domingo, 14 de octubre de 2012

¿Y DÓNDE ESTÁN LAS OREJAS DEL LAZCA?





¿Y DÓNDE ESTÁN LAS OREJAS DEL LAZCA?

Luz María Sánchez Rovirosa

“El problema no es que nos mientan, el problema es que les creemos”

¿Quién es Heriberto Lazcano Lazcano alias “El Lazca”, el “cadáver prófugo” de la justicia, y cómo llegó a convertirse en el líder de los Zetas?  He aquí la breve historia.

Cuando el General Jesús Gutiérrez Rebollo fue llamado para encabezar lo que en el año 1996 fue el Instituto Nacional de Combate a las Drogas, hubo en las filas militares una gran desbandada de soldados de bajo rango, quienes posteriormente pasaron a formar lo que hoy conocemos como los “Zetas”, uno de los grupos del crimen organizado, más sanguinario y violento que existe.
 
Cartel que ya en aquellos años causaba expectación y recelo; razón por la cual y a una petición con base en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), tuvo que proporcionar los nombres y datos de los desertores, que supuestamente pertenecían a la banda delictiva, entre los cuales aparecía el de Heriberto Lazcano Lazcano.

El “Lazca”, ha sido por mucho tiempo considerado (incluso) por Estados Unidos como uno de los integrantes más feroces, violentos y sanguinarios de los Zetas. Su principal protagonismo dentro del cartel, era (o es) supervisar la gestión y el despliegue de dicha organización criminal por todo el territorio nacional, y es (hasta el día de hoy) si está vivo, acusado también de cometer graves delitos en la superficie estadounidense, razón por la cual también este país lo busca incluso con una cuantiosa recompensa.

Curiosamente, con el “tinglado” que armó el gobierno que encabeza Felipe Calderón en días pasados, sería la tercera vez en lo que va del sexenio, que se ha dicho que Heriberto Lazcano Lazcano, alias “El Lazca” o mejor conocido como el “Z-3”, líder de la organización criminal de los Zetas ha muerto.

Pero en esta ocasión, la “supuesta” captura y muerte del Lazca, de acuerdo a los informes, desde el pasado domingo elementos de la Secretaría de Marina, aseguraron que del enfrentamiento que sostuvieron con presuntos delincuentes en Progreso, Coahuila, resultaron muertos dos de ellos; y que después de las primeras pruebas forenses, dichas autoridades aseguraron tener  “grandes indicios” (¿?), que uno de los cuerpos correspondía a este criminal, quién en calidad de cadáver fue robado por un comando armado.

Así que como dice el “Monje Loco”, famoso personaje de la radio mexicana por los años cuarenta, y hasta el día de hoy “Nadie sabe….nadie supo la verdad, en el horripilante caso “Del hurto del cadáver del Lazca“.

Sobre este tenebroso caso, algunos creerán lo que las autoridades han documentado, otros lo dudaran “o todo lo contrario”, pero lo relevante es, que será un suculento tema de conversación para los amantes de lo desconocido, lo misterioso y por supuesto de la macabra política.

Se dice, se cuenta, se narra, que mucha gente desaparece de la faz de la tierra sin dejar rastro alguno y sin ninguna explicación razonable. Existen desapariciones por persecuciones, por conjuros y hechizos mágicos, desapariciones por voluntad, o desapariciones  por hurto de cadáveres, vanguardia en la moda de actos de Houdini, producto de la crepuscular esquizofrenia del presidente Felipe Calderón Hinojosa, en aras de su petrificación como héroe de México.

