miércoles, 7 de junio de 2017

LO INCOMPRENSIBLE Y EL ABC







LO INCOMPRENSIBLE Y EL ABC

Luz María Sánchez Rovirosa


“Frente a la dificultad y a la tragedia, siempre puedo elegir interpretar lo que me sucede como una desgracia, como un desafío, como una catástrofe y transformarme en víctima; o puedo mirarlo (después de subir la espiral de la aceptación), como una oportunidad de crecer y transformarme en protagonista de un verdadero cambio para ayudar a los demás”


Quiero dar inicio a este artículo con una breve reflexión de las recientes elecciones (específicamente en el Estado de México) y que en mi humilde opinión, se dieron o más bien se jugaron con reglas (no escritas); que fueron impuestas por el PRI, dejando completamente de lado la Ley Electoral y la propia Constitución.

Proceso electoral con una estrategia siniestra, desde la indebida participación de algunos de los secretarios de Estado presidencial; hasta los engranes (carne de cañón con premio), que por debajo del agua hicieron el PRI, PAN, PRD y “demás yerbas”; simple y sencillamente para restarle votos a Morena.

Es difícil observar sereno, las artimañas sin pudor de la maldita partidocracia, ante la fuerza y el ímpetu (que en muy poco tiempo) ha consolidado Morena. Una pujanza que sin la corrupción expuesta en estas elecciones, indiscutiblemente habría frenado la codicia, la ambición y el embeleso de poder que trae colgado PRI y sus maléficos satélites, desde su regreso a los Pinos.

No me voy a detener mucho en argumentos que sé y muy bien que serán dignos de polémica (aceptada, pero con argumentos objetivos), como se aceptan las diferentes preferencias (por conveniencia o por lo que sea), de cada persona libre de tomar sus decisiones, que muchas veces, tal vez la mayoría de las veces, no están encaminadas al bien común, fin (que no justifica los medios) imperativo de la política honesta, única que debería existir.

Así que ante el desolador panorama que tenemos frente a nuestros ojos, reitero que fuimos testigos (en cualquiera de los estados donde se llevaron a cabo), de unas elecciones manipuladas de manera “exacerbada”, con esos viejos vicios que nos han hecho tanto daño como país.
 
Démosle un poco de tiempo al tiempo que siempre pone a cada quien en su lugar. Y para muestra el irascible, represor, humillante y agresor modelo de gobierno actual del no aceptado, abominable y despreciado presidente de la república Enrique Peña Nieto, que hoy inexplicablemente se pretende continuar. No lo entiendo. ¡Vale la pena reflexionarlo!

Pasando a otro tema relevante, recién (5 de junio) se cumplieron 8 años de la más grave tragedia infantil de México. Sucedió en Hermosillo -cuando un incendio provocado- en una bodega propiedad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de Sonora, se propagó hasta las instalaciones de la Guardería ABC, estancia infantil subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a particulares; siniestro en el cual, perdieron la vida 49 niños (entre seis meses y cuatro años) y más de sesenta pequeños quedaron con heridas y quemaduras muy delicadas.

Año tras año desde aquel día de horror, personas y grupos se solidarizan con los padres de los pequeños, se manifiestan por medio de marchas, pancartas, velas encendidas, globos volando al cielo, ayunos, cantos, y por supuesto muchas lágrimas de dolor, de un dolor mucho tiempo preso del desdén y la injusticia.

Esta forma de marchas, de protestas, de manifestaciones, descubren una rebeldía guardada, un grito adormecido, una plegaria reprimida. Pero esto no es nuevo, porque lo hemos visto a través de la historia, lo vemos en un presente continuo y lo veremos en un futuro sin aliento.

Cansados, con la paciencia impuesta por las circunstancias, estos padres han visto desfilar a todos los involucrados (algunos fallecidos, sin antes purgar su castigo), en el asesinato de sus hijos, aun cuando fueron señalados de responsabilidad por la justicia; esa misma justicia, les ha permitido caminar impunes hacia nuevos horizontes de privilegios, sin que nada, ni nadie los detenga.

