarlo!  

jueves, 29 de octubre de 2015

EL PASTEL







EL PASTEL
Luz María Sánchez Rovirosa

“La promesa de seguridad segura, seguramente será inseguridad asegurada”.

El pasado martes 27 del presente, tomó protesta como Gobernador Constitucional del Estado de Guerrero, el Licenciado Héctor Antonio Astudillo Flores, en una -refinada y ordenada ceremonia-, donde estuvo presente un despliegue de “personalidades” del medio político de los tres niveles de gobierno: Federal, Estatal y Municipal.

No me voy a detener allí, en ese momento imposible congelar; en el cual todo era luz y armonía, y donde los aplausos (excepto al gobernador (¿?) saliente Rogelio Ortega) retumbaban a cada instante, interrumpiendo, el flamante discurso del hoy reluciente gobernador de Guerrero.

En la a figura, la presencia y la sencilla y humilde personalidad de Héctor Astudillo Flores, sin lugar a dudas se manifiesta la clara intención de cambiar el grave estado en el que se encuentran las cosas en Guerrero; pero para poder lograrlo, tiene que conformar (ya lo hizo), un equipo con el que tendrá que trabajar a la par, honestamente y sin descanso para lograrlo.

Hasta aquí todo es “miel sobre hojuelas”, pero a la vista de los preocupados, esperanzados y eufóricos ciudadanos, los que tenemos buena memoria, sí tenemos justificación para estar asustados y tener –nuestras dudas- en las promesas hechas, sobre todo, poniendo toda nuestra atención en una palabra (que por cierto no escuché) en su oratoria, llamada “corrupción”.

No voy a generalizar, porque sería innoble y muy injusto. Dentro del gabinete estatal, están inmersos mujeres y hombres probos; pero también se ungieron bajo presión o negociación, a “personajes” muy cuestionados sobre honestidad, que ejercieron en otras administraciones dejando muy mal sabor de boca.

Las administraciones se pueden sencillamente comparar con la preparación de un pastel. El pueblo guerrerense tenemos muchos años de probar pasteles, que en su presentación lucen hermosos y tremendamente atractivos, pero que al degustarlos (aun cuando siempre nos tocan las migajas), nos empachan y nos producen un serio daño estomacal. Muchos y muy variados son los ingredientes que pueden mezclarse en la elaboración de un pastel para darle mejor consistencia y sabor, entonces, no se entiende por qué son tan ¿necios? de ponerle siempre los mismos.

En este caso, empezamos un “nuevo” gobierno, y nos ponen delante un hermoso pastel, bellísimamente decorado, el cual con sinceridad se nos antoja, pero al ver la receta y darnos cuenta que está hecho con muchos de los “mismos ingredientes”, tal vez sí o tal vez no, se nos apetezca probarlo.
Esto es por el lado (muy de lado) de los ciudadanos, pero dándole una repasada al tiempo, a la historia y al pastel, vemos dentro de este gobierno, a dos gobiernos anteriores y un comodín, repartirse las tajadas más grandes del pastel.

Y así ya muy bien acomodados bajo -sus designados- avistamos a: René Juárez Cisneros, Zeferino Torreblanca Galindo y al comodín (con mucho poder) Manuel Añorve Baños. Pero curiosamente muchos de los priístas expresarán su posición más “rimbombantemente”: “Son parte de las estructuras del partido”. Pero en el humilde criterio de su servidora, toda esta parafernalia política, va re encaminada al 2018.

Ahora bien, uno de los temas relevantes y de los que hizo hincapié Héctor Astudillo Flores en su toma de protesta y durante su campaña, es la inseguridad, un tema que muy frecuentemente está presente en la pláticas de todos y cada uno de los mexicanos, en este caso de los guerrerenses, quienes somos el producto de nuestro tiempo, de la decisión de tratar de vivir nuestro tiempo a tiempo, porque somos carne viva de las contradicciones de nuestro tiempo. A nuestro tiempo, que le permitimos convertirse en dramática historia, al no luchar contra lo que nos impone el tiempo de los demás.


No quiero felicitar al Gobernador Héctor Astudillo Flores, porque no se sacó la lotería; solo quiero decirle, que aun cuando suene chocante, no seré comparsa, ni nota eufórica, de un tema que por demás él sabe y muy bien, que es muy delicado. Tiempo al tiempo. ¡Vale la pena reflexionarlo!





jueves, 22 de octubre de 2015

¿DE PRIMERA O DE SEGUNDA?






¿DE PRIMERA O DE SEGUNDA?