Escuchar a Alejandro Poiré, con todos los absurdos, falsedades, ficciones, invenciones, farsas, fraudes, artificios, argucias, subterfugios, enredos y mentiras guardados en sus abultados glúteos, al salir al quite de las “burradas” de Calderón es sin duda chocante, pero en este especial caso de la muerte de Heriberto Lazcano Lazcano líder de los Zetas y la desaparición de su cadáver, es “espeluznante”.
Entrevistado al término de la firma de un convenio con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el secretario de Gobernación reiteró que el asunto de la muerte del Lazca es claro y contundente y que “no existe duda respecto a la identidad de la persona”. Así mismo reconoció el robo del cuerpo (del que asegura la identidad), y destacó que también fueron detenidos o abatidos 25 de los 37 delincuentes “tan” peligrosos como el Lazca.
Sin hacer caso de las insistentes preguntas acerca del robo del “body”, aseguró que la Secretaría de la Marina Armada de México (SEMAR) ya ofreció la información completa del asunto, y desviándose del acoso de los medios, insistió en que -este caso significa un avance en el combate a los criminales más peligrosos-.
Pero realmente la expresión de Poiré –“avance en el combate a los criminales más peligrosos”- es una burla al pueblo de México, ya que por las desinformaciones que tenemos, nos damos cuenta, que en este caso La Armada de México y Drug Enforcement Administration DEA por sus siglas en inglés, se contradicen en la filiación y el perfil de Heriberto Lazcano; y la verdad ya entrados en estos enigmas periciales, también nos debe de preocupar ¿Dónde quedaron las orejas del Lazca?
Y bueno, ya en serio, por supuesto las diferencias en el perfil del mismo individuo, han generado una ola de escepticismo entre la sociedad mexicana, igual que ante situaciones anteriores tan decepcionantes como la detención del “supuesto” hijo del Chapo Guzmán, precisamente en medio de las recientes campañas presidenciales de México, justo para darle realce a la entonces deslucida candidata y hoy “desaparecida” voluntariamente Josefina Vázquez Mota.
Lamentablemente hemos llegado a un estado de incredulidad tal, que una noticia que pudiera ser positiva y alentadora para un pueblo de México que necesita por lo menos, un fierro ardiente para agarrarse, por el contrario siembra duda, decepción y desolación hacia las autoridades y sus formas de escupirnos en la cara sus logros. ¡Vale la pena reflexionarlo!
P.D. Para terminar, y entrando en pánico el ex titular del Cisen Guillermo Valdés, anunció que no tarda en caer el “Chapo” Guzmán. Dios nos agarre confesados.

CARTA A REFORMA






Nota: Texto publicado en el Periódico Reforma, el pasado jueves 11 del presente

Carta a Reforma
   Ahora que se iza la bandera a media asta en estas fechas que rememoran el trágico saldo del 2 de octubre, la noche horrible de Tlatelolco, hace falta refrescarnos la memoria. En aquel sexenio, hasta los jardines de Los Pinos llegó Armando Manzanero con su piano y parafernalia a cantarle, al presidente aquel de la sarracina, y a su señora esposa, una canción compuesta especialmente por el autor yucateco, para dicho matrimonio.

   “Parece que fue ayer” es el nombre de la insigne melodía.

   Quienes hoy proponen al señor Manzanero para que sea quien este año reciba la medalla Belisario Domínguez o, no conocen este episodio de adulación al criminal represor por parte del compositor o, no saben quién fue don Belisario, el Héroe.

   Por haber loado con entusiasmo los desmanes de Pinochet, la Academia sueca negó el ilustre premio Nobel al escritor Jorge Luis Borges.

                                                                        Juan López
                                                                        Acapulco, Gro.


Juan López García
KM. 8, Carretera Sabana-Marqués. Col. La Parota.
Tel. (01-744) 466-1259 y Cel. 7445-014761 C.P. 39906

lunes, 8 de octubre de 2012

"YA VEREMOS, DIJO UN CIEGO"



“YA VEREMOS, DIJO UN CIEGO”

Luz María Sánchez Rovirosa

“La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano” San Agustín.


Hace un par de días, en su toma de protesta ante aproximadamente 3 mil 500 personas en el Salón Teotihuacán del Centro Internacional Acapulco, Luis Walton nos refregó cada vez que pudo (cosa que todos sabemos), que recibe un Ayuntamiento -sin liquidez para cumplir-, es decir, un Acapulco de 10 sin el uno. Que recibe una alcaldía “severamente endeudada y con una grave crisis financiera y laudos laborales por 170 millones de pesos”.

Cuando Luis Walton decidió contender una vez más por la presidencia municipal de Acapulco, él sabía perfectamente bien la clase de toro que tenía enfrente, y aun así quiso entrarle a la corrida.

Posteriormente y al llevarse a cabo la Primera Sesión Extraordinaria de Cabildo 2012-2015, el “inmaculado” presidente municipal, procedió a tomar protesta a los primeros secretarios que formarán el equipo que lo acompañará durante su trienio, y a quienes exhortó a “trabajar por Acapulco, cumplir con su compromiso ante la comunidad  y ser transparentes en el manejo de los recursos públicos”. Estas palabras “cacofónicas”, me suenan conocidas.

De la misma manera, en su primer mensaje al cabildo porteño, Walton Aburto convocó a sus colaboradores a unir esfuerzos sin distingo de color partidista para trabajar en pro del desarrollo de Acapulco, con el fin de que el reclamo popular de servicios públicos sea satisfecho a plenitud “pues no podemos dejar las cosas a medias y vamos a trabajar de tiempo completo. Y sentenció: “Podré equivocarme en nombrar a mis colaboradores, pero no dudaré en destituirlos si fallan”.