Mientras el pueblo (no escogido) sufre y sufre mucho con su dignidad mancillada; se supondría que la indignación justificada y la desconfianza de las personas que han sufrido tragedias con sus seres queridos (por causa de la corrupción, la indiferencia, la incapacidad, la impunidad y de la injusticia gubernamental), y los grupos sociales que apoyan estas causas, tendrían que avanzan sin tropezar hacia el reclamo de lo que a todos (por derecho propio) nos pertenece: la justicia.


Ese reclamo que necesariamente tiene que hablar de cambiar las actuales estructuras que son inequitativas, injustas e inmorales; ese reclamo hacia la exigencia a los políticos y gobernantes, para que tengan el valor de llamarle bien al bien, mal al mal, y en consecuencia actuar. Pero tristemente ya vimos que no es así. ¡Vale la pena reflexionarlo!

viernes, 2 de junio de 2017

ELECCIONES EN TODO MÉXICO







ELECCIONES EN TODO MÉXICO

Luz María Sánchez Rovirosa

“Quien reconoce sus fallos, será más sabio”.

La política en México como una forma de actividad social, primordialmente y por sobre todas las cosas tiene (porque a muchos mantiene) ese espectáculo que aturde las neuronas, es decir, las campañas y las elecciones.

Los procesos electorales, son ese circo itinerante que durante toda nuestra vida y durante día y noche, a través de todos los medios, taladra nuestra integridad y nuestra dignidad, mediante noticias impregnadas de signos cada vez más irrespetuosos y de mentiras cada vez más perdidas entre el trasfondo de la realidad.

Hoy cuatro estados del país (y el resto en preocupante expectativa), se encuentran inmersos en este círculo vicioso, que es lo único que los políticos ambiciosos de poder saben hacer, las falsas promesas.

Esos insanos y repetitivos mensajes, signos y símbolos, con sus variadas inclinaciones alusivas a ponernos sobre la mesa toda clase de fantasías, sin importarles fomentar en el pueblo una esperanza que cautiva pero que esclaviza, y que no le permite decidir libre y correctamente qué partido y quiénes queremos que nos gobiernen.

Así que para variar, hoy el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz se encuentran de frente no a un proceso electoral (ya muy próximo), sino a un verdadero espectáculo de payasos y sus payasadas, con claras repercusiones negativas tanto en lo político, social, económico y emocionalmente para la población de “todo México”.

Y la muestra es el señalamiento y alerta que Banxico (Banco de México) hace a las autoridades de la Fepade (Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales), para que se realice una investigación a fondo a los candidatos a gobernadores, por la presunta utilización de fuertes cantidades de dinero de procedencia ilícita; durante las campañas rumbo a la elección del 4 de junio. Empezamos mal.

Pero vamos a enfocarnos en el Estado de México, el más grande y más poblado del país, donde durante más de 80 años el PRI ha tenido el control del gobierno; mediante la brutal y escandalosa compra de votos obviamente con el dinero del pueblo (uso ilegal del erario) y en el caso que nos ocupa, el coloquialmente llamado “dinero mal habido”.

Pero lo más preocupante que ocurre en las elecciones del Estado de México, es que el resultado de esta contienda estatal, se considera como el preámbulo del premio mayor, es decir, la construcción (sin vergüenza) del trampolín desde el cual, este nefasto y corrupto partido (PRI), se lanzará para zambullirse directo en las aguas de Los Pinos, tal y como sucedió con Enrique Peña Nieto en el 2012.

Desafortunadamente para ellos, afortunadamente para México en estos momentos, el Revolucionario Institucional tiene una inmensa desventaja que pone en “peligro la tradición ancestral”, y es que remar con la dramática impopularidad del presidente vigente, es un tremendo reto para los desenfrenados y desatinados planes del PRI, para conservar el poder en el Estado de México y en la presidencia de la república.

Por el momento los inconvenientes del PRI, la endeble estrategia del PAN y la anémica presencia de lo que queda del PRD; pareciera que (indirectamente) han beneficiado a la candidata de Morena, Delfina Gómez Álvarez, quien lidera las preferencias (en algunas encuestas).

Y así las cosas electorales, forzosamente tenemos que voltear hacia el pasado y en un breve recordatorio reflexionar al por qué en aquel sorprendente año 2000, la gran mayoría de los mexicanos votamos por el PAN. 
La razón no fue porque el “blanquiazul” tuviera la mejor opción (y eso se comprobó lamentablemente), sino que simple y sencillamente el cambio se dio por sacar al PRI de Los Pinos. 