Luz María Sánchez Rovirosa

“La peor consecuencia de la violencia, es que nos estamos acostumbrando a ella, porque nos hemos convertido en rehenes en esta confrontación violenta de ajustes de cuentas."

Efectivamente, la violencia es un fenómeno histórico que está relacionado con el desarrollo social del ser humano. La violencia en todas sus formas, se ha convertido en un tema con el que tenemos que lidiar diariamente, con el latente y grave peligro de enfrentarse a ella y lo peor acostumbrarse a ella como una forma inevitable de vida.

Graves acontecimientos se suscitaron el pasado sábado, cuando un comando o varios hombres con -armas largas- en un taxi, o como usted guste llamarlos, balearon el Bar VIP (uno de tantos), que “Reglamentos y Espectáculos” (de los pasados) Ayuntamientos, sin piedad autorizó a lo largo y ancho de la Costera Miguel Alemán, con venta de alcohol (y muy posiblemente drogas) y en los que se “ejerce” la prostitución; amén que la mayoría funcionan (sin salidas de emergencia), hasta altas horas en la madrugada.
Al respecto, resulta que en un restaurante contiguo de comida italiana (que no de lujo), se encontraba coincidentemente cenando el próximo gobernador del estado Héctor Astudillo Flores, acompañado de su esposa Mercedes Calvo de Astudillo. Sus guardias, quienes contestaron de inmediato la agresión, resultaron heridos, y según se informó no de gravedad, pero desafortunadamente y para variar, en el –fuego cruzado-, un inocente perdió la vida.
Toda esta patética historia, obviamente repercute en la afluencia del turismo para Acapulco. Navieras que están depositando nuevamente su confianza en el puerto para tocar sus aguas, así como visitantes nacionales y foráneos que se esperan para la temporada decembrina.
Pero ante lo ya dramático, “desafortunadamente”, no contábamos con la astucia del Secretario de Fomento Turístico del Estado de Guerrero, Sergio Salmerón Manzanares, quien “afortunadamente” ya se va (y esperamos que para no volver), con sus estúpidas y desatinadas declaraciones sobre los hechos, donde expresa su pesar por los acontecimientos en detrimento del turismo, señalando también que lamenta la pérdida humana, pero que “afortunadamente” no había sido un turista (sic). Es decir, en su irracional criterio, “habemus” dos clases de personas: los de primera, turistas; y de segunda, los acapulqueños, -para servir a usted-. ¿En cuál de los dos grupos se acomodaría toda la clase política: líderes, funcionarios, servidores públicos, autoridades y este sujeto que dice “fomentar” el turismo del Estado de Guerrero?
Se hablan tantas cosas sobre la espiral de la violencia que padece Guerrero con su hermoso puerto de Acapulco, que es uno de los destinos (otrora) más famosos de México y el mundo. Tanta era la fama de su belleza, que recibió el sobre nombre de “La Joya del Pacífico”.

¿En qué momento se perdió el camino y nos convertimos en el último lugar del Índice de las Ciudades más Competitivas y Sustentables, elaborado por el IMCO y Banamex, (Desarrollo Urbano y Desempeño Ambiental); incluso por debajo de Chilpancingo; poniéndonos como ejemplo a otros destinos de playa (Los Cabos y Cancún), como lo que no se tiene que hacer, para no terminar como el Puerto de Acapulco, en unas décadas?

Para que la balanza funcione y pese correctamente tiene que haber equilibrio, en el caso de Guerrero y Acapulco (como de cualquier otro lugar del país), las autoridades no pueden ni deben minimizar los trágicos sucesos para que la actividad turística no se vea afectada. Pero la pregunta surge: ¿Cómo puede no afectar a la gente que aquí vive y al turismo nacional e internacional, el preocupante incremento de asesinatos con violencia extrema y sin ningún límite ni pudor?


De verdad que lamento mucho los recientes hechos sangrientos. Como sociedad, no podemos seguir con los brazos cruzados, porque de continuar así las cosas y las autoridades no cambien para bien, es decir, no desvíen, no usen (para lo que son) o roben recursos (incluso etiquetados), que son vitales para el desarrollo humano; mientras no tomemos conciencia de lo que nos está sucediendo por conveniencia, negligencia, apatía o temor; mientras no tengamos el valor de externar nuestro malestar y exigir el bien común, nunca nos va a llegar. ¡Vale la pena reflexionarlo!     

miércoles, 14 de octubre de 2015

MIEDO POLÍTICO


EL MIEDO POLÍTICO

Luz María Sánchez Rovirosa

“El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente” Alonso de Arcilla y Zúñiga.

