jueves, 26 de octubre de 2017

¿PREPARANDO MALETAS?






¿HACIENDO MALETAS?


Luz María Sánchez Rovirosa


“Hay quienes se espantan con la mortaja; pero se abrazan del muerto”. Refrán Popular.



Vamos a empezar el artículo de hoy, haciendo mención de la palabra “preocupación”; que según referencias del diccionario significa: “Estar en un estado de inquietud y temor producido por una situación problemática”. Independientemente que se centra el interés, sobre el asunto que causa la preocupación.


Obviamente que toda preocupación surge por alguna razón de importancia, que lleva a las personas a pensar que algo (negativo) pueda suceder anticipándose a los hechos, dada la importancia y lógica de los indicios que se nos muestran.


De lleno en el tema de hoy, vale la pena preguntarnos la razón del por qué (no todos), nos estamos preocupando (y mucho) de manera anticipada por los fuertes rumores y (repetidas) menciones sin visos de descartar; que el alcalde de Acapulco Jesús Evodio Velázquez Aguirre, pronto (diciembre) dejará el Ayuntamiento, para arroparse en el fuero de una senaduría, sabedor de todos los desperfectos y barbaridades que ha cometido en detrimento del puerto y alrededores, durante su gestión, empezando por el mal y dudoso manejo que ha hecho de los recursos públicos.


Estamos muy preocupados porque si este “supuesto” se convierte en realidad: Primero ¿en manos de quién dejará a Acapulco? ¿Con qué recursos podrá gestionar el “nuevo inquilino (a) para seguir ¿trabajando? en los deplorables servicios que dejaría aventados, como son de limpia, de alumbrado público, bacheo, obras inconclusas, ambulantes, el fracasado turismo; ecología, la pésima atención en servicios de salud y del abastecimiento de agua (CAPAMA), considerados como atentados a la vida digna de los acapulqueños?


Y ¿Cuánto nos demoraríamos en hablar sobre el tema “Seguridad”, sin duda un flagelo que golpea fuertemente al puerto de Acapulco, siendo considerada (con razón) como la segunda ciudad más violenta del mundo, en la cual triste y peligrosamente día a día se incrementan más los delitos criminales de todo tipo que tienen a Acapulco sumido en la violencia, en la desesperación y por supuesto en la preocupación de que esto siga perturbando tan gravemente la vida de la comunidad?


Si resulta cierto que la corriente política “Nueva Mayoría” del partido del Sol Azteca (PRD) a la cual pertenece Evodio; con toda la falta de ética, responsabilidad y pasándose por alto al electorado que lo favoreció para ocupar el cargo, recientemente lo destapó estando en funciones ¿Se podrá creer en la paz de los sepulcros?


Si Evodio Velázquez Aguirre se encuentra haciendo sus maletas para emprender el vuelo como una “ave de carroña”, entonces ya basta de esa resistencia protagónica, de berrinches y alardeos, de absurdas y estúpidas actitudes y declaraciones carentes de sentido común. Que se vaya, que se lleve a su espantosa y corrupta comitiva y que ya no nos afecten más.


Lamentable lo que nos sucede, porque aun cuando Evodio se vaya por un túnel oscuro, es intransigente que lo haga con semejante impunidad, que nada tiene que ver con el ejercicio de la justicia, que no conoce.


Con mucha preocupación, tenemos que ver que este (otro) caso, no se nos vaya a saltar la línea que separa lo tolerable de lo intolerable, porque las acciones cometidas por este gobierno, de ninguna manera son permisibles, ya que vulneran los principios que protegen la integridad del ser humano.



Así que dentro de esta lógica elemental, jamás un gobierno puede soslayar delitos y crímenes cometidos contra el pueblo que gobierna y que permite que se conviertan en una costumbre más. La impunidad destruye la confianza del pueblo, que se vuelve con mucha preocupación testigo, de la “legitimidad” de las conductas equivocadas. ¡Vale la pena reflexionarlo!  

jueves, 19 de octubre de 2017

¡REMEMBRANZA EN ROSA!


¡REMEMBRANZA EN ROSA!


Luz María Sánchez Rovirosa


“Gracias a la vida, que me ha dado tanto….” Violeta Parra.



¿Qué pasa por la mente de una mujer en el momento en que le dicen que tiene cáncer de mama?


