viernes, 24 de junio de 2016

CONFLICTO POLÏTICO, NO DE EDUCACIÓN









CONFLICTO POLÍTICO, NO DE EDUCACIÓN.

Luz María Sánchez Rovirosa


“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” Benjamín Franklin.


La inercia social que arrastramos a modo de perverso código genético de carácter social, cultural, político y financiero, aderezado con los graves problemas tales como la desinformación, el desinterés, la apatía y la ignorancia de la mayoría de los ciudadanos sobre los derechos y los deberes cívicos, hoy parece tomar nuevos bríos y adquirir nuevas mutaciones con síntomas por demás preocupantes.

Vamos a pasar de este pequeño prólogo, de lo general a lo específico, en un breve comentario; ya que este tema aun cuando merece información y reflexión profunda, le pasaré el pincel a la disposición sobre la educación.

Hace un par de años, al inicio del gobierno del “nuevo” PRI, con Enrique Peña Nieto al frente; con gran preocupación recibimos en nuestro país el aviso (o advertencia), del planteamiento sobre la Reforma Educativa. Tema por demás escabroso y delicado que tiene a México por los siglos de los siglos, sumido en un hoyo negro.

Es preciso, justo y necesario enfatizar, que la cuestión educativa no está demarcada única y exclusivamente por la cuestión sindical, como parece ser para los gobiernos (tras gobiernos), ni tampoco en la confrontación añeja entre los susodichos y los líderes de la coordinadora del magisterio disidente el CENTE; porque el SENTE dobló las manitas con el actual secretario, vía canonjías financieras, para que la patología “traición” se repitiera (en retrospectiva), con Gordillo-Díaz de la Torre; Jonguitud Barrios-Gordillo.
 
La Reforma Educativa inexcusablemente, tendría que ir mucho más allá de los meros acuerdos políticos-laborales, convenientes (para variar) para el Estado; porque desde hace mucho tiempo ha sido motivo (y sigue siendo) de gran preocupación, constatar el deterioro de la calidad en los procesos pedagógicos y docentes, no sólo por los planes y programas de estudio que no corresponden con la realidad, o por tener un magisterio corrupto y politizado, que anteriormente (con el “otro” PRI) trabajaba a puertas cerradas; y con una súper reacción de libertad sindical que fue total y absolutamente solapada por el PAN durante sus administraciones.

Desafortunadamente en los últimos tiempos, pero sobre todo en los últimos días, el magisterio del CENTE han protagonizado en diferentes lugares del país, manifestaciones, protestas y paros, en diversas calles y carreteras, por estar en desacuerdo con la Reforma Educativa.

Pero lamentablemente el pasado domingo en el estado de Oaxaca, específicamente en la comunidad de Asunción, Nochixtlán, estas manifestaciones se salieron de control y se volvieron sangrientas, durante el enfrentamiento (armado) entre magisterio y la Policía Federal, tanto física como verbal posteriormente; hechos que todos conocemos y de los cuales, cada quien tiene su respetable percepción y su criterio.

Definitivamente el problema de la educación en México, no es ni de lejos, un tema sobre la enseñanza y la niñez, reitero, es única y exclusivamente un tema político y financiero. La Reforma Educativa, es una extensión de la Reforma Laboral, que por supuesto no conviene a los líderes del sindicato no comprado; aunado a la fuerza dominante del gobierno por medio de la SEP, que formó la desafortunada combinación de una administración (hoy) “mega” centralizada.

Sin quitar méritos en algunos momentos de nuestra historia, definitivamente la educación en México no ha tenido avances, ni cuantitativos, ni cualitativos, ya que aún permanecen severos y graves rezagos que hoy en día, con los avances tecnológicos, ya no deberían existir.

México debería estar de frente ante la posibilidad de emprender una profunda modernización de la educación, en la cual el punto de partida debería ser lo contrario a lo que hoy tenemos, por lo cual paradójicamente, la educación va en retroceso con el subsecuente deterioro del país.