El miedo siempre ha sido una de las mejores herramientas con las que cuenta el poder, y que comúnmente utiliza para que la población viva inmersa en él. Las maquiavélicas formas de crear miedos falsos, para -espantar-, obliga a los ciudadanos a crearse corazas para esconderse frente a los caóticos sucesos sociales, que nos consumen.

La definición de miedo en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia es: “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real, o imaginario”. El miedo, es una sensación muy desagradable que produce desconfianza, suspicacia, sospechas, malicia, escepticismo, etc., y por lo tanto genera la imperiosa necesidad de protegerse de él.

Enfocándonos a nuestra –tan cuestionada- realidad política, el miedo social se manifestaba, principalmente cuando las autoridades eran inquisidoras y practicaban el poder e imponían las leyes, de forma abusiva en contra del pueblo.

Pero hoy en día, el miedo al quehacer político, pero sobre todo a quienes lo realizan, desde cualquier jerarquía, adopta rostros inéditos. Ya no son tan solo los temores acostumbrados, como son las mordazas, las amenazas, los castigos, el bullying fiscal, etc.

Hoy existen formas más sutiles, pero más letales, como son: la minimización de los beneficios sociales, el desempleo, la reducción de nuestro poder adquisitivo, la inercia (a la baja) de la plusvalía de nuestros bienes; que nos empujan cada día más fuerte a la marginación económica y social, y por ende a la limitación de la participación ciudadana en la política.

Y ese miedo de sobrevivir a las recurrentes crisis, en medio de severos conflictos, con una violencia que envilece con sus rudas consecuencias, provocan a su vez, que el pueblo no funcione como tal, entrando en un estado de debilidad, que le impide incluso pensar por sí mismo; y como el miedo es un sentimiento que inmoviliza, hace a la gente vulnerable para ser subyugados y cautivos.

Y entonces los pueblos, las ciudades, las comunidades, se convierten en fantasmas y el miedo se transforma en una realidad cotidiana en la cual las personas simplemente al caminar por las colonias, encuentran cada día, dos o tres tiendas que cerraron, una o dos casas deshabitadas, uno se percata que los meses pasan y las personas pensionadas no cobran el dinero de su jubilación, que no solo no se cuenta con servicios de salud decentes, ni con medicinas. Se topa uno con que los hijos y muchos jóvenes que terminan sus estudios, no encuentren trabajo, siendo cada día presas más fáciles del –crimen organizado-, así como un largo listado de etcéteras.

Así que focalizando al municipio de Acapulco; en estos momentos en que tenemos 15 días con una “nueva” (¿?) administración, la pregunta obligada sería: ¿A qué le tenemos miedo?

Sin lugar a dudas, le tenemos no miedo, sino pánico, a que el –incipiente- alcalde Evodio Velázquez Aguirre, nos llame incrédulos. ¿Cómo le gustaría al presidente y a su ilustre gabinete llamarnos, subordinados, vasallos, súbditos o cautivos? ¿En qué podemos creer, en 15 días, con un gabinete reciclado? ¿Cómo les gustaría a la “nueva” administración mantenernos a los acapulqueños? ¿Acríticos, inmóviles, pasmados, dóciles, etc., dejando pasar de lado todas las inercias negativas de las que estamos siendo testigos?

La crítica es (no se supone), para que la tomen en cuenta y mejoren su actitud y su quehacer,  pero como a kilómetros de distancia se nota que les molesta, por un lado tratan de ofrecer canonjías y prebendas para guardar silencio, o para la crítica lisonjera, es decir, “chayote”. O en su defecto, aplicando -la ley mordaza-, que ofrece puestos y encargos, con el fin de cerrarnos la boca.
Pero uno se pregunta: ¿Cómo nos vamos a quedar callados, si primeramente darnos los servicios y su atención es su obligación, y para eso se les paga, entonces, por qué creen que nos hacen un favor?

Y como quedarse callado, si estamos viendo como este joven presidente decide irse de paseo a escasos días de asumir un cargo tan importante como el de alcalde, y como no conoce el funcionamiento del Ayuntamiento, sus penurias, ni los perfiles de los muchos que le impusieron las circunstancias por las cuales ganó, no planeó, ni escogió a tiempo, a parte de su equipo de trabajo. De esta manera, como un ejemplo, si usted gentil ciudadano desea, necesita o le apura hacer trámites en la Dirección de Plano Regulador pues, olvídenlo, ya que como Evodio no ha asignado al nuevo director, así de simple, esta dependencia no está en funciones.