Cuando uno escucha por primera vez la palabra cáncer asociada a un diagnóstico propio, y de pronto te enteras bien que lo tienes, suena a sentencia de muerte, y de verdad sientes que ves la muerte. Escuchar esa voz, es horrible, es como si el mundo se derrumbara frente a ti en un instante y de repente comienzas a girar en una espiral de dolor, y uno se pregunta ¿Pero yo qué hice? No es posible que esto me suceda a mí ¿Por qué? si todavía tengo ganas de vivir, si todavía necesito vivir.


Así en ocho días mi vida cambió. Simplemente estaba aterrada, sin fe, ni esperanza, sintiendo que tenía un enemigo dentro de mí, que podía llegar a causarme la muerte, y sin embargo ¿Con qué armas enfrentaría la terrible batalla si no sabía nada de él?


Trágica y desconcertada, empecé a lidiar con frases como “uno nunca sabe, disfruta lo que tienes hoy en día, ten fe y sólo concéntrate en que todo va a salir bien. Y de verdad fueron estos comentarios los que calaron mis sentimientos y me llevaron a pensar, que aceptar la incertidumbre de un pronóstico de vida no es nada fácil, pues yo hablaba en aquel entonces de vivir por lo menos 70 años, y en esos momentos, ni siquiera sabía si iba a seguir viviendo.


Esta experiencia marcó mi vida en un antes y un después, la que me llevó a tener un curso acelerado de extra madurez, la que me obligó a generar todo un replanteamiento de lo que yo hacía, de cómo era mi vida, de cómo me estaba proyectando y de lo que quería hacer conmigo misma, con mi familia, con mi entorno y con mi futuro. Así que parada en esa línea miré dos opciones: Vivir por lo que decían las estadísticas o vivir por las ganas de vivir; transformar mis pensamientos y mis sentimientos para no darle lástima a nadie; para decirme “yo puedo”, “soy capaz de lograrlo”, “voy a salir adelante” y créanme, tomé con infinita y profunda convicción la decisión de vivir y repetirme una y otra vez “YO TENGO CÁNCER, PERO EL CÁNCER NO ME TIENE A MI”.


Entendí cómo Dios me estaba dando la oportunidad de mirarme en un espejo para identificar que la esencia, ese ser maravilloso que hay dentro de cada persona, es la fe en Él, (como cada quien lo vea y lo sienta), esa fe que nos permite superar todo lo que nos proponemos; y así me di cuenta también, porque Dios es infinitamente bueno, que las únicas barreras que limitan nuestro propio crecimiento, son las que nos ponemos nosotros mismos.


Esta experiencia extrema, reafirmó mi seguridad y mi autoestima, de que lo importante no es la belleza externa, o un cuerpo delgado y perfecto o tu propiedad material; si no eres tú, en tu interior; y esa valía me ayudó a aceptar con gusto, aun cuando no sin sufrimiento y dolor, mi “nueva” imagen corporal momentánea: sin pelo, sin cejas ni pestañas, hinchada, ojerosa y amarilla; pero lo más importante es que me ayudó a sentirme completa y contenta sin la mitad de mi seno izquierdo. Aprendí a respetarme, a aceptarme y a quererme, por lo que yo soy.


Todos estos sentimientos, pero sobre todo, la seguridad de que Dios tenía como tantas otras veces sus ojos puestos en mi humilde persona y en ese momento en mi enfermedad, me permitió tener menos efectos negativos, ante los difíciles y dolorosos tratamientos que me realizaron durante muchos, muchos meses.


Por eso, cuando vuelvo la hoja atrás y examino lo que viví y lo que aprendí, doy gracias a la vida y recuerdo la mano extendida de mi esposo, de mis hijas, de mi nieta, de mi familia, de mi familia política, de mis amigos, de todas las personas que oraron con tanta fe y pidieron por mi salud y por mi vida, por tanto cariño y generosidad que encontré en mi alrededor, en mis médicos, su ética, en las personas que me apoyaron en los diferentes y difíciles procesos de rehabilitación. Sí Dios mi Padre “Gracias a la vida que me ha dado tanto”, pero sobre todo, “Gracias Dios mío” que me has dado tanto, para aprender y para crecer, para encontrar en tu amor, lo que nos hace grandes, para que los problemas se vuelvan chiquitos. Pero ante todo, esta gran lección, me enseñó a perdonar y a no tener resentimientos.