Hoy inicia una nueva “era” para un -Acapulco lacerado-, del cual Manuel Añorve Baños sin ningún disimulo se llevó casi todo, dejando tan solo una seria crisis financiera, una espantosa inseguridad y un deterioro lastimoso de la ciudad. Así que tendrán que pasar Walton y muchos otros alcaldes honestos para que le devuelvan su dignidad al puerto.

Y miren que estoy hablando de un Walton honesto, porque simple y sencillamente quiero beneficiarme de “la duda”, esa “duda” que emerge de la inseguridad de saber que personas de poca calidad moral se instalan nuevamente en una comuna que quedará a merced de ellos que bien conocen el “tejemaneje” de todos los “asuntos”, que ya en otra (o en otras) ocasiones han pasado por sus manos. Y como dice el refrán: “Ya veremos, dijo un ciego”.

“La duda” al cerciorarme que sí le tiembla la mano (aunque él diga que no), al deslindar a la alcaldesa interina Verónica Escobar de la hecatombe de un gobierno del cual ella fue partícipe y cómplice, y en sus propias palabras la exoneración: “Quiero decirle a la ciudadana presidenta municipal, que estoy consciente del desastre financiero que hay en el Ayuntamiento, pero estoy consciente también que no es responsabilidad suya, sino de  los que la antecedieron”. Con todo respeto eso no se llama caballerosidad (ni la señora se la merece), sino temor y muy grave de Luis Walton, de decir la verdad frente a tantas personas. “Ya veremos, dijo un ciego”.

Me asalta “la duda” de que la llegada de Luis Walton traiga una nueva esperanza, una nueva oportunidad de cambio y por ende de progreso. La pregunta se me atora en la garganta porque quiero, quiero ser optimista, pero francamente no puedo: ¿Cómo pretendemos un cambio, si para renovar se necesita precisamente un cambio? Y con todo respeto en este gobierno que empieza, somos testigos que la basura se recicla, es decir, vemos exactamente los mismos “enceres de limpieza” (¿?), ya re-usados para trabajar bien. (Con sus escasas excepciones). “Ya veremos, dijo un ciego”.

Luis Walton recibe un Ayuntamiento hecho un desastre que promete recuperar con la “ayuda de todos”. Y me pregunto ¿Cuál será la ayuda de todos, si cuando se trata de acercarse a los funcionarios, con ideas alternas a sus proyectos que los puedan reforzar, las puertas siempre están cerradas? ¿Nos las abrirá “a todos” el nuevo alcalde? “Ya veremos, dijo un ciego”.  

Y al amanecer de un nuevo día del Ayuntamiento nuevo, y a un paso del mismo en el centro de la ciudad, flagrantes y feroces asesinos sin pena alguna, dieron muerte a una trabajadora del Ayuntamiento de la Dirección de Catastro, dejando gravemente herido al conductor del taxi en el que viajaban. Ni siquiera se nos podría ocurrir que pudiera ser un toque de puerta a esta nueva administración. Lo que sí, no es sólo necesario, sino imperante, que la coordinación de la Secretaría de Seguridad Pública con su “flamante” ratificado José Manuel Rodríguez Morales y Guerrero Seguro, sea realmente efectiva y combata -de verdad- este clima de inseguridad y de pánico de salir a las calles de los ciudadanos. -Sí no vamos a perder la esperanza, si “todos” vamos a recuperar el Acapulco que algún día fue-, con todo respeto presidente Walton, esta situación no puede seguir. “Ya veremos, dijo un ciego”.

Y bueno para terminar (por hoy), quiero decir que me re-encantó el “discurso del rey”, es decir la arenga de Ángel Aguirre, siempre a la vanguardia verbal. Así que el gobernador le atizó un repertorio al nuevo alcalde, que él no canta. -Entre muchas floridas palabras-, le aconsejó: “Gobernar significa conciliar, armonizar, escuchar con paciencia, con tolerancia, y nunca caer en la tentación de guiarse por la peor consejera de la actividad política que es la soberbia”. ¡Ah Caray! ¿Soberbio Luis Walton? ¿Soberbio el gobernador? “El comal le dijo a la olla” “Ya veremos, dijo un ciego”.