La pregunta obligada es: ¿Si en aquel vergonzoso ayer, el PRI gobernaba peor que ahora? La realidad actualmente sigue siendo la misma: corrupción, injusticia, violencia e impunidad. Escuetamente la gente estaba harta de un partido “muy experimentado para gobernar”, pero solo para su grupo de amigos, familiares, compadres o para los lambiscones, pero nunca para el pueblo. A elegir los que obligatoriamente tienen que elegir, pero con cuidado y con mesura. ¡Vale la pena reflexionarlo! 

miércoles, 17 de mayo de 2017

TRIÁNGULO OBTUSO




TRIÁNGULO OBTUSO

Luz María Sánchez Rovirosa


Como dice el adagio popular: "No solo se tiene que ser honrado, sino también parecerlo"


Una vez más, estamos inmersos en los eternos y desgastantes procesos electorales; y al hablar de desgastantes lo hago en el sentido social (humano) y en el sentido económico.

Derroche de dinero del pueblo, que en mínima parte regresa en forma de limosna, a un devastado porcentaje del pueblo malherido, que como de costumbre, puede ser comprado con su propio dinero.

Observando el panorama (repetitivo) que se avecina en el Estado de México (Peña Nieto), Coahuila (Los Moreira) y Nayarit; por fuerza tenemos que darnos cuenta, que “sin remedio”, los políticos siguen dejando de lado la “cuestión moral”, para atender el llamado de la corrupción, de la mentira, del abuso de poder, de la injusticia, del cinismo, del desprestigio moral (por voluntad), pero sobre todo, ese llamado de poder vivir con las manos manchadas.

La cuestión central es que esta jornada electoral, del ya muy próximo 4 de junio; abriga las empantanadas y densas contiendas del estado de México, Coahuila y Nayarit; y las de Veracruz en donde los partidos se “disputarán”, sus 212 ayuntamientos.
  
Vale mencionar que en el estado de México y Coahuila nunca en más de 85 años, ha habido alternancia, es decir, nunca ha gobernado otro partido que no sea el Revolucionario Institucional. Por esta importante razón, para el tricolor es muy importante conservar sus “dos bastiones” como intocables, y mantener el liderazgo en Nayarit, estado recién recuperado por este partido.

Específicamente, el furor está puesto en Edomex, ya que “supuestamente” a fuerza, de este triángulo obtuso, es la elección que está considerada como la más importante, ya que del resultado, se marcará el rumbo que tomaran los comicios mayores en 2018.

La lamentable cuestión es, que de los 10.8 millones de mexiquenses que están inscritos en el padrón electoral ¿cuántos millones serán votos comprados por el PRI, por el PAN, por Morena y demás yerbas; cuántos votos serán por conveniencia y cuántos votos serán por convicción? ¡Vale la pena reflexionarlo!

Pasando a otro importante tema ya aterrizando en nuestro bello puerto de Acapulco; nuestro ilustre presidente municipal Evodio Velázquez Aguirre, su esposa y dos funcionarios (¿?), viajaron a Colombia para reafirmar el “hermanamiento” entre Medellín, Cartagena de Indias y Acapulco, y digo reafirmar, porque si mal no recuerdo por el mes de marzo, ya había habido un encuentro entre Colombia y Acapulco, para dicho “hermanamiento”, realizada allá por algún hotel de Diamante.

El caso es que el alcalde anda de nuevo pavoneándose de viaje con dinero del erario público, que si para los cruceros, que si para los consejos, que si para la seguridad, o el trillado y chocante “hermanamiento, que no sirve para nada; mientras el puerto se revienta en una crisis de inseguridad y violencia fuera de límites y control.

Uno de los pecados más graves de un “político” o en el caso de Evodio de un “payaso de la política”, es no saber guardar la diferencia y el respeto, es decir, no se puede decir una cosa y hacer otra dimensionalmente opuesta, creyendo que la sociedad pensante cree que está haciendo lo correcto.