Hoy, no es la primera vez estoy frente a ustedes platicándoles mis vivencias del alma, y lo sigo haciendo porque estoy convencida, de que uno de los propósitos de mi vida es poder servir a los demás, compartiendo mis humildes conocimientos y mi experiencia, para decirles que: “El Cáncer de Mama detectado a tiempo, no es una sentencia de muerte, sino una oportunidad de renacer”. “Que no senos olvide” ¡Vale la pena reflexionarlo en rosa!

miércoles, 11 de octubre de 2017

¿IN-DEPENDIENTE?





¿IN-DEPENDIENTE?

 Luz María Sánchez Rovirosa

 “Los días se van y el pobre calendario, se siente adelgazar de modo extraordinario” Gabilondo Soler “Cri Cri.

Inicio mi artículo, externando mi sensible pésame a los amigos de este Diario, especialmente a Lic. Lucila Peláez (Directora), y de corazón a Sonia Amelio; por la partida a La Casa del Padre, de nuestro querido y respetado compañero de Página Editorial por muchos años, Don Luis de la Hidalga. Descanse en Paz.

Los días pasan y pasan cada vez más veloces. Los movimientos estratégicos pero chocantes de los partidos políticos para las próximas elecciones del 2018 (especialmente para presidente de México), más la novedad, lo que está de moda, es decir, los candidatos (In) dependientes, o sea, los aspirantes de toda estirpe, linaje o alcurnia política para adornar Los Pinos, ya están pululando a la vuelta de la esquina.

En el diario escuchar y leer criterios, polémicas, perspectivas,  indirectas, etc., de lo que ya es un hecho: las próximas elecciones; debemos, tenemos que prepararnos para elegir con criterio el perfil de cada candidato (a), pensando primero en la mujer o en el hombre, no en el partido o en las ataduras.

La primera pregunta que surge: ¿Será el 2018 un año político para todo el país, o solamente será asunto de la “clase política” con sus volátiles programas y esquizofrénicos proyectos, en busca de clientela para que los apoyen con sus votos? ¿O será un quimérico año en el cual la sociedad ya no será ni sumisa, acomodaticia, o espectadora ante las diferentes “cuestiones” de los partidos políticos y/o de sus candidatos in dependientes?

Como resultado de una de las tantas reformas en materia electoral (ya viva esta figura), en las próximas elecciones del 2018, los ciudadanos electores podrán otorgar su sufragio a los candidatos independientes (que llenen los requisitos jurídicos), es decir, ciudadanos que (supuestamente) no militan en ningún partido político y que buscan un puesto de representación popular; llámese presidente de la República, senadores, diputados, ejecutivos estatales, alcaldes, -y lo que se acumule-.


Aquí hay que poner atención que no estamos hablando de capacidad, solo de posibilidad, sin embargo, los candidatos independientes (pueden) y podrán ser (de alguna manera) la respuesta que buscan miles y miles de ciudadanos que no encuentran afinidad, ni se identifican con las diversas “corrientes” políticas de los (demasiados) partidos.


Los candidatos partidistas dependientes, co-dependientes o in-dependientes, tienen que sentarse en la realidad del país, de que los problemas sociales como la pobreza, el hambre, el desempleo, la violencia, la inseguridad, la falta de atención en salud, en educación, etc., no son simplemente datos de estadística, de orden económico o jurídico, sino signos de nuestro tiempo; es la presencia de estructuras de injusticia que nos grita que la sociedad ya no puede permanecer indiferente y permisiva, ni siquiera neutrales ante esta situación.

Por esta razón, hay que recordar que la democracia no es la emisión del voto en las urnas por los ciudadanos, pero quizá sí empieza por ahí. La democracia es la actitud saludable, no sobornable de esa participación de la sociedad; es lograr vigilando y exigiendo (por derecho propio), que esos proyectos y programas políticos propuestos (con nuestro dinero), no se queden en simples promesas, ni en las bolsas ajenas.

Ahora bien, el profesional político-candidato (de cualquier razón social), se podría definir como la persona que entiende perfectamente que la política es una actividad organizada y concreta, destinada a lograr el bienestar común; y que se dedica a construir delicadamente esa compleja trama que liga al ciudadano con las instituciones gubernamentales, es decir, la relación estrecha entre el consenso y la representación.