P.D. Y parafraseando a Luis Walton manifestaré: Podré equivocarme hoy al juzgar al recién estrenado presidente municipal y a su gabinete, pero no dudaré al escribir las disculpas si me fallan los pronósticos”. “Ya veremos, dijo un ciego”. ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 27 de septiembre de 2012

REFORMA LABORAL: LA ESTOCADA




REFORMA LABORAL:
 LA ESTOCADA

Luz María Sánchez Rovirosa


Hoy daremos inicio con un tema que por ser de vital importancia para México, es obligado: La “Reforma Laboral”. Me llama la atención para empezar, que el presidente Felipe Calderón haya mandado esta iniciativa un paso antes de salir de los Pinos, amén de pactar su aprobación con quienes antaño fueron los inquisidores de todas sus propuestas, reformas, iniciativas, y demás hierbas, que se quedaron intactas en la congeladora. Hoy la pregunta queda suspendida dentro del horror de un final de sexenio trágico ¿Por qué en su patética frustración, Calderón le metió la estocada a México?

Ahora, después de decidido “el pase directo” (aprobación) de la Reforma Laboral para el “bienestar” de la decrepita estructura sindical, empresarios (capital), por supuesto funcionarios públicos y presidente electo, y en detrimento de los trabajadores ¿podremos esperan de este nuevo gobierno, una mejor intención?
¿Pero por qué se considera a los sindicatos como la joya de la corona, hasta el punto de no tocarlos ni con el pétalo de una rosa?

Los sindicatos son asociaciones de trabajadores, que se instituyeron para defender y promover los intereses económicos, sociales, etcétera de sus miembros. Efectivamente los sindicatos son asociaciones indispensables para los derechos del gremio de los trabajadores, pero desafortunadamente en México, desde el siglo pasado, han pasado a ser agrupaciones serviles de sus dirigencias, que usan a los trabajadores en beneficio propio; en trampolín de los líderes para sus aspiraciones políticas y para hacer “manita de puerco” a cualquier gobierno en turno, vía intereses comunes y canonjías (entre ellos), más el espectro del voto corporativo.

Los sindicatos son vistos curiosamente, como un grave daño para el país, y no falta razón; ya que en múltiples ocasiones es -el mismo exceso de los derechos y conquistas laborales de sus agremiados-, que ha invertido los papeles; y sin guardar el debido equilibrio entre los patrones y trabajadores, son hoy en día sin duda, un obstáculo que impide la solución de graves problemas que aquejan a las instituciones y empresas del país. Simplemente reflexionemos sobre los cacicazgos de PEMEX o del SENTE o privadamente TELMEX, por mencionar algunos.

Corrupción (falta de transparencia con los recursos humanos y financieros que manejan), control gremial, clientelismo partidista, corporativismo, “perpetuidad”, uso patrimonial de los recursos y de las cuotas sindicales en beneficio personal de los “capos” de los sindicatos, son algunas de las canonjías, que han hecho de los sindicatos un terror para México.

Todo esto sintetizado, sin que los legisladores quieran tocar en la reforma laboral en este rubro, estos “derechos sindicales”, nos llevan a pensar “ipso-facto”, que el gobierno que ya prontito se instala, será la mismísima anti democracia, al permitir (y ahora con más razón) flagrantemente erigirse a estos líderes, sumiendo a México (más de lo que está, ya que los beneficios de capital productivo, serán como siempre para unos pocos), en la putrefacción del manejo político muy al estilo del PRI. 

Qué pena que Peña Nieto, no supere el reto de modificar la Reforma Laboral “maximizando” la importancia del origen que les dio vida, que es el de procurar obtener sus propósitos para el bien común de sus trabajadores, y por ende de la sociedad completa, y haciendo el ajuste necesario a las limitaciones que impone hoy la grave situación económica, política y social, que enfrenta el país.

De esta manera la Reforma Laboral (si se aprueba como está previsto), dejará de lado la transformación del país, sin posibilidad de que los cambios estructurales sean una realidad, en la búsqueda de intereses positivos, y no en el uso de las personas aniquilando sus voluntades, es decir, una refinada esclavitud laboral, en una barbarie represiva asegurada por la aplanadora priísta. Así las cosas, el panorama es desolador.

Pasando a otro tema, aquí en el puerto de Acapulco, dice el refrán “que no hay tiempo que no se cumpla, ni (en este caso), pueblo que lo aguante”. Por fin vence el plazo del “Acapulco de 10”, y a partir de la semana que empieza (el domingo), como dijo Luis Walton “mando yo” (sic).

Se inicia un gobierno municipal (otro más), que se antoja sumamente difícil, dada a las deplorables circunstancias políticas, económicas y sociales en que se encuentra. Lo que hereda Walton es amargo, y tiene enfrente un reto nada fácil de superar. En fin, eso todos lo sabemos, lo que ignoramos (y lo que preocupa), es cómo lo va a lograr.

Bueno pues como dijera José Luis Ávila (que por cierto no sabe contar), sin ser “agorera del desastre” y de verdad queriéndome favorecer de la duda, no le veo muchas posibilidades de éxito (por lo menos a corto plazo), con semejante “gabinete” a su lado.