Concluyendo, si la educación necesita una modificación a fondo en términos cualitativos y cuantitativos (lo que se suponía con la reforma); que no se le olvide al presidente Peña Nieto S.A., que la calidad en los procesos que llevan a una verdadera educación, representan la verdadera urgencia total; aunque políticamente no les convenga. ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 1 de junio de 2016

EL DILUVIO QUE VIENE







EL DILUVIO QUE VIENE

Luz María Sánchez Rovirosa

“Aún estamos muy lejos de que nuestro sistema financiero beneficie cotidianamente a la inmensa mayoría de los mexicanos” Agustín Carstens. (23/septiembre/2013)


Para empezar, quisiera brevemente recordar con mucho cariño a una gran persona, amiga, y jefa durante tantos años de franca y amena convivencia laboral. Querida Eloina López Cano quien ya descansa en La Casa Celestial al lado del Padre, deseo unir mi corazón con una inmensa plegaria, para agradecer tu presencia en mi vida, y las oportunidades que tu cariño y tu confianza depositaron en mi persona. Siempre te recordaré con alegría y con la gran sonrisa que dejaste en este Acapulco tan querido para ti. Descansa en paz.

Entrando de lleno al tema que hoy (por lo menos a su servidora) le aflige y mucho, Agustín Carstens Carstens Gobernador del Banco de México, señaló (como tantas otras veces), que se vislumbra y ya muy cercana, una de las más graves crisis económicas que la nación haya padecido en los últimos cincuenta años.

Imposible que su servidora pueda realizar un análisis profesional, con los escasos conocimientos de economía con que cuento, pero si puedo externar mi humilde opinión como ciudadana de México, cuando nos están advirtiendo (los que sí saben), que estamos al borde de un abismo financiero de connotaciones mundiales, ya que se agravará la pobreza y con ella la inseguridad, ante un estallido social, que también se está anunciando.

¿Por qué como ciudadanos paganos de los excesos políticos nos ha faltado el esfuerzo y la valentía por mucho tiempo, para poder hablar de lo que es correcto y de lo que es incorrecto, y si alguna vez lo hemos hecho, con demasiada frecuencia hemos evitado externarlo?

Gobiernos van y gobiernos vienen con irresponsabilidad, egoísmo, corrupción, violencia, injusticia; con un comportamiento como si las decisiones no tuvieran consecuencias. Crímenes sin castigo, recompensas sin esfuerzo, derechos sin responsabilidades, territorios sin control y mucho del antagonismo de las virtudes de la naturaleza humana tolerados, perdonados e incluso incentivados por los mismos ciudadanos.

Los fuertes embates de la naturaleza virulenta de este gobierno priísta (supuestamente nuevo), golpearon a México en un momento en el cual la temida crisis financiera se nos manifiesta nuevamente, -lujosamente ataviada de recesión-. La pregunta que se repite una y otra vez al paso de los años, al paso de los meses, al paso de los días, al paso de las horas es: ¿Por qué el gobierno de Peña Nieto se empeñarse en instaurar una economía retro muy al estilo PRI, pero corregida y aumentada, si nos ha ido tan mal?

¿Qué expectativas podemos tener ante el deterioro del escenario social, político y económico en México, cuando nos damos cuenta que -casi es- irreversible, con la excesiva concentración del ingreso del país en unos cuantos, en el cual las leyes están demasiado relajadas, los funcionarios corrompidos y con una democracia incipiente e imperfecta.

Este diagnóstico que nos están dando, nos tiene que obligar a analizar cuidadosamente en los aspirantes a los gobiernos de los estados enlistados para contender en los próximos comicios del 5 de junio, y reflexionar que en las próximas elecciones, no está en juego el triunfo de los partidos y del INE, sino el porvenir de México, antes que lleguemos a los niveles de China, por poner un ejemplo.

La solución a corto plazo, fue solicitar ayuda financiera a Organismos Internacionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI), accedió una vez más a otorgar un préstamo millonario o billonario (88 mil mdd) al gobierno de nuestro país por medio de Banxico (Banco de México), para sostener las reservas (que supuestamente eran muchas y sólidas antes de la subasta), tenemos que cuestionar ¿A cambio de qué nos sueltan semejante fortuna, y cómo se obtendrá el dinero necesario para pagar dichos créditos, con el diluvio que viene?

Aun cuando sabemos que Agustín Carstens es docto en materia económica; él mismo señaló “que si fuera político, no le gustaría ser presidente de México”. Ahora juzgue usted, todo lo que sabrá.