No se trata solamente de la elección formal (2018), que nos cuesta mucho esfuerzo y mucho dinero, sino de escoger a una mujer o a un hombre idóneo (a), que en primer lugar no se vaya a embolsar el dinero que tanta falta nos hace; pero sobre todo, necesitamos un hombre o una mujer, que no continúe sacrificando la nutrición, la salud y la educación de los niños y de los jóvenes, para crear más tarde, una sociedad de seres manipulables y dóciles a las imposiciones y a las dictaduras. ¡Vale la pena reflexionarlo!

miércoles, 27 de septiembre de 2017

¿QUÉ ES LA BARBARIE?





¿QUÉ ES LA BARBARIE?

Luz María Sánchez Rovirosa


“¿Cómo no sentir su dolor señores? ¿Cómo no solidarizarnos con esa gente? Para nosotros es difícil traer este dolor tres años y aún saber que hay familias que están sintiendo lo que nosotros, que hay familias que no encuentran a sus seres queridos. ¿Cómo ser indiferente? Mario César Moreno. (43)

Toda esta tragedia, este drama desatado por la fuerza de la naturaleza, más la incapacidad, la injusticia, la corrupción, la ambición y la maldad del ser humano; todo este miedo que nos está consumiendo, esta angustia, esta ansiedad, zozobra, y desconsuelo que estamos experimentando (intensamente), a días del terremoto que sacudió fuertemente una parte del país, aunado a la pobre y siniestra actitud con la cual han respondido las autoridades y todo el aparato político de cualquier nivel (gobernadores, alcaldes, legisladores etc.), nos produce una enorme consternación y tristeza. Y uno se pregunta: ¿Por qué nos sucedió?

En un lugar tan delicado política, económica y socialmente como es México, con relaciones internacionales desalentadoras y peligrosas; con los hechos sangrientos recurrentes y de años de violencia rebasada y hecho un desastre ¿Cómo aguantaremos seguir sobreviviendo con un gobierno tan dogmático, oculto, imperioso, intransigente e insoportable como el de Enrique Peña Nieto, hoy con todos los afectados por el sismo?

Suficiente tiempo hemos tenido desde hace ya casi cinco años (y quizá desde antes), hasta los graves sucesos de hoy en día, para percatarnos de que este, es un gobierno ausente, un gobierno insensible a la desgracia humana; un gobierno que amenaza; un gobierno que por supuesto no es tolerante, que minimiza. Un gobierno totalmente inclinado a procurar un bienestar personal y el de unas cuantas familias. Un gobierno prematuramente aburrido de la gente y sus problemas, en fin, un gobierno desatento de sus obligaciones y del dolor ajeno.

Específicamente hoy ante la barbarie que carcome al país, existe un clamor fruto de la tortura social que provoca miedo, incertidumbre, desconfianza, irritación y hartazgo, motivado por el desencanto ante las enormes expectativas y los pobres resultados, por el hastío hacia la maldita partidocracia cargada de políticos oportunistas que nos arrebatan oportunidades, con su escándalo corrupción e impunidad; por el dispendio en gastos inútiles (cuando la gente está tan necesitada) y por la ausencia de propuestas sensatas y reales ante tan grandes emergencias.

Pero este caos, ya no se resolverá como piensan las autoridades y funcionarios incapaces, indecentes, corruptos y negligentes. Hoy una gran parte de la sociedad ha despertado de un largo letargo, en el cual vivió descuidada de la política de su país, de sus derechos y deberes y de cómo cumplirlos y de cómo exigirlos. Hoy la sociedad reclama lo que por –derecho propio le pertenece-, para recuperar y avanzar hacia una vida digna para todos sin excepción.

Después de un largo y recaudatorio prólogo a modo, sobre el terremoto del que se ha escrito y se ha especificado no lo suficiente, pero si  bastamente; aterrizamos en otra, en la otra devastadora vivencia que carga sobre sus hombros México, de aquella, la que desde hace tres años (son demasiados), atrae la atención prácticamente de todo el planeta Tierra, incluyendo sus grupos y organizaciones sobre Derechos Humanos.