Sé que Walton tiene que defender (lo indefendible), porque no le queda de otra (ya escogió y sus “razones” tendrá). Pero me gustaría preguntar: ¿Qué no existen no sólo hombres “capaces”, sino honrados que no sean ni sus familiares, amigos, ni los mismos de siempre, que brincan para allá, que brincan para acá, sin oficio ni más beneficio que el propio? Dice el refrán que: Gallina que come huevo, ni aunque le quemen el pico”. Es decir, lo que le hicieron al otro (gobernante en turno), te lo harán a ti. El tiempo lo dirá, y para muestra, sobran botones recientes.

El caso que es que leí los prospectos de su “equipazo”, y con todo respeto ¡Qué horror! Dice la canción de Alfonso Esparza Oteo, con inolvidables interpretaciones de Jorge Negrete y Cuco Sánchez: “Qué la chancla que yo tiro, no la vuelvo a levantar”. En este caso la modificación a la letra sería: “Que la chancla que el otro tira, por algo será”.

Para terminar, y hablando de “chanclas”, ojalá que a su nueva inquilina en la Dirección de Previsión Social de Sedesol, no le vayan a esconder la “chancla” otra vez, con eso que le gusta quitárselas durante las reuniones. ¡Auxilio! Capacidad y “honradez”, la dupla necesaria para sacar adelante al puerto. Que no se le olvide Walton ¡Vale la pena reflexionarlo!

P.D. Para gobernar bien, “siempre de los siempres”, hay que estar informado. Qué pena que la esposa del gobernador no lea las noticias.

viernes, 21 de septiembre de 2012

TRANSPARENCIA Y FINANZAS




TRANSPARENCIA Y FINANZAS

Luz María Sánchez Rovirosa

“El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice”

Hoy quiero empezar, con una breve -“retrospectiva histórica” del estado de Guerrero-, sobre los “recientes” festejos del Grito del inicio de la Independencia en Chilpancingo.

Para empezar, la llegada al festejo del gobernador y compañía, estuvo custodiada por un aparatoso dispositivo de mil 100 policías (federal, estatal y municipal), amén de una intensiva revisión de todo tipo de bolsas, morrales y mochilas de los asistentes a la plaza Primer Congreso de Anáhuac  en el Zócalo capitalino. “El miedo no anda en burro, Ängel Aguirre sí”.

Y como si fuera broma (por supuesto de mal gusto), de repente se apareció (no en burro, más bien ¿En Llama?) y en el mismísimo balcón de “honor”, la conductora (peruana) de un grotesco show de Televisa  Laura Bozzo, quien en su país fue acusada de fraude y corrupción, amén de ser operadora pública del represivo régimen de Alberto Fujimori. Linda elección de Ángel Aguirre, para amenizar (a la Ebrard) la “populista” fiesta.

Además de los vivas en la voz del gobernador recordando a los héroes de la patria y del Himno Nacional, se escucharon otros vítores y gritos de “Laura, Laura”; que cualquier gente pensante y decente, hubiéramos imaginado que serían para la distinguida primera dama del estado Laura del Rocío, pero ¡oh! sorpresa, no iban entonados para ella, sino destinados a la vividora conductora del “canal de las estrellas”, que no se entiende por qué diablos el gobernador la metió allí. Mis respetos a la señora Laura del Rocío, una excelente, prudente y sencilla mujer. ¡Lástima de gobernador!

Pasando a otro tema, una parte importante de nuestras vidas, gira alrededor del aspecto político, casi siempre estamos sumergidos en campañas para “elegir” al presidente de la República, a los gobernadores, alcaldes, diputados federales y locales, senadores, etcétera. Pero por una u otra “campaña” para una u otra “elección”, un fuerte porcentaje de los recursos económicos que son designados para obras de apoyo social y desarrollo, es decir para el pueblo, no llegan a su destino

Para alcanzar una “madurez” política, los mexicanos, debemos poner mucho cuidado en el significado de la palabra democracia; esto es importante, porque al elegir, debemos de tener cuidado en las propuestas (incluyendo las del equipo colaborador), de cada uno de los hombres que se pelean el destino de nuestras vidas.

La democracia debe pensarse en un sentido amplio, es decir más allá del voto y de todas las argucias electorales. El artículo 3º de la Constitución Mexicana, considera a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, (Fracción II, a), y supone la igualdad de oportunidades para todos e involucra cuestiones fundamentales en la vida de un ser humano, como son: empleo, vivienda, educación y alimentación.