¿Cómo podremos tener confianza en este –nuevo-viejo- gobierno, si ésta se gana y se fortalece con actos de honestidad, congruencia y generosidad? La confianza se nutre de hablar con la verdad, con justicia, realismo y recto juicio. Con transparencia, pero sobre todo con respeto a la dignidad del prójimo. ¡Vale la pena reflexionarlo!  

domingo, 22 de mayo de 2016

DIVERSIDAD SEXUAL CONSTITUCIONAL






LA DIVERSIDAD SEXUAL CONSTITUCIONAL

Luz María Sánchez Rovirosa

“El único peligro que existe reside en el mismo ser humano. Nosotros somos el único peligro, pero lamentablemente somos inconscientes de ello. En nosotros radica el origen de toda posible maldad”  Carl Gustav Jung.

El término “diversidad o preferencia sexual” hasta el día de hoy es un concepto alternativo a los llamados –durante la historia-, como  perversión, desviación o aberración, pero que, sin embargo, todavía son muy usados en las sociedades del mundo actual.

El término diversidad sexual, supone el reconocimiento de que todos los cuerpos, todas las sensaciones y todos los deseos tienen derecho a existir y manifestarse sin más límite, que el respeto a los derechos de las demás personas.

Cabe señalar la importancia de utilizar este concepto, como el reconocimiento y el respeto a todos los comportamientos y deseos sexuales, que forman un amplio espectro que está disponible para todo ser humano; mientras no sea una conducta ni compulsiva, ni forzada en su manifestación, ya que quien se involucre en estas actividades, debe hacerse responsable de las consecuencias de sus propios actos.

Nos abocamos en este delicado, intenso, pero importante tema, porque hace un par de días el Presidente de México Enrique Peña Nieto, presentó una iniciativa al Congreso de la Unión, para permitir a nivel constitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Dicha propuesta busca que estos enlaces se realicen sin discriminación, por motivos de origen étnico, discapacidades, condición social, de salud, de religión, de género o preferencias sexuales, para quedar explícito como matrimonio igualitario dentro de La Constitución Mexicana, reformando así el artículo cuarto de la misma.

El Ejecutivo Federal señaló, que el Estado Mexicano debe impedir la discriminación por cualquier motivo, y asegurar la igualdad de los derechos para todas las personas. Así mismo, también declaró, que otra de sus iniciativas implica que México forme parte del grupo llamado -Núcleo sobre las Personas Homosexuales, Lesbianas, Bisexuales, Transgénero o Intersexuales de las Naciones Unidas-, en el cual participan 19 países de distintas regiones del mundo, y que promueve sus derechos humanos a nivel internacional. Todo esto y más, sucedió durante la reunión realizada en Los Pinos, en el día de lucha contra la Homofobia, el pasado lunes 16 de mayo.

Es gratificante (esté uno de acuerdo o no), que este vacío en las políticas públicas de México, que durante largos años permitió una serie de prácticas de marginación, incivilización, rechazo y exclusión, típicas de una –cultura-, que todavía cree que la heterosexualidad es la norma basada en preceptos que se argumentan desde la perspectiva de la religión y la moral, y que desconocen (¿?) los derechos humanos y sexuales de toda persona sin excepción; sea llenado de justicia, para garantizar su legitimidad y vivir libres de prejuicios y  estigmas.

Todo este respeto que muy pronto les será otorgado por cuestiones estrictamente humanas, como a cualquier otro ser humano, jamás debe ser visto (por los moralistas) con sentimientos o actitudes de odio o fobia contra ellos y ellas; pero también es muy importante dejar en claro, que la comunidad lésbico-gay, tampoco debe permitir, que –algunos de sus integrantes- manifiesten sin ningún pudor sus arrebatos pasionales (y de odio y fobias también) en lugares públicos, y que crean que hoy con sus –canonjías legales-, todas las personas los tienen que tolerar.

Así que para terminar (por hoy), me da mucho gusto que muy pronto y de manera constitucional, ya no haya ninguna diferencia entre las -diferencias o preferencias sexuales-, y que los derechos y el respeto sean para todos por igual.

Pero si de respeto hablamos y de consideraciones se trata, todos, absolutamente todos debemos empezar por nuestras propias casas. Los derechos tienen que ser parejos y de ninguna manera se deben ajustar o adaptar en cada caso.