Obviamente estoy recordando la tragedia de Ayotzinapa en Iguala, Gro., en la cual (por si se les olvidó), estuvieron involucrados 48 estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos, de los cuales 3 fallecieron y 2 quedaron con lesiones de por vida, pero los 43 restantes a tres años de una incomprensible y sanguinaria “puesta en escena real” (“reallity show”), siguen en calidad de desaparecidos entre una densa neblina de crueles y patéticas intervenciones de las personas responsables de este gobierno (¿?) de hacer justicia.

Ayer (26 de septiembre) en silencio, los padres de los 43 muchachos “desaparecidos”, los recordaron con una caminata partiendo del Ángel de la Independencia, donde antes se celebró una misa en la cual también se pidió por las víctimas y sus familiares del reciente terremoto, por las personas que aún se encuentran entre los escombros y por todos los miles y miles de desaparecidos víctimas de la incesante violencia.

Mario César Moreno, padre de uno de ellos, señaló “que ellos conocen bien el sufrimiento de quienes siguen en busca de sus seres queridos en los escombros, y declaró que hacen suyo ese dolor”.

Su servidora desea hacer este sencillo reconocimiento (en medio de este gran malestar), a esos valientes padres quienes a pesar de las constantes amenazas, decepciones, miseria, engaños y tortura mental y emocional de parte de todas las partes del gobierno; por no bajar los brazos en su lucha por la verdad que se esconde tras la vida o la muerte de sus hijos, sobre un “Ring disparejo, tendencioso, injusto, malévolo e irreal”.

Por esta razón también me da mucho coraje e impotencia, la denostación que hacen del “emblema” de Ayotzinapa como Ayotzinapos (hoy mismo y  paralelamente a los trágicos acontecimientos que se viven), como tipos que saquean, que agreden, que apedrean, que pintarrajean, incluso que matan, dándole intencionalmente a estas faramallas que arma (muy mal) el gobierno, el sazón de “barbarie”.

Pero cuidado, la barbarie es la actuación, la actitud, el estado, la condición de quien habla un lenguaje (incluyendo el corporal), absolutamente contrario al de las exigencias morales de la ley y de la honestidad y realidad humana.

Entonces podemos entender que quien practica la barbarie, no es simplemente el o los que violan el orden; sino quien o quienes llegan a extremos de maldad, que los hacen parecer desprovistos de la condición de ser humanos.


Y uno aterrado y estupefacto se pregunta: ¿Quién o quiénes hacen más daño al mundo, los que se acomodan frente a la perversidad refinada y desde allí pisotean al hombre con los mejores modos, sin mancharse sus finísimas vestimentas, vía la “exquisita” corrupción que ejercen; así como también quienes desde la opulencia se manifiestan indiferentes a las víctimas sobre las cuales se alzan; pero que sin duda alguna asumen el papel de bienhechores, legitimados por sus hambrientos y roedores vasallos; o la figura de los llamados bárbaros, que (según dicen) sin justificación en la violencia de su actuar, arrasan sin miramientos lo que a su paso encuentran, para tratar de desnudar a los hediondos tiranos y avanzar hacia la historia del bien común? Hoy para botón de muestra, por fin la sociedad (barbarie o no) despertó ¡Vale la pena reflexionarlo!

jueves, 14 de septiembre de 2017

¡RE-EVOLUCIÓN A LA INJUSTICIA!





¡RE-EVOLUCIÓN A LA INJUSTICIA!



Luz María Sánchez Rovirosa


“Si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros” Ernesto Ché Guevara.


*Antes de iniciar el artículo, quiero externar mi sentido pesar por los trágicos acontecimientos que han afectado a miles de familias, por los fuertes y peligrosos embates de la naturaleza, como son los recientes huracanes y el terremoto sufrido en el sur de México. Lamentable.

Vamos a empezar mencionando la palabra “evolución”, que en el municipio de Acapulco ha sido frecuentemente tomada como un “toque de distinción”, es decir, como un añadido de “privilegio” al (segundo) nombre de pila del alcalde actual del puerto Jesús Evodio Velázquez Aguirre para la ciudad y puerto que gobierna; y que supone por consiguiente, el progreso y desarrollo económico, político y social de dicho lugar.

Una breve nota de inicio al escrito, que servirá para narrar un desagradable suceso en el cual estuvieron involucrados –servidores públicos-, que se supone acompañan al presidente municipal Evodio Velázquez en el quehacer ¿evolutivo? de su gobierno.