Triste realidad vivimos y triste expectativa de vida tendremos si este imberbe alcalde (no por edad, sino por madurez) pretende entre sus muchos fantasmagóricos pensamientos reelegirse; sin antes vencer esos demonios que siempre danzan ocultos en lo más profundo del alma humana, y que al primer destello sobresaliente, saltan a la superficie sin dirección. También ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 29 de marzo de 2017

"EL TOCADOR"








“EL TOCADOR”

Luz María Sánchez Rovirosa


“No hay mayor cinismo que el de aquellos que reclaman para sí, lo que nunca han dado”. González Moore.


Hace un par de días en el encuentro que sostuvo el presidente Enrique Peña Nieto, con “nuestras” Fuerzas Armadas (militares y marinos), sostuvo que en nuestro país no existe la crisis, ya que aseguró que los jóvenes están encontrando trabajo, y esa es la explicación por la cual muchos mexicanos radicados en Estados Unidos, hoy están regresando a México.

El ejecutivo de extracción priísta (quien está considerado como el peor presidente de los últimos años), aseguró que “Quienes digan que el país está en crisis, crisis es lo que pueden tener en sus mentes” (sic).

La crisis económica en México desafortunadamente no es ninguna novedad, ni es exclusiva de esta pésima administración de un supuesto “nuevo PRI”. Los rezagos sociales se han ido acumulando a través de los años y han ido magnificando la compleja e impresionante desigualdad en la cual, sin vergüenza ni remordimiento de parte de las autoridades, ese gran segmento de nuestra población, se ha vuelto invisible a sus ojos.

Mientras que la sociedad que conserva una conciencia colectiva, percibe el fuerte temor, que de no revertirla, se advierte el peligro que las patéticas divisiones de clases, en lugar de que vayan en aumento positivo, se sigan desvaneciendo y desmoronado hasta tener en México, la pérdida total de la cohesión social. Un panorama tenebroso y desolador.

Y hoy mucho más, al ver la preocupante actitud del presidente Peña Nieto, continuamos con la certeza que esta administración, no está buscando crear las condiciones que satisfagan las demandas, no solamente en el cumplimiento de los derechos inalienables de todo ser humano, tal como lo consigna La Constitución Política de México, es decir, esos derechos del buen vivir, que ningún gobierno, ni ninguna autoridad, tiene la competencia de negar; sino simplemente aceptar la realidad y su incapacidad de-mente, para tratar de resolver este lacerante problema. ¡No se puede creer!

Pasando a otro delicado tema (que no quiero que se me “pase de largo”), estoy estupefacta con la “manipulación” que los jueces y abogados (no todos) hacen de las leyes.

¿Para qué existe La Carta Magna, para qué existen los Códigos de Ética, los Penales, los Civiles, etc., si cada abogado, cada juez, cada magistrado (reitero, no todos), aprovechan todos los laberintos y recovecos maliciosos y tendenciosos que impunemente les otorgan esas leyes y los aprovechan para dar un giro de “propio criterio”, a los permisivos argumentos que contienen dichos libros.

El caso que hoy ocupa a una indignada gran parte de la sociedad mexicana (y quizá del mundo), se da porque el Juez Tercero de Distrito en Veracruz, Anuar González Hemadi, otorgó un amparo a Diego Cruz Alonso, uno de los integrantes de los bien llamados Porkys, contra la formal prisión que le dictaron el pasado 23 de enero por el delito de pederastia.

Ustedes recordarán el sonado caso en Veracruz (2015), en el cual la menor de edad Daphne Fernández, fue privada de su libertad con lujo de violencia y posteriormente fue vejada y violada, por esos malandrines, “hijos de p…api”.

Dicho juez determinó que no existen evidencias para sostener un juicio en contra de Cruz Alonso, ya que “consideró” (personalmente), que “tocarle los senos a una chica, meter las manos bajo la falda e introducir los dedos en la vagina, no es ningún acto de violación, ya que en los actos de “tocamientos”, no se desprende la intención de satisfacer placeres sexuales o el erotismo propio de un apetito carnal inmoderado” (sic).

La pregunta que nos queda por hacer sería: ¿Cómo juzgaría este “juez” a un “tocador”, en el caso de que fuera una de sus hijas; porque tiene dos? ¡Vale la pena reflexionarlo!     


miércoles, 1 de marzo de 2017

PRESIDENTE OJO DE HORMIGA




PRESIDENTE OJO DE HORMIGA


Luz María Sánchez Rovirosa


“Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas”. Samuel Jonson.