La decencia, la rectitud moral, ética, religiosa, social y pública, tienen que ser preceptos de exigencia igualitaria para todo ser humano en el planeta. Piden –igualdad- y esta les está siendo concedida y nada más; para vivir sin las espantosas humillaciones de las que por años han sido objeto; pero no para desquitarse y herir la sensibilidad de quienes con los mismos derechos que exigen, no piensan igual. ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 5 de mayo de 2016

UN EXTRAÑO FENÓMENO






UN EXTRAÑO FENÓMENO



Luz María Sánchez Rovirosa





“Están trayendo sus drogas, están trayendo su crimen. Son violadores y algunos, asumo, son buenas personas". Donald Trump.



Tengo varias semanas tocando el tema de la situación política local (Guerrero y Acapulco) y sigo y aparentemente seguiré escribiendo exactamente lo mismo, porque día a día te encuentras al leer, escuchar o ver en los medios de comunicación, con las mismas noticias, las mismas declaraciones, acciones o eventos de los gobernantes, para comentar o criticar, para aplaudir o denostar (según el “chayote”), por las que muchos se rasgarán las vestiduras o de plano por las que otros (los menos), nos pondremos a llorar. Lo que sí es muy importante preocupa y mucho, es que siga la violencia generando muerte, desolación y desasosiego, ante el pavoroso  desmérito y omisión de las autoridades.


La –simpleza y el desdén- con la que el gobierno interpreta la violencia y la narcoviolencia, también nos hace ser fieles testigos de cómo candidatos (en este caso Astudillo-Velázquez) aparentemente -nobles y humanos-, se convierten en gobernantes “Hulk”, es decir, agresivos, coléricos, déspotas, tiranos, dictadores e incluso opresores; y es cuando los ciudadanos, quedamos inmersos y en calidad de rehenes de un cuadro de ofuscada ingobernabilidad, con peligrosas manifestaciones de violencia que sí afectan todas las esferas del quehacer cotidiano, de la tranquilidad y confianza de un pueblo que los eligió.


Por ello y ante la impotencia de su incapacidad para gobernar, para garantizar a la sociedad el derecho de vivir en un estado de orden y paz pública, en el caso que nos ocupa, recién se tomó conjuntamente con la federación (¿?), cubrir la seguridad con la opción “armada”, antes que el hartazgo de la sociedad la predisponga a buscarlas por su propia mano, rebasando la función obligatoria del gobierno. Así que una vez más hay que aguardar las medidas y acciones que tomará la Marina y (supongo) el Ejército respecto a este tema, que para ellos, también es tan grotesco y polémico. Sea por Dios. ¡Vale la pena reflexionarlo!

Pasando a otro tema obligado porque nos incumbe como mexicanos, nos fijaremos en el “extraño fenómeno” llamado Donald Trump, considerado ya (casi) como virtual candidato por el Partido Republicano, hacia la carrera presidencial de Estados Unidos de América.

¿Qué tan probable es que este “payaso” llegue a ser presidente de la nación más poderosa del mundo? Las noticias nos dicen, que a pesar de estar haciendo una campaña humillante y racista, sus compatriotas han entendido y muy bien, que Donald Trump está hablando crudamente sobre esas verdades, que la mayoría de los gringos (sin cultura, ni raíces) y curiosamente los mexicanos y los latinos “naturalizados” y no, quieren escuchar, y sienten y presienten que –el señor del peluquín- las llevará al plano de la realidad.

Donald Trump ganó en Indiana hace un par de días, su séptima contienda electoral consecutiva (por cierto muy diferente a la que se realiza en México, para elegir al candidato de cada partido), logrando que su contrincante más fuerte (republicano) Ted Cruz se retirara, allanándole por completo el camino.

¿Qué nos deparará el destino a los ciudadanos americanos, a los mexicanos y al mundo, con la llegada a la Casa Blanca de este multimillonario y controvertido personaje salido de los negocios, de la farándula y quizá del manicomio, pero que al fin, después de arrasar en Indiana, tendrá que ser visto como un hombre digno de tomarse y muy en serio?

¿Acaso Donald Trump será la versión americana del “extraño fenómeno mexicano” llamado Vicente Fox, en aquel –sueño guajiro- del año dos mil? Si así fuera y los ciudadanos americanos lo están viendo como una alternativa mesiánica y populista, para salvarlos de las aterradoras afrentas raciales: -Big MIstake-.


Y ojalá no se equivoquen como nos pasó a nosotros con –nuestro héroe-, porque este “extraño fenómeno gringo” llamado Donald Trump, lleva consigo otra realidad que no han enfrentado o no han querido enfrentar, ni él ni sus simpatizantes, y que es la importantísima política global, en la cual está considerado como un terrible riesgo. ¡Vale la pena reflexionarlo también!

sábado, 30 de abril de 2016

¿VIOLENCIA VIRTUAL?