Por ello he estado al pendiente de los “nombramientos sorpresas”, que Luis Walton tenía muy bien guardados en su bolsillo (por la sencilla razón de ser un hombre indudablemente inteligente), y hasta este período de transición sacó los perfiles de lo que ya se adivinaba como su gabinete.

Hace algunos ayeres, al instalar junto con el entonces gobernador René Juárez Cisneros (hoy fragante senador) la Comisión Ejecutiva del Proceso de Entrega-Recepción de la Administración Pública Estatal, el gobernador electo Zeferino Torreblanca Galindo, sostuvo que no tenía el más mínimo interés de hacer cambios que trastocaran la vida civilizada en el estado. Y en aquel momento adelantó que su gobierno, no traería podadoras ni machetes para cortar cabezas; y categóricamente aseveró también, que su gobierno contaría con una Ley de Transparencia y Acceso a la información. Cosa que desafortunadamente no sucedió.

En el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española dice que la definición de transparente es: claro, evidente, que se comprende sin duda ni ambigüedad.

Si mal no recuerdo, fue por el año de 1995, que el presidente Ernesto Zedillo destacó la propuesta de crear la organización de Auditoría General de la Nación, dependiente del Poder Legislativo, para que fiscalizara y supervisara el ejercicio del gasto público en México.

Si mi memoria no me falla, Zedillo, pensó que con esta propuesta (que hasta el día de hoy está vigente, por lo menos aquí en el estado de Guerrero), se podría supervisar y controlar el uso y la transparencia del gasto público; ya que por supuesto es una condición necesaria para mejorar la calidad y la orientación de las políticas públicas y para reducir la “discrecionalidad” , el “patronazgo” y la corrupción en la asignación de los recursos financieros, para vigilar que las acciones del gobierno respondan a los intereses de la mayoría; y para que de esa manera, se pudiera limitar el daño que un gobernante y sus colaboradores ineptos o corruptos pudieran causar a la sociedad.

Por eso insisto, me llama la atención que Luis Walton le esté soltando las riendas del dinero público (en grave crisis) a los fallidos colaboradores de finanzas del engendro de Zeferino. Con la pena, ya vamos empezando por mal camino. ¡Vale la pena reflexionarlo!

P.D. Son 47 millones los que se le adelantaran vía Participaciones Federales al Ayuntamiento de Acapulco, para cubrir el adeudo en nómina de la quincena pasada y pagar completa la del próximo 30 de septiembre. ¿Para qué quería Escobar 153 millones extra?

Sostiene José Luis Ávila que la deuda que le dejan a esta “nueva” administración es de 423 millones de pesos. Si Walton y su “excelente” equipo de asesores en finanzas, no saben contar, somos muchos que sí. 