La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, encendió todas las luces amarillas (hoy rojas) de los semáforos económicos, políticos y sociales de México; país que quedo tatuado con fuego “entre ceja y ceja” de un desquiciado presidente que lleva en las entrañas el odio y la destrucción de los demás de los demás; entre los que se encuentra en “primer plano”, el presidente Enrique Peña Nieto.


Ahora bien, cuando el presidente Peña Nieto inició en 2012 un “nuevo gobierno” (priísta) se produjo en el país, una generosa expectativa sobre todo por el anuncio de una serie de reformas y programas que seguramente (así lo manifestó el presidente y colaboradores), moverían a México, llegando a poner frente al mundo “el momento mexicano”.


¿Dónde nos perdimos? porque desafortunadamente en aquel rimbombante discurso durante la intensa “luna de miel” de Peña Nieto con México y con los muchos mexicanos que creyeron en él, olvidaron señalar cómo se daría ese movimiento, porque para rematar y demasiado pronto, se iniciaron los trámites del divorcio.


Y así entre recuerdo y recuerdo, llegamos al drama que México está viviendo ante los rudos embates del gobierno de Satanás (gringo) y sus gárgolas republicanas, que traen arrastrando a nuestra nación como un trapeador para limpiar la “mugre” migrante y exprimirlo en el caño; como si en su país no hubiera tantos veteranos de guerra llenos de problemas existenciales; demasiados alcohólicos, locos, indigentes, ladrones, drogadictos, violadores, secuestradores, pederastas, pedófilos y criminales; empezando con su aberrante narcicismo y sus delirios de orate xenófobo.


Y a pesar de todos los agravios, pareciera que en México no tenemos autoridad, no por lo menos para la política exterior.  Porque a pesar de los reiterados ultrajes recibidos, no he escuchado ningún mensaje recio, potente y digno del ¿presidente? Peña Nieto en defensa tanto de la soberanía de México como en la seguridad y la tranquilidad de los mexicanos. Tal parece que medroso, se volvió “ojo de hormiga”.


Pero eso sí, manda a sus catecúmenos (para eso les paga, para sacarlo de los apuros), y el martes pasado después de los 74 minutos de aplausos en el senado gringo por el discurso de Trump, el bisoño de canciller Videgaray, aseguró durante su comparecencia ante el pleno del Senado (en México), que “el presidente Enrique Peña Nieto ha dejado muy claro al gobierno de Estados Unidos, los límites de la relación bilateral y los puntos que no serán negociables”.


Señaló también que “no se permitirá que se violen los derechos humanos de los compatriotas que viven en EU, ni la aplicación de decretos extraterritoriales que afecten a México”; porque aseguró que la “postura del ejecutivo ha sido firme, clara, inteligente y oportuna (sic), y que por ningún motivo se debe confundir las buenas formas de la democracia y la diplomacia, con la falta de firmeza; la prudencia, con la falta de claridad, es decir, que no se confunda la estridencia con la falta de estrategia”.


Ah que caray con Luis Videgaray, seguirá siendo aprendiz esté en donde esté. ¿Cuándo se han hecho respetar los derechos humanos de las personas que viven en EU, si tienen que migrar porque aquí en su propio país no se los respetan y por eso se van?


¿El canciller no se habrá dado cuenta que los decretos extraterritoriales, migratorios del muro y demás yerbas, ya están en vigor y a todo vapor, y que ya han sido deportados miles de mexicanos, entre ellos muchos niños que han sido separados de sus padres o viceversa?


¿Dónde andan estos sujetos? ¿En qué Nirvana se perdieron? ¿Cómo entender este tipo de política mentirosa, fantasiosa, convenenciera y muy injusta?



Imposible, porque la grave equivocación de la política (en este caso) de Peña Nieto, como de todas las actividades que tocan los intereses más profundos y sensibles del hombre; puede desvirtuarse, aún más puede degradarse hasta convertirse en la misma negación de su propia naturaleza y de su razón de ser. Lamentable. ¡Vale la pena reflexionarlo

sábado, 4 de febrero de 2017

¿RELACIÓN CONSTRUCTIVA, ES DECIR, CONSTRUIR EL MURO?