¿VIOLENCIA VIRTUAL?

Luz María Sánchez Rovirosa

“Lo que es injusto para unos, nunca puede ser justo para otros” Popular.


¿Qué perfil (según los ciudadanos) debe tener una autoridad, un gobernante, un líder o un político, para considerarlo adecuado? Lo primero que se nos vendría a la mente (si la elección fuera coherente); es que trabajara para el desarrollo, para las oportunidades, pero sobre todo para el bien común.

Desde la antigüedad, el crimen ha sido contemplado como parte irremediable de la sociedad de todos los países del mundo. Pero en la actualidad los criminales y –sus actividades organizadas-, son catalogados desde una óptica muy diferente a lo que tradicionalmente se consideraba como delincuente, es decir, un sujeto solitario enfermo y anormal. Ahora (con los mismos y muchos más calificativos), la delincuencia ha pasado a ser parte importante del sistema gobernante y de las vidas de los países, sobre todo en aquellos en los que se vive bajo su sombra.

Vamos a aterrizar brevemente este delicado tema en el puerto de Acapulco, donde el domingo pasado  se suscitó un enfrentamiento (con balas), supuestamente entre grupos criminales y la Policía Federal, en un recorrido (persecución) de un tramo de aproximadamente seis o siete kilómetros sobre la Costera Miguel Alemán, entre las nueve y diez de la noche; durante el cual infortunadamente, fue abatido (para variar) un inocente que fue alcanzado por una –bala perdida-; más el terror bien fundado de los ciudadanos que fueron testigos presenciales de esta terrible experiencia, que sí pasó y que no fue virtual.

¿Qué nos pasa, que se siente y se nota por todos lados la inestabilidad en el sistema político, en el de arriba y en el de abajo; pero ante todo el descontrol frente a esta ingobernabilidad, ante esta corrupción e impunidad que tiene esclavizada a una sociedad que está sumida en un clima de violencia permitida; hoy llamada rimbombantemente por el alcalde Evodio Velázquez: –violencia virtual-y que otrora se trataba de solucionar desafiando la cólera gubernamental, con reclamos públicos, marchas de protesta, plantones, discursos, polémica, debates, opiniones, etc.?

Y que ahora ante la abrumadora realidad, solo queda la opción de las oraciones, del silencio y de la –exagerada prudencia-; y de cualquier manera la sociedad tiene que lidiar con la ira, la irritación, el furor, el frenesí, el berrinche y la bilis de las autoridades cobardes  e incompetentes, que ni admiten, ni asumen su responsabilidad.

Se vive un tiempo en el cual la violencia y el terrorismo, que no son “virtuales”, es decir, no son producto de una información cibernética tergiversada y con cizaña; siembra de inquietud y dolor las calles del puerto de Acapulco, y la sociedad carga –como la piedra del Pípila-, ese dolor que le tocó vivir.

Hablar de inseguridad, es muy complejo; es hablar de distintos factores que están ligados y que van desde la pobreza y la marginación, la violencia, la drogadicción (permitida), la gratificación instantánea por asesinar; la falta de valores, la apatía por miedo de parte de los ciudadanos ante los abusos de que son objeto; pero sobre todo la negación de los gobernantes para aceptar –por cobardía-, sus errores, su ineficiencia, su incapacidad, su negligencia y su ambición.

Ante este desolador panorama, coexistir se vuelve imposible con una política autoritaria e irracional, llena de abusos, de violaciones consuetudinarias a los derechos humanos, de crímenes, de miserias, marginación, de represión, con rezagos casi irreparables y con una injusta distribución de la riqueza, dentro de la cual demasiados luchan por sobrevivir, mientras otros pululan por “vivir” cobardemente.

¿Qué tendrá que seguir en Guerrero, en Acapulco (otrora la marca propia de México), para que los gobernantes en turno Héctor Astudillo Flores y Evodio Velázquez Aguirre entiendan lo que tienen que hacer, que no es justamente lo que han estado haciendo?

Acapulco ha sido víctima del abuso indiscriminado de los gobiernos pasados (lo sabemos) y del presente, que no piensan que con su nefasto quehacer, le están negando la posibilidad de un futuro mejor.