Concisamente les diré que el martes pasado, fuimos seriamente agredidas un grupo de mujeres (en su mayoría) que asistimos al Parque de la Reina, a ejercitarnos bailando Zumba.

Si el director de Ecología (a su decir) recién ungido en el puesto, Christian Uriel Garnica San Román, consideró necesaria una visita al parque para hacer un operativo contra el ruido (obviamente de la bocina de la música), atendiendo la denuncia de los policías que ¿vigilan? el parque, y que arguyeron que “el estridente sonido” (algo así, como de camión urbano en la Costera Miguel Alemán), no les permitía escuchar sus llamadas en los radios de comunicación, exactamente en su “guarida” que se ubica a bastantes metros del lugar donde realizamos nuestro ejercicio diario ¿por qué permitió que dos elementos de dicha policía estuvieran custodiando el lugar portando “sendas ametralladoras” como si se hubiera cometido un delito?

El resultado es que el director de Ecología (para variar) le echó la bolita y la responsabilidad (que es compartida) al jefe, capitán o lo que sea de la policía turística (en minúscula), que está cuando no debe ni puede estar; y no está cuando puede y debe estar, es decir, atendiendo los sucesos trágicos, balaceras, violaciones, abusos, etc. como es su obligación; y no amedrentando y violando Derechos Humanos a un grupo de señoras (muchas) que desde hace cinco años acudimos a ese lugar, sin hacerle daño a nadie, y aclarando que los parques son espacios públicos para el esparcimiento de la sociedad, que paga los sueldos de los funcionarios públicos y anexas, con los tributos, fruto de nuestro trabajo limpio y honesto.

Lo más grave, es que dicha decisión (a decir también del director Christian Garnica), fue tomada sin el conocimiento del primer edil Evodio, pues señaló “que por eso el alcalde delega responsabilidades”

Efectivamente está en lo correcto; a su gabinete o en su defecto a sus caballeros de compañía para eso se les remunera, para que ¿unidos? cumplan mejor su tarea de gobernar. Pero en este caso ¿no era importante avisarle al alcalde que dicho operativo se realizaría con lujo de violencia “subliminal” para amedrentar con ametralladoras (eso pensaron ellos) a un grupo de mujeres tontas?

¿Misoginia, abuso, prepotencia, maldad, envidia, coraje, estupidez, ignorancia, cobardía? Cualquiera de estos adjetivos calificativos, no justifican la aberrante y errónea acción que realizaron el pasado martes, tanto el director de Ecología municipal y cía., como los elementos de la policía turística y su jefe (en minúscula, porque así son).

La herencia maldita que se supone dejaron los gobiernos anteriores y a la que tanto acude Evodio para excusarse, era rescatable, pero cuando las cosas en su gobierno se han vuelto tan complicadas, intrínsecas y fuera de control en el cual, la inmensa corrupción, la impunidad, la violencia exacerbada, la denigrante inseguridad, la conveniencia, el nepotismo, el cinismo y la insensibilidad de esta administración, ha permitido que sus “adeptos” (vía pagos, moches y chayotes), tengan la oportunidad de brincarse la delgada línea que separa lo humano de lo inhumano.


Hay que tener dignidad (y el estómago también la tiene), porque la justicia reclama su lugar con cada uno de nosotros; en nuestras existencias, porque nunca un ser humano, que sea humano, puede llegar a acostumbrarse a la injusticia, y porque lo que es injusto para unos, nunca puede ser justo para los otros. ¡Vale la pena reflexionarlo!



miércoles, 30 de agosto de 2017

EL ESCÁNDALO QUE MATA





EL ESCÁNDALO QUE MATA


Luz María Sánchez Rovirosa

“El primer signo de corrupción en una sociedad que todavía está viva, es el fin justifica los medios” G. Bernanos.


Para alcanzar una “madurez” política, los mexicanos debemos poner mucho cuidado en el significado de la palabra democracia; esto es importante, porque al elegir, debemos de tener cuidado en las propuestas (si es que existen), de cada uno de los hombres que se pelean el destino de nuestras vidas, y lo más curioso es que les pagamos para que esto suceda, incluyendo el dinero tirado a la basura.