domingo, 16 de septiembre de 2012

CABILDO DE WALTON





La Pluma de Juan López





Cabildo de Walton

Juan López

   La historia se remonta varios lustros. Desde que gobernaba el municipio Israel Soberánis y los ediles eran tres, aún con recato pedían, que les abonaran unos pesos extras a su dieta para tener con qué solventar, las peticiones de los pedigüeños que asediaban las regidurías.
   Resistían los alcaldes las presiones del cabildo, de los partidos, de los líderes. No doblaron a Zarur ni a Rogelio ni a Manuel. Fue el endeble Zeferino quien inclinó la cerviz, atosigado por el gruñir de los exigentes concejales y, les embarró de corrupción su paga, al conceder 25 mil pesos per cápita mensual, para que engordaran en la jornada edilicia, a sabiendas que el cabildo se convertiría un día, en una impenetrable cueva de Alí Baba:
   ¡Ábrete Solorio!
   Desde entonces, la voracidad de los regidores -todos-, se ha  incrementado igual que la pudrición en las llagas del leproso.
   La gestoría, en cuyo nombre se roban treinta ediles, anualmente, casi sesenta millones de pesos, no es otra cosa sino la más brutal y descarada estafa al pueblo de Acapulco.
   Esta complicidad con dinero ajeno, la instauró Zeferino.
   Walton en campaña ofreció retirar la “mochada” que se asigna a los ediles para que se hagan indiferentes ante los desfalcos. Habrá resistencias, alegatos, polémica. La pústula es brava, se defiende.
   Ponle veneno al caballo en su pata podrida y los gusanos se alebrestarán. Quita el botín al pirata y habrá sangre en la cubierta.
   No olvidemos que el selecto grupo de veinte concejales, que se apresta al abordaje, luchó por llegar al cabildo precisamente para enriquecerse, viendo pasar saqueos, desmanes y pillerías.
   Cuando el vicio enraizó y la adicción ya es rutina, el Presidente Municipal si realmente quiere limpiar el Ayuntamiento, necesita del respaldo de la sociedad, de la vigilancia del pueblo, para poder  aplicar nuevas políticas económicas en el gobierno, empezando por asear los establos edilicios de tanto estiércol político.
   De algo debe estar seguro Luis Walton para no dar marcha atrás en su idea de solventar moralmente el Ayuntamiento. Todo Acapulco va a apoyarlo si instaura un régimen pulcro, suprime gastos lacerantes y difunde con pasión y celo que, esos dineros que se les obsequiaban a los ediles, son impuestos pagados por nosotros los ciudadanos, quienes no merecemos que nuestras contribuciones terminen en los bolsillos de tales sinvergüenzas.
   La lluvia es una metáfora que sirve de ejemplo para el gobierno.
De los campos y ríos, esteros, lagos, mares y bosques, el vapor se levanta en las mañanas. Asciende a lo alto, hasta convertirse en cirros, bruma, nubes. Con el enfriamiento y la temporada de verano aparecen los nubarrones. Madura la atmósfera y caen para todos -la naturaleza es democrática a nadie excluye-, aguaceros que reciclan la vida. El agua cumple su período: sube y baja, y después de su periplo, regresa a los mantos que la originaron.
   De igual forma imaginemos nuestros impuestos. Los recoge la autoridad, de la sociedad civil. Los eleva a sus procedimientos fiscales. Determina la ruta de sus servicios. Programa su uso en las obras públicas. El gasto operativo: seguridad, limpia, playas, alumbrado, etcétera. Y después de una evolución administrativa, los dineros del pueblo regresan a la comunidad, -como la lluvia-, convertidos en nueva y purificante vida para la ciudad.
   Lo prioritario es que así lo entienda el presidente municipal que con una votación comprometida, próximamente llegará a la silla del Parque Papagayo el primero de octubre.
   No hay historia en Acapulco que documente un caso absoluto de coherencia administrativa. Algunos alcaldes empezaron con ahínco y se cansaron a los tres meses. Otros llegaron a profanar el erario desde el primer día.
   Los que votaron por Luis Walton -una considerable mayoría electoral-, están ansiosos de respaldarlo si cumple su programa antiséptico y como la parábola de la lluvia devuelve a Acapulco lo que se paga para tener buenas obras y mejores servicios.
   Deseamos que nos garantice que con él saldrá sobrando la triste vacilada de que: “Si no cumplo, que el pueblo me lo demande”.
   Debe don Luis saber: también de esa estocada, estamos hartos.

   PD: “Hay veces que para el gobernante, ser duro es un deber”:
            Simón Bolívar.

jueves, 13 de septiembre de 2012

EL SEMÁFORO EN AMARILLO




EL SEMÁFORO EN AMARILLO
Luz María Sánchez Rovirosa
La corrupción es un mal inherente a todo gobierno que no está controlado por la opinión pública. Ludwig Von Mises


Con la trillada frase “No habrá cacería de brujas, solo transparencia” Luis Walton Aburto, presidente municipal electo del municipio de Acapulco, formalizó el comité de entrega-recepción del H. Ayuntamiento; acto en el que estuvieron presentes, además de Walton, la alcaldesa interina Verónica Escobar y como “aval” el contralor general del Estado Julio César Hernández Martínez.

El pasado miércoles 05 del presente, a las 7 de la noche, comenzó la ceremonia en un ambiente tenso y hostil, por parte de los funcionarios de la actual administración. En la Sala de Cabildo, se llevó a cabo el procedimiento de la firma del acta respectivamente. En el caso de Verónica Escobar la entrega y Luis Walton que recibe, y quien entrará en funciones el próximo uno de octubre.

No tengo la menor duda, de que el Lic. Luis Walton, tiene la mejor intención de rescatar y hacer algo bueno por este desvencijado municipio. El grave problema (el propio comité), es la clase de gente de la que se está rodeando, y así no habrá posibilidad de consolidar dicha buena intención. “Porque gallina que come huevo, ni aunque le quemen el pico”.

Independientemente de la cantidad de compromisos (a título personal) que adquirió en la campaña, por supuesto que hoy ya se lo están cobrando a la más “elemental” costumbre política, y entonces, escuchamos los nombres de los ungidos y se nos -enchina la carne de horror-. Casi todo Acapulco tiene fe y necesidad de Luis Walton y sus bondades. Pero casi todos los acapulqueños y los que vivimos en Acapulco tenemos miedo de los satélites que giran alrededor de él.

Si le preguntamos a cualquier guerrerense –“común y corriente”- que opina de Zeferino Torreblanca, estoy segura que la gran mayoría tendrá una imagen, una idea negativa o muy negativa de él; la razón de esta reacción salta a la vista, al recordar en Zeferino, un gobierno ladrón, rapaz, grosero y completamente destructivo.