Entonces ¿A qué autoridades debemos alabar? ¿A las que por cobardía e intereses personales mienten, abusan, roban? ¿A las que son ambiciosas, injustas, soberbias, negligentes corruptas y un largo etcétera; simple y sencillamente porque obtenemos prebendas y canonjías “personales”, sin pensar en los demás de los demás? ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 21 de abril de 2016

EL DECÁLOGO









EL DECÁLOGO

Luz María Sánchez Rovirosa


“La violencia es el último recurso del incompetente” Isaac Asimov.


Para juzgar la situación actual, hay que empezar por entender el comportamiento de la política económica y social (para no ir más lejos) desde el gobierno de Felipe Calderón (PAN), hasta nuestros días con Enrique Peña Nieto (PRI) y poner en una balanza sus luces y sus sombras en relación a la cruenta guerra contra el  narcotráfico y el crimen organizado desde que se abrió “La Caja de Pandora”; y hoy específicamente la intervención ante la ONU, del Ejecutivo mexicano, con un –trillado decálogo- (como tantos otros) para tratar de “controlar” este flagelo que nos tiene sumidos en un abismo, iniciando con su postura de luz verde en la legalización de la mariguana, para su uso médico y de investigación.

Justo el dar luz verde para clarificar la legislación mexicana en dicha materia; no tiene por qué hacernos suponer que en México se vaya a emprender realmente un viraje en sus esfuerzos, por controlar el tráfico ilegal de drogas (en plural); y vale mucho la pena reflexionar profundamente, en cada uno de -los 10 mandamientos- presentados en estos días ante la ONU.

¿Por qué el pensamiento tan escéptico sobre lo mismo de siempre? Solo basta mirar sin disimulo la cruel realidad: somos testigos de cómo se escapan, se dejan en libertad, caen y vuelven a caer los líderes de los grupos, carteles o bandas de narcotraficantes, y vemos como en un cerrar y abrir de ojos, nuevamente se reagrupan alrededor de otros guías o emergen como “La Medusa” unos nuevos, de nuevos grupos o grupúsculos.

En el mismo orden de ideas lo que resulta preocupante también y a grado extremo (porque no está incluido en el decálogo), es ver como “muchos” funcionarios (incluyendo los de primer nivel), -antes discretos-, con tal cinismo se han corrompido; al igual que la Gendarmería, la Policía Federal, Estatal, Municipal, Turística (o como se llamen dichas agrupaciones); además del gran miedo que se nota (de una forma o de otra) le tienen a los enfrentamientos y a las balas de los asesinos, ya que siempre o casi siempre llegan tarde a la acción, que no es premeditada.

¿Qué sucedió? ¿Qué falló en el cálculo de las autoridades? En un país con un gobierno tan frágil y vulnerable como el nuestro, una política de intervención antidrogas agresiva tiende a exacerbar y multiplicar la violencia, ya que las grandes organizaciones criminales de México tienen una gran capacidad de represalia cuando son atacadas o amenazadas, al grado de fragmentarse, lamentablemente dispersando geográficamente los focos de violencia.

Esta debilidad y su incapacidad para el combate de las drogas frente al crimen organizado, tiene su raíz en la corrupción y la impunidad que impiden el desarrollo económico y social, es decir, el bien común, tanto así, que cada día un extenso grupo de personas en situación de pobreza, tome la opción de emplearse con el crimen organizado como única vía para mejorar su condición, incrementando la violencia.

Hoy los empresarios (por lo menos en Acapulco) deciden armarse en virtud de -no tener ninguna seguridad, de tener seguridad-. Y entonces nosotros los rasos una y otra vez nos preguntamos: ¿Cuándo nos toca?, porque este círculo vicioso de –violencia por violencia-, parece que no se va a cerrar nunca.

¿Será que México está condenado a seguir repitiendo las políticas equivocadas del pasado? Desde la ONU las alternativas además de la legalización de la mariguana (médico-científico) son un demagógico decálogo en el cual sin duda alguna al gobierno de Peña Nieto le convendría verdaderamente equilibrar y atender la razón de que el que el abuso de las drogas (demanda-consumo), es tanto un grave problema de salud pública, así como de justicia criminal.