Hablar de democracia es muy complicado; pero ya que la vida de los ciudadanos gira (obligadamente) alrededor del aspecto político; casi siempre por no decir siempre, estamos sumergidos en desgastantes (financieras y emocionales) campañas y elecciones; para elegir al presidente de la República, a los gobernadores, alcaldes, diputados federales y locales, senadores, comisarios, etcétera.

Lo grave y complicado de esta situación es, que por una u otra “campaña” para una u otra “elección”, un (cada día) más fuerte porcentaje de los recursos económicos se los llevan los partidos, mientras que los que son “designados” para obras sociales, es decir para la justicia del pueblo, no llegan a su destino.

Infortunadamente hoy más que nunca, estamos viviendo un sombrío fenómeno que nos presenta el patético panorama, de “unos” partidos políticos que han dejado de lado sus principios ideológicos, confundiendo y desorientando al pueblo y muchas veces a sus propios militantes, exponiendo con todo tipo de barbarie su único interés, que es el de buscar por cualquier medio los triunfos electorales y la ambición económica, de poder y de una desmedida vanidad personal; mientras que la vida del pueblo que les alimenta toda su inmundicia y ordinariez, pende del hilo de la injusticia que cada día es más delgado.

Aquí en nuestra entidad local, Guerrero y Acapulco esta situación no es excepción, por el contrario, es uno de los lugares más resentidos en la poca calidad de los “próceres” que nos tocan como gobernantes y de los que quieren llegar o repetir para ser gobernantes, y vemos como desde ahora mismo se mueven los engranes debajo de la mesa, planeando sus siniestras estrategias.

Y así nos vamos de paseo por todos los roñosos partidos y (hasta hoy) fantasmagóricos y badulaques independientes, que se perfilan malévolamente en nuestro horizonte con trilladas propuestas e insufribles “lemas” de informes de actividades, que se encarrilan más que a inventar que han hecho (¿?), a promoverse para las campañas de “destape” para las próximas elecciones; mientras que el ruido de la violencia, la pobreza y la injusticia de Guerrero y en este caso Acapulco, se convierte (ante todos los ojos) en un escándalo que mata.

Imposible hablar de democracia si se vive envuelto en la violencia, y en Guerrero y en Acapulco como en todo el país (más o menos), la violencia la sufrimos los desprotegidos en sus dos formas: física y psicológica, con el latente y grave peligro de enfrentarnos a ella en cualquier momento (mi solidaridad con Miguel Ángel Arrieta); o aún más peligroso, de acostumbrarnos a ella como una forma inevitable de vida, ante los escalofriantes y continuos episodios en los cuales algunas veces somos protagonistas, otras tantas testigos y otras más espectadores invisibles y silenciosos del miedo o de la conveniencia.

Hace un par de días el Washington Post en su rotativo, publicó un artículo en el cual pone al Puerto de Acapulco (otrora el paraíso que fue escenario de lo más lujoso del Jet Set internacional), como “La Capital del Crimen”, ya que se ha convertido en la ciudad más mortal de México, con un maratón de víctimas que han carcomido las colonias de la periferia, que rara vez visitan los turistas; pero sin que la zona “exclusiva” para la actividad más preciada del puerto, quede a salvo.

Para terminar, por hoy, a los aspirantes adelantados que inauguran calles (sin respaldo), que están dando informes de quehaceres que los ciudadanos (no comprados con una torta o despensas) no vemos; que ofrecen agua todos los días; que hacen reuniones con ciudadanos; que “Z”orramente y como víboras se están tratando nuevamente de meter en nuestras vidas, y que se nos presentan como sepulcros blanqueados por fuera, queriendo disimular la carroña y lo corrompido que guardan en su interior, aunque la fetidez que arrastran los delate.

 Y entonces estupefactos nos  preguntamos ¿Qué irán a hacer, para revertir esta fatal situación, o se pondrán a lloriquear con la cantaleta de que ese problema se lo heredaron sus antecesores? ¡Vale la pena reflexionarlo!    


miércoles, 23 de agosto de 2017

¿ESTAR EN CONTRA DE MÉXICO?





¿ESTAR EN CONTRA DE MÉXICO?


Luz María Sánchez Rovirosa


“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo” Benjamín Franklin.


A un paso muchas veces demasiado rápido, pero otras muchas demasiado lento, hemos sido testigos del quehacer de esta deplorable administración, que desde su inicio hasta el día de hoy ha estado saturado de actitudes titubeantes y de equívocos, que lo ha convertido en un gobierno aterrador.