La palabra coraje, se queda corta, para describir los sentimientos de frustración que nos produce a los ciudadanos que no nos gusta defender lo indefendible, por el bien común y porque no tenemos la lengua comprometida. Sí señor, a mí también me da mucho miedo, pero ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 30 de septiembre de 2015

LA CORDURA POLÍTICA





“LA CORDURA POLÍTICA”

Luz María Sánchez Rovirosa


“Cordura mucha cordura, y recuerden que hablar bien, conserva la dentadura” Carlos Puebla.


La comunicación humana es un proceso que tiene entre muchas otras, dos importantes vertientes: Una en la cual cualquier persona tiene el derecho de expresarse y la otra, en la que cualquier persona tiene el derecho a ser escuchada.

Una de las características de este natural procedimiento (pero curiosa y lamentablemente poco usual), es saber escuchar con atención a las personas que están hablando; pero sobre todo, estar preparados para aceptar en cualquier circunstancia, que las opiniones de los demás, no siempre serán las mismas que las nuestras.

Cuando en la acción de hablar en este caso de política, se toque un tema que roce los intereses personales, de grupos y partidos con comportamientos u objetivos diferentes y contrarios a las razones propias, hay que meditar primordialmente los argumentos estructurales, y la coyuntura en la que se pudiera hacer el referente a lo que incomoda precisa y comúnmente, a los políticos, líderes, funcionarios, o a cualquier persona común, etc.

-Es útil y sabio-, identificar con claridad el conflicto que pueden producir las palabras que vierten los otros, para abordarlo con cordura, es decir, sin locura, sin amenazas, sin juicios de valor, sin victimismo, y sin querer cargar siempre la culpa a alguien.

-Los señores políticos- de todo ámbito, pueden “rezongar” lo mismo, sólo dando las razones objetivas y desnudas amablemente; porque no logro entender, por qué los liderazgos siempre tienen la tendencia de querer despojar a los -demás de los demás-, de su voz. Por suerte ya estamos superando el tiempo de los héroes y los mártires, a los que les cortaban la lengua por “bocones”. -Hoy triste y deplorablemente está de moda-, cortar los brazos, las orejas, las cabezas e incluso todo el cuerpo.

Aquí vale la pena reflexionar, en la importancia de pensar bien las cosas antes de decirlas y analizar todo lo que de nuestra boca pueda salir; sobre todo, y esto es fundamental, si el actor (en este caso político), habla por boca de un grupo o comunidad.

Y aterrizando a la realidad, el motivo de los comentarios anteriores, se dan por la entrada al Ayuntamiento de la muy cuestionada administración municipal, que ya preside Evodio Velázquez Aguirre, sobre la duda si el –susodicho-, tendrá la capacidad de llevar el timón de este deteriorado barco, que además se encuentra a la deriva; amén que ya se siente en el puerto el ambiente de exclusividad, ya se mira el privilegio de un grupo elitista, no por los galardones que los adornan, -sino todo lo contrario-; pero eso sí, son amigos, familia, compadres y anexas. -Así que la burbuja “trabajadora” del Ayuntamiento llega compacta-, lo cual perfila que no habrá un gobierno imparcial, es decir, un gobierno para el pueblo.

¿Qué admiración nos causa este suceso, si cada tres años, o cada seis es lo mismo? Bueno, la marcada diferencia la hace, que es el primer “presidente (acapulqueño) municipal electo”, que se avienta varias giras “de trabajo” al extranjero (incluyendo 2 viajes) al Viejo Continente, en un mes y días, en aras del bien común (¿?).

Definitivamente no se puede pedir cordura a una “clase política”, que no es lo suficientemente madura y culta como para siquiera conocer el significado de esta palabra; como definitivamente no le puedes pedir cordura a una sociedad que no es lo suficientemente madura para opinar, dejándose llevar por la histeria colectiva, por la opinión de las masas y por mandato “divino” de sus jerarcas, llámense políticos, funcionarios o servidores públicos, líderes y gestores; y los pocos (aunque duela), que pueden ver con criterio propio todos estos problemas, la mayoría no se atreven a decirlo por temor a ser (ahora de moda) perseguidos, intimidados, demandados, inhabilitados, y “demás” por el gobierno en inquisición. Así, tristemente nos percatamos que la opinión pública, se detiene millones de veces, (por miedo) para señalar lo incorrecto; porque lo correcto (que también lo hay), inmediatamente se convierte en lisonja.

Para terminar, un breve fragmento de una hermosa poesía anónima. “¿Cuál es la línea que define la locura? ¿Cuál es la línea que define la cordura? Vivir acatando normas en esta sociedad inmadura, siniestra y oscura ¿Es eso acaso cordura?"