Todas las drogas son una tragedia para quienes las consumen y para su entorno familiar; pero el criminalizarlas indiscriminadamente hasta el grado de desatar una guerra que no ha parado, ha sido una desgracia y un desastre de grandes magnitudes para la política, la sociedad y la economía de México. ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 30 de marzo de 2016

UNA VOZ EN EL DESIERTO





UNA VOZ EN EL DESIERTO

Luz María Sánchez Rovirosa

“Es muy grave que un solo hombre pueda vivir distraído de esta realidad, pero es mucho peor y más atroz si es la humanidad los que pasamos y nos encogemos de hombros”. Mario Benedetti.


Desde la semana pasada y durante todos estos días, hemos estado pendientes y escuchando por todos los medios de comunicación (incluyendo a los de nivel nacional), la noticia del grave y cínico abuso cometido por una persona de sexo masculino de nombre Walter Zuc, de 68 años y de nacionalidad canadiense, en agravio de una menor de tres años, en la Costera Miguel Alemán a plena luz del día, ante la presencia complaciente del padre de la menor; pero afortunadamente de la conciencia ciudadana del testigo que tomó el video para tener la evidencia. Mis respetos.

La Explotación Sexual Comercial Infantil (ESCI) es un grave problema de historia muy antigua. Hasta hace poco más de un par de décadas, era una realidad que se había mantenido veladamente escondida para la mayor parte de la sociedad civil y sus diferentes sectores; así como los gobiernos no lo tenían presente ni en sus presupuestos, ni en sus agendas como un problema al que había que atender, ni por su puesto en la cuestión legal.

Sin embargo, a partir del Primer Congreso Mundial sobre Explotación Sexual Comercial Infantil, realizado en 1996; surge la Declaración de Estocolmo, marcándose así el inicio de una nueva época, en la que la ESCI es considerada como un grave problema de magnitud mundial, cuya atención y prevención eran inaplazables.

Cinco años después, en Yokohama, Japón; se realiza el Segundo Congreso Mundial sobre la ESCI, y en este contexto, se aprueban dos instrumentos internacionales para dar respuesta a esta problemática: el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), referente a la explotación del trabajo infantil, y el Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño, concerniente a la venta, al turismo sexual, a la prostitución y a la pornografía infantil. Cabe mencionar que ambos instrumentos fueron ratificados por México; y hasta la fecha sigue siendo así.

Se sabe (y muy bien), que la ESCI es la tercera actividad ilícita en el mundo después del narcotráfico y las armas; en la cual, al año son sometidos millones de niños, niñas y adolescentes, que son empujados a un verdadero negocio del sexo, que genera anualmente miles de millones de dólares, mientras que sus derechos fundamentales son brutalmente violados.

La existencia de la ESCI, se relaciona íntimamente, a un creciente número de personas que encuentran placer al tener este tipo de relaciones sexuales desviadas y que encuentran todas las facilidades para consumarlo. Facilidades que son producto de la indiferencia muchas veces de las autoridades competentes, de los gobiernos de los países (tan pobres) como México; pero sobre todo, de una sociedad omisa, inerte y medrosa.

Es algo muy común pero muy triste, que cuando la publicación de un acto degradante (como el caso que nos ocupa) -hace bum-, momentáneamente llama mucho la atención de la sociedad en general; pero la experiencia y las estadísticas nos dicen, que apagándose la llamarada del escándalo  (como siempre), -todo vuelve a la normalidad-.

Infortunadamente es una penosa realidad, que la mayoría de la gente pasa de largo, convencida de que de nada sirve -una voz en el desierto-, cuando los gobiernos no asumen, primero su obligación y su papel de luchador por las causas justas, y las autoridades correspondientes facultadas permiten que el flagelo se asiente y crezca; y ante estas dos patéticas posturas, la negligencia gubernamental y social, el país se vuelve egoísta y por lo mismo insensible al sufrimiento de los demás.

La delgada línea entre el Pedófilo y el Pederasta, es otra y muy delicada historia, que hoy no vamos a tocar; pero lo que si les puedo decir, es que en el momento exacto en el que el adulto ofrece dinero al menor a cambio de favores sexuales, -incurre en un delito de incitación a la prostitución de un menor, penado con hasta ocho años de cárcel-. 

Así que como dijo el gobernador Héctor Astudillo Flores, “Que busquen en todos los medios legales” (allí están Los Tratados Internacionales), que es segurito (y el fiscal, los jueces y los abogados litigantes lo saben), que van a encontrar los justificados motivos, para -el castigo ejemplar- tanto para el canadiense pedófilo como para el papá padrote. ¡Vale la pena reflexionarlo!