La pregunta entonces explota: ¿Cómo es posible que Luis Walton tenga en su “comisión” de entrega-recepción, a quien fue incondicional de Zeferino desde la presidencia municipal, y de quien recibió todo lo que hoy  económico, pública y “políticamente” es?

Por supuesto que me estoy refiriendo a Carlos Álvarez Reyes, quien fungió como secretario de Administración y Finanzas del municipio, cuando Zeferino fue presidente municipal, es decir, “meneaba el pandero de los dineros”. Posteriormente fue titular (por lo menos dos años) de la secretaría de Finanzas y Administración del estado de Guerrero, con Zeferino a la cabeza.

Más adelante, después de la trágica muerte de Jorge Bajos Valverde, Álvarez Reyes lo sustituyó y presidió la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Estado de Guerrero en el Congreso Local; es decir, pasaba por sus manos todo documento e información posible sobre los destinos del dinero de Guerrero.

Como es de todos sabido, hoy se encuentran “sancionados” varios funcionarios de toda “estirpe” de aquella administración por graves y cuantiosos desvíos financieros. ¡Por el amor de san Crispín!, Carlos Álvarez, tendría (si no fuera así, que incapaz) de haber sabido los movimientos de todo ese dinero.

Carlos Álvarez sabía las “macabras” transacciones del titular de todas las adquisiciones, licitaciones, etc. del municipio (mina de oro que controlaba José Antonio Bajos). También conocía perfectamente “las suculentas maniobras” de José Luis Gonzáles de la Vega en la SEG, junto con Enrique Pasta, y también sabía desde el principio (municipio), la magia que Julio González de la Vega (hermano de José Luis) hacía con el dinero del Registro Público de la Propiedad, y aun así, permitió por omisión o por lo que sea, que lo rescatara Arturo Latabán hoy titular de la AGE, donde Julio de la Vega, está bien resguardado.

Pero curiosamente y en un momento de la patología del cambio político, hoy Carlos Álvarez Reyes, le festeja al contralor Julio César Hernández Martínez, que esté actuando contra los funcionarios corruptos que hicieron mal uso de sus cargos dentro de la administración, de quien él cariñosamente llamaba “Z”, pero de la cual él también formó parte. “El comal le dijo a la olla”.
 
Uno de los desvíos más “notorios” para los ojos atentos, fue nada más y nada menos que el capital millonario que se “escapó” del municipio, para utilizarse en la campaña de Zeferino para gobernador. La pregunta rezumba y suena: Carlos Álvarez Reyes era secretario de Finanzas ¿Cómo es posible que hoy tan quitado de la pena, esté revisando las fatídicas cuentas que está dejando esta administración? Nunca se puede ser juez y parte.

Cierto, muy cierto que Carlos Álvarez Reyes (¿visión política y económica?) “abandonó”  a Zeferino, “a la hora de la hora”; uniéndose a Morena y luego pegándose con Walton en Movimiento Ciudadano, donde estaba seguro que al primer salto iba a cachar un hueso por lo que se veía venir, es decir, Antonio Sáyago Ríos, designado secretario de Administración y Finanzas del municipio (primer nombre mencionado del gabinete). ¿El poder tras la silla? Ver para creer.

Hasta aquí lo nefasto, pero hay buenas ideas (que quizá ya las contemplen), para ayudar al H. Ayuntamiento que pronto inicia. Por ejemplo: las personas que puedan adelantar su impuesto predial durante el mes de octubre, para recaudar fondos y apoyar la seguridad del aguinaldo de los trabajadores.

Re catastrar los predios e inmuebles de las colonias exclusivas como el Fraccionamiento Las Brisas, la Zona Diamante (hoteles y condominios), así como los hoteles que se encuentran en la zona dorada de Acapulco, eso sí, a un valor comercial, ya que la plusvalía baja pero injustamente los impuestos no. Mandar una iniciativa al Congreso para que revise la tasa del impuesto predial, ya que por ser tan alta fomenta la evasión. Formar la Contraloría Social con mujeres y hombres honestos; pero sobre todo no quitar del renglón el dedo de bajar el salario de los regidores. Eso sí siempre y cuando ponga al frente de Catastro una mujer o un hombre probos, que no vuelvan a saquear las arcas como lo hizo su titular actual.

¿Podrá Luis Walton detenerse ante el parpadeo del semáforo en amarillo y no pasarse el alto por el bien común de Acapulco por el que tanto luchó. ¡Vale la pena reflexionarlo!