¿RELACIÓN CONSTRUCTIVA, ES DECIR, CONSTRUIR EL MURO?

Luz María Sánchez Rovirosa


“En política únicamente se comete un error. Todo lo demás es consecuencia” Jesús Reyes Heroles.

De verdad que es muy importante hacer una profunda y seria reflexión de la muy grave situación por la que estamos atravesando como municipio, estado y como país dentro de nuestro lugar en el mundo. Así que vamos a empezar de abajo hacia arriba, no por grado de importancia, sino porque para subir a la cima, todos los escalones se deben pisar; aun cuando algunas (muchas) personas son fanáticas de brincárselos o subirlas corriendo.

Haciendo memoria (reciente), el presidente municipal Evodio Velázquez y los fantasmas que todavía aúllan a su lado, se comprometieron a -trabajar por Acapulco-; para cumplir con un importante compromiso ante la comunidad  y ser transparentes en el manejo (de lo que se suponía), sería sólo en el principio los escasos recursos públicos.

Así que en el inicio continuado de aquel compromiso, había por ahí un dejo de esperanza y un pronóstico “bueno” para un Acapulco lacerado desde cualquier óptica, porque sin ningún disimulo (los que estuvieron) y los que ahora están, han permitido que el puerto siga librando una cruenta batalla contra una seria crisis financiera y moral (provocada por la corrupción); una espantosa y espeluznante inseguridad y un deterioro lastimoso de la ciudad, que con iluminarla no se le va devolver la dignidad que por derecho propio tiene y se merece.

Y así en este interminable (por naturaleza) vaivén de las olas del hermoso mar, seguimos viendo el desperdicio del recurso financiero que tanta falta le hace a la gente para “sobrevivir”, cuando atónitos nos topamos con los escombros de las calles pavimentadas con cemento hidráulico, y que sin reparo y sin piedad se rompen una y otra vez, sin justificación admisible.

¿Del servicio de agua potable (¿?) qué podemos decir? Que el desorden corrupto y ancestral rampante, deja sin el vital líquido a miles de hogares (hasta por meses consecutivos), sin que nunca se escuche una explicación al respecto vía la voz del titular de la paramunicipal y con esta aceda actitud, nos da la impresión que no le importa que todo esté tan repugnante como las cloacas de CAPAMA con tal de recibir su gorda remuneración, vía salario y demás yerbas.

Qué desolación y desesperación se siente ante toda esta atrocidad que enturbia nuestra vista. Y me asalta la duda de que no tengamos una nueva oportunidad de ver un cambio y por ende progreso.

La pregunta se me atora en la garganta porque quiero, quiero de verdad ser optimista pero francamente no puedo ¿Cómo pretendemos un cambio, si para renovar se necesita precisamente un cambio? Y con todo respeto (ese que las autoridades no nos da), en Acapulco, en Guerrero y en todo México, hemos sido y seguimos siendo testigos que los escombros apestosos se reciclan una y otra vez, es decir, vemos exactamente las mismas y desvencijadas estructuras incluso las partidistas, con los mismos zombis espantosos merodeando dentro de ellas.


Para terminar por hoy, no quiero pasar por alto los sucesos que tienen al mundo (con justa razón) al borde de la histeria, y por supuesto de los cuales México es protagonista. ¿Cómo podremos resolver como país los embates tan fuertes que hemos estado sintiendo (con permiso de las autoridades nacionales) por parte de un psicótico personaje que se ha apoderado de un mundo, que en muchas ocasiones nos parece de ciencia ficción?


Visiblemente abatido, lánguido, vencido y medroso, Peña Nieto fue incapaz de responder las humillaciones a México que una vez más le hiciera en la reciente llamada que sostuvo con el engendro gringo, en la cual textualmente señaló: “No necesito a los mexicanos, no necesito a México. Vamos a construir el muro y ustedes van a pagar quieran o no; les guste o no”.



Al respecto la respuesta de “nuestro egregio” presidente”, ante la inaceptable embestida de Trump, señala la periodista Dolia Estévez (muy cercana a Carmen Aristegui), distó mucho de ser firme y digna. El “ejecutivo” desde Los Pinos balbuceó, señalando a su opresor que México tiene otra perspectiva que consiste en “continuar la relación de manera constructiva” (sic). Aquí la pregunta sería ¿Construyendo el muro? ¿Quién de los dos está más perturbado? ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 11 de enero de 2017

¿JUGANDO AHORCADOS EN EL MURO?






¿JUGANDO AHORCADOS EN EL MURO?

Luz María Sánchez Rovirosa


“Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas”. Samuel Jonson.


Después de leer con detenimiento las palabras del presidente electo y ya muy próximo presidente en funciones de Estados Unidos Donald Trump, en la conferencia de prensa realizada el día de ayer, me queda muy claro que las repercusiones negativas y fatales para México, no son palabrerías al aire, sino una triste y terrible realidad.

Y ante la ya patética situación por la que los mexicanos estamos pasando, pienso, que a pesar de las protestas y manifestaciones (llamaradas de petate), que con seguridad muy pronto van a parar (como de costumbre), qué triste es la apatía que nos agobia por la sencilla razón de ignorar lo que somos y aceptar lo que dicen que somos, y por cobardía, por conveniencia o por comodidad, estamos perdiendo la capacidad de reflexionar.

¿Pero, por qué ha sucedido esto? Sin duda alguna por la sádica repercusión de los gobiernos (especialmente el actual) tiranos y orates Pero oh sorpresa, hablando de sadismo, tiranía y locura, ayer por la mañana el presidente electo de Estados Unidos Donald Trump, dijo que México pagará el muro, y anunció un gran impuesto fronterizo para quienes quieran vender productos en su país. ¿Quién va a jugar ahorcados en el muro?

Ante la firme reiteración de sus amenazas; el peso “muerto de miedo”, se apachurra, se debilita y se despeña llegando hasta su depreciación más humillante en muchos años, y se “cotiza” hasta en 22.24 por dólar, es decir, 14 centavos más que al cierre de anteayer. 
Es en estos inciertos y críticos momentos, que cabe refrescar la memoria a todos aquellos que aún creen o le tienen temor al actual gobierno, que el dólar cuando entró Peña Nieto al “poder”, estaba a 12.87 pesos, en diciembre de 2012. De dar horror la inflación y más que eso, el bajo crecimiento. Hoy entiendo y muy bien, al Dr. Carstens. 
Qué actitud irá a tomar el gobierno de México, además de “lo agradable y maravilloso que está siendo”, según socarronamente lo señalara ayer este patético personaje; ante las fuertes y comprometedoras embestidas financieras, haciendo hincapié, que ya no culpa a nuestro (pobre) país de aprovecharse de Estados Unidos, algo indicó, que no debimos haber dejado que sucediera; así que vamos a construir un muro inmediatamente y haré que México reembolse el costo, rematando: “y hay varias maneras” 
¿Qué nos dice México qué va a hacer ante tantas vejaciones, humillaciones y desprecios injustos e inmerecidos? ¿Qué y con qué le va a responder este funesto gobierno (por medio del aprendiz  Videgaray) las amenazas de quien desafiante e inflexible y ante la expectativa mundial, sabe que el futuro económico de México depende de las decisiones que a partir del 20 de enero, se tomen en Washington?

¿Qué medidas podrá a tomar, estando inmerso en una crisis violenta y de inconformidad que él mismo propició, con sus consuetudinarias mentiras y sus abusos? ¿De qué manera legal y contundente le podemos exigir al presidente Peña Nieto o que cumpla con su obligación de resguardar la vida, la integridad y la dignidad de México o que mejor se vaya?

Si seguimos inmersos en esta decadencia humana por costumbre, por ese influjo de conformismo o sumisión, es seguro que la crisis sin precedentes no será la financiera, y cuidado, porque la crisis de valores de la sociedad, siempre cobra factura.

Aquí lo que nos debemos plantear, es si realmente controlamos nuestras vidas o permitimos que otros lo hagan por nosotros; si en realidad queremos hacer lo que hacemos o hacemos lo que nos dicen.


Hay que preguntarnos, si esta actitud nos hace tan felices (individualmente), que nos hemos olvidado del prójimo, y cuál es la razón (quizá en la cual participamos) de que no nos importe que los demás de los demás, pisoteen nuestra dignidad, integridad, nuestro orgullo, nuestro honor, nuestro mérito, nuestro respeto, es decir, nuestra vida. ¡Vale la pena reflexionarlo!