Con la realidad de nuestro país con sus rezagos y crecientes necesidades, tanto por el aumento de la población y la pobreza, como por la injusticia y desigualdad tan intensas, generadas por un modelo de crecimiento económico que se ha fundamentado en la concentración de la riqueza en unos pocos, dejando a la deriva (como siempre) a los menos y a los no favorecidos; es imposible hablar bien o medio bien, de las “cacaraqueadas” Reformas Estructurales como una panacea para México.

Pero más allá de aquellos rimbombantes discursos del presidente Enrique Peña Nieto, más allá de aquellas expectativas maravillosas que nos describieron –nuestros próceres-, con las cuales hasta el cansancio nos trataron de convencer; hoy la cuestión más importante que deseamos saber es: ¿en qué momento o en qué parte de las modificaciones en la Constitución que han hecho posible las “Reformas Estructurales”, se especificó el beneficio para México y la mayoría de sus habitantes?

El pasado lunes 21 (día del Eclipse) el presidente de México Enrique Peña Nieto, dio el “banderazo” del inicio del ciclo escolar 2017-2018 en la escuela “Esfuerzo Indígena” ubicada en el poblado de San Pedro de las Anonas, en la Huasteca Potosina; donde en su discurso señaló que “los frutos de esta reforma (Reforma Educativa), se van a apreciar, observar y reconocer cuando (los niños) sean adultos mayores y actores protagónicos del México del futuro”. Usted gentil lector le entendió, porque su servidora no. Lamentable.

Y dejó asentado que uno de los pilares de dicha reforma, es el modelo educativo, el contenido educativo, que constituye un cambio de paradigma, para lograr que los niños “aprendan a aprender; no solo que memoricen” (sic). ¿Será experiencia propia?

Por su parte, el secretario de Educación Aurelio Nuño, hizo de las (tan acostumbradas) suyas también, al confundir la astrología con la astronomía.

Astronomía y Astrología son dos términos (gramaticalmente) similares, pero presentan diferencias muy importantes, que son imperantes conocer, para (precisamente) no confundirlas.

En breve, la Astronomía es una ciencia, mientras que la Astrología es una creencia. La Astronomía estudia todos los fenómenos relacionados con los cuerpos celestes, así como los eclipses, cometas, meteoritos, etc.; mientras que la Astrología muestra los supuestos efectos o la influencia de los cuerpos celestes en los seres humanos, por medio de los horóscopos (signos del zodiaco), o de interpretaciones astrológicas.

Esta “muy lamentable” confusión, se dio cuando el secretario Nuño presentó a la renombrada Científica y Astrónoma, Julieta Fierro Gossman, Investigadora Titular de tiempo completo del Instituto de Astronomía de la UNAM (entre otras importantes actividades de investigación y enseñanza); que durante (por lo menos) un minuto (mientras a Aurelio se le acomodaba el USB), la rebajó a lectora de horóscopos (respetando a quienes se dedican a este quehacer).

Por último en este pasaje político, Peña Nieto sentencia que “estar en contra de la Reforma Educativa, es estar en contra de México, de sus niños y sus jóvenes”; amén que al ser cuestionado sobre qué pasará con dicha reforma en la siguiente administración, el presidente respondió, “que es un programa que está en La Constitución, por lo que es una obligación llevarlo a cabo, sin importar la persona que esté al frente”.

Recórcholis y uno se pregunta ¿Cuántas veces y sin respeto su fatídica administración ha manoseado la Carta Magna para cambiar, quitar y hacer lo que se les ha dado la gana con ella, con tal de imponer sus funestas “reformas estructurales”? ¿No será estar en contra de México el socavón del Paso Express de Cuernavaca, Odebrecht, OHL, la venta de PEMEX, el dinero del erario público que se llevaron los gobernadores rateros como Javier Duarte, sin pena ni castigo o Romero Deschamps?


¿No será estar en contra de México la humillación que nos ha hecho y nos sigue haciendo pasar al pueblo frente a Donald Trump y su manifiesto desprecio y fobia a los migrantes mexicanos, con la construcción del muro y los arreglos atornillados del TLC? Si quieres a México ¡Vale la pena reflexionarlo!