“¿Es cordura esta masacre de valores, de humildad? ¿Es locura ser honesto y vestirse de humanidad? ¿Es locura confiar y entregarse a los demás, sentir miedo y aun así continuar?”


“Cordura, locura, pendiente de etiquetar, más yo no quiero vivir cuerda esta triste realidad”. ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 3 de septiembre de 2015

LA TRAICIÓN







LA TRAICIÓN

Luz María Sánchez Rovirosa

“Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto”. Proverbio Chino.

Se dice que uno de los vicios más comunes en la sociedad en cualquier ámbito, es la traición. La traición es una de las acciones más destructivas en las relaciones humanas; se define como una grave falta que viola la fidelidad de una o más personas que engañan o hacen daño a otra u otras personas, incluyendo a familiares y amigos, quienes les han depositado su confianza.

Ante una traición dejamos de creer o tener confianza en la o las personas que traicionan; se siente la burla, la defraudación, y difícilmente (aun cuando exista el perdón) se podrá recuperar la fe en ellas.

La traición produce ira y rabia en los primeros momentos, así como también surge el rencor, el odio y las ganas de venganza. Al mismo tiempo trae consigo un enorme dolor, la pérdida de la confianza en la pareja, el compañero, el amigo o el hermano, la madre e incluso el padre, o en quien hayamos depositado nuestra fe o esperanza. La traición también, provoca pérdida de autoestima, sentimientos de humillación e impotencia, lo cual puede incitar la depresión; y es entonces cuando el ser humano busca la justicia (honesta) y cuando no la ve satisfecha, se enfrenta a la frustración.

Pero ¿por qué hablar de la traición? ¿Qué cura existe ante este agravio? ¿Qué hacer cuando esta ofensa vendió el amor de un ser querido, tan querido, como lo es un padre? ¿Se debe o se puede superar la rabia, la impotencia y sepultar simbólicamente la traición, para iniciar un eterno duelo y perdonar, aunque el traidor, no esté arrepentido?

Existen cantidad de historias con personajes que son dueños de esta brutal patología, de los cuales podemos sacar una enorme cantidad de experiencias, pero una de las más representativas, nos la narra la Biblia, en el caso de Absalón, quien cegado por la ambición, estaba decidido a usurpar el trono de su padre.

Absalón era el tercer hijo del Rey David, quien llamaba la atención por su hermosura y quien se sublevó a su padre, para tomar el poder antes de tiempo. Así que comenzó tratando de robarse el corazón de los hombres de Israel; es decir, ganándose sus favores con astutas promesas y fingidas expresiones de afecto, tal y como lo hacen los políticos de hoy en campaña (Y Zeferino Torreblanca Galindo, no fue, ni es la excepción).

Los abrazaba y besaba como si de verdad se preocupara por ellos y sus necesidades, de esta forma consiguió poner de su parte hasta al consejero de confianza de su padre el Rey David, llamado Ahitofel, quien, junto con él, se volvió traidor y se unió a la rebelión.

El Rey David expresa el dolor que sintió por la tan terrible deslealtad de su hijo. La conspiración de su vástago contra el rey, puso de manifiesto que Absalón no sentía ningún respeto ni por su padre, ni por ninguna soberanía, incluyendo la Divina; y para ejemplo de los hombres ambiciosos y descarados, al final, su golpe fracasó y David su padre, siguió reinando.

Aterrizando al presente esta historia de traición filial, da mucha pena seguir siendo testigos, cómo cada día se despliega más la vereda de la ambición, y por conseguir lo que se quiere y anhela a toda costa, se pasa por la vida empujando y atropellando a personas con el fin de obtenerlo; bajo chantaje, cobro de favores, prebendas e incluso amenazas.

El cruel golpe se atiza, y cuesta trabajo volver a levantarse después de la espada enterrada por la espalda, y al sentirlo, se descubre que nunca la persona amada, fue lo que se creyó, y cala la impotencia de hacer conciencia ante el error de la ingenuidad, de abrir de par en par las puertas de la confianza; cuando se empañan los sentimientos, al darnos cuenta que se tiene que aprender de la peor manera.

Existen momentos en la vida en los que tarde o temprano nos damos cuenta de que no todas las personas son lo que dicen ser, y tristemente muchas veces, quien menos esperamos, nos termina apuñaleando por la espalda. Pero en el caso, de que la mano que tiene asido el puñal, sea la de tu propio hijo, no encuentro y no tengo, más palabras para externarlo. ¡Vale la pena reflexionarlo!

P.D. Recuerdo, a quién tengo que recordar, que hay corazones que no tiemblan ante el puñal; y como Don Filomeno Mata, la maleta ya está detrás de la